Sexualidad – 2011

20110106. Quién fomenta la homosexualidad.

                           La observación científica y las experiencias de laboratorio con distintos animales prueban que la homosexualidad aumenta exponencialmente con el rápido crecimiento de su número, como uno de los “frenos” de la naturaleza para asegurar la supervivencia de las especies. La Iglesia católica es la organización que se opone con mayor fuerza a frenar el actual insostenible crecimiento de la población mundial, con su prohibición de los anticonceptivos eficaces, por lo que es también, -incluso sin tener en cuenta su feroz separación de sexos en escuelas y seminarios, misoginia, exaltación del celibato, y demás factores-, la mayor promotora de una homosexualidad compulsiva; no lo es la UNESCO (¡!), como pretende denunciar ahora ese político mitrado de la multinacional vaticana, el actual obispo católico de Córdoba, que emplea el socorrido truco de achacar a los demás lo que uno está haciendo.

                         No son tontos, pues, esos jerarcas eclesiásticos, a quienes sólo los ignorantes pueden confundir con los auténticos religiosos y místicos, a los que esos jerarcas persiguen ferozmente, al menos hasta que mueren. Es que viven a base de inventar y fomentar ese como otros “pecados”, para medrar después perdonándolos. Hay una siniestra conspiración, sí, pero es la suya, no la de la UNESCO. Con la homosexualidad ocurre como con el aborto, del que su organización es también la mayor promotora a escala mundial, principalmente con esa su misma prohibición de la anticoncepción eficaz, para  conseguir más poder, prohibiéndolos primero y perdonando después su multiplicada realización. De ahí que, en vez de alegrarse, haya preferido callarse ante la disminución del número de abortos en España, que fastidia sus maquiavélicos planes para esclavizar las conciencias.

20110109. La sumisa mujer cristiana.

                             Nada más antinatural, más absurdo, que el que no sabe nadar enseñe a hacerlo a los demás; por milagro no se ahogarán los incautos que sigan sus indicaciones. A falta de experiencia propia, bastaría el sentido común, o las encuestas, que prueban que quienes no están casados ayudan más a las labores del hogar, o incluso los clásicos, que recordaban que el que tiene un amante se cambia más de camisa que el casado, para evitar a, en esto, un gran ignorante jerarca eclesiástico la bochornosa necedad de decir que los no casados maltratan más a sus mujeres que los que han recibido su bendición. Claro que ese jerarca  no considera que sea malo el maltrato continuo y feroz que es la esencia ese autoritarismo del marido, “querido por Dios”. Esto hace que la mujer cristiana, como el esclavo, según ya recomendaba a ambos el mal convertido soldado romano Pablo de Tarso, no sólo no sueñe en rebelarse, sino que  se sienta orgullosa de obedecer. Cuando un ciego guía a otro ciego, ambos caen en la fosa”. “Quien tenga oídos para oír, que oiga”.

20110128. Inspirados por su edad.

          Sea o no verdad, y “si no es verdad, tiene su gracia”,  se afirma que Salomón, cuando era joven y estaba “inspirado”, escribió “El cantar de los cantares”, que algunos monjes tenían prohibido leer al anochecer, por su alto contenido erótico; pero que, cuando envejeció, escribió el “Eclesiastés” y los Salmos más pesimistas. De lo que no cabe duda, como se ha documentado ahora, es que en 1970, con Karl Rahner –profesor mío- y cinco teólogos más, Ratzinger firmó un documento cuestionando el celibato eclesiástico, mientras que ahora, al llegar a tan avanzada edad al papado, no hace sino repetir que el mundo corre hacia su ruina, proyección freudiana, si hay una, y no se preocupa ya del casorio del clero. Esto es muy lamentable, no sólo para los sacerdotes, sino para todos los católicos y sus vecinos, porque así los sacerdotes podrían saber de primera mano algo respecto a aquello de lo que más hablan, la sexualidad, y acertar con más frecuencia al respecto.

20110217. Extremistas sexuales.                                     

                                        Nada más fácil para vencer en una discusión que poner un falso ejemplo extremo y denigrante para desacreditar al contrario. Una conocida feminista, Beatriz Gimeno, acaba de afirmar que no se podría atacar a Berlusconi si la prostitución se regulara y se considerara como un trabajo cualquiera. Como si “il Cavaliere” no fuera un furibundo militante machista, no dilapidara ostentosamente en ello un dineral, no hubiera utilizado para ello su poder político, y no hubiera abusado de menores, cosas todas que no tienen nada que ver con la inmensa mayoría de los clientes de las trabajadoras del sexo.

                                          Quizá este enorme desenfoque esté inducido por la minoritaria y públicamente auto reconocida opción sexual de la escritora; opción respetable, pero por la que no debe cegarse hasta el punto de irrespetar y calumniar, como aquí hace, otras opciones sexuales y mujeres y hombres. Los (y las) extremistas se tocan, y los problemas se agravan y enconan por la pinza, la “santa Alianza” de ultraizquierdistas y ultraderechistas en éste como en otros temas.

20110415. Desnudeces e hipocresías.

                                 Soledad Sánchez, candidata a concejal del PDC, ha utilizado para su cartel electoral su torso desnudo, con los pechos tapados por unas manos masculinas. Y ante quienes le critican ha respondido que el desnudo que utilizó en su cartel Albert Rivera en Cataluña fue considerado como símbolo de inocencia, pero en una mujer se busca una culpable provocación de Eva.

                                Cabría también preguntarse si el reclamo de otras mujeres, doblemente discriminadas, por  ser mujeres y por ser lesbianas, hubiera tenido alguna repercusión social si no hubiera empleado un recurso parecido, menos erótico y más directamente relacionado: el desnudarse algunas de ellos los senos en uno de los lugares de culto de los discriminadores, locales en los que antes se exigía el desnudo integral de varones y mujeres adultos para entrar a formar parte de su asociación, mediante un rito de inmersión en el agua bautismal. Los jerarcas de esa sociedad han criticado también esa desnudez como  una “profanación”, intentando distraer a la opinión pública de su agresiva discriminación a quienes así protestaron. Y su escándalo farisaico procura asimismo ocultar la denuncia que esa manifestación ha constituido de su anticonstitucional presencia en centros de enseñanza pública, donde pretenden mantener privilegios abusivos que le fueron otorgados por regímenes antidemocráticos.

20110713. Reequilibrio biológico.

                       Un comentarista del Desfile Gay confesaba no entender uno de sus lemas: “Con amor aliviamos un mundo tan poblado”. Un biólogo o demógrafo se lo puede explicar. En todas las especies sexuales, cuando hay exceso de población, surgen mecanismos de reequilibrio para asegurar su supervivencia. Uno de ellos son las guerras; otro, la multiplicación de conductas sexuales no reproductivas, como la homosexualidad. Tanto uno como otro son comportamientos que la sociedad y el individuo suelen considerar del todo voluntarios, pero que en realidad, y más cuando su necesidad va siendo más urgente, están  impulsados por la naturaleza para proteger a la especie. Unas culturas consideran más deseable y moral escoger la guerra, como la Esparta de Licurgo; otras prefieren el amor a sus más semejantes, como la Atenas de Platón.

20110926. Un viril salto adelante.

                            Lo vi promover en China. No se trataba del tan costoso y polémico “gran salto adelante” maoísta, sino de algo mucho más modesto, en favor de la higiene. Unos carteles sobre los urinarios pedían, por una mayor limpieza, que los varones dieran un paso adelante y no siguieran ensuciando el suelo así el suelo, con el sueño inconsciente –como diría Freud- de que lo tenían más largo. Admirable sabiduría china que me gustaría que –proporcionalmente a nuestra estructura, por supuesto- aplicáramos también aquí.