Política – Izquierdas – 2004

20040616. IU abusa.

Como no pocos de centro-izquierda, no comunista, voté varias veces a IU, de preferencia a un PSOE que no se reponía de los fallos que propiciaron caída, y también para frenar a un PP al que la mayoría absoluta había hecho revivir tics de un pasado que creíamos superado. Pero he tenido que cambiar mi postura, como muchos otros, según muestran los resultados electorales, por múltiples y convergentes razones. Porque era querer tapar el cielo con la mano el pretender, como decían los dirigentes de IU, que su posición en el País Vasco no les iba a pasar factura.

Lo mismo ha sucedido con la enorme corrupción política de IU en la Comunidad de Madrid, al pretender torcer la voluntad de los electores hasta conseguir un poder varias veces superior a su representatividad, lo que propició la pérdida del gobierno de izquierdas. O el pertinaz apoyo de los dirigentes de IU a distintos dictadores, lo que muestra cuán imperfecta es la conversión a la democracia de no pocos comunistas clásicos. Ojalá pueda librarse IU de esos lastres del pasado, ya que la presencia de varios partidos –aparte, hasta cierto punto, que ahora IU está superando, de su ideología- es un elemento importante para conseguir una democracia más real, que no acabe en un bipartidismo entre dos opciones, a las que las condiciones del mercado electoral tienden en todas partes a hacer más parecidas, como Coca-Cola y Pepsi-Cola.

20040907. Anguita.

Rectifico, que me equivoqué. Durante muchos años voté a IU, aunque nunca llegué al extremo de tener ilusiones sobre el «centralismo (poco) democrático» de Anguita. Confiaba en la posibilidad de que IU llegara a conseguir una cierta unión de la izquierda, y/o evitara o contrarrestara la derechización del PSOE.

Los actuales acontecimientos de Galicia, País Vasco y Cataluña a nivel regional -como antes de Andalucía y otras autonomías-, así como su política interpartidaria a nivel estatal y su purga interna, que han hecho del mismo nombre de IU un sarcasmo y consolidado la derechización oficial del Gobierno central, no me permiten racionalmente seguir tomando mis deseos por unas posibilidades serias de cambio.

Salvo una transformación imprevisible en los partidos de izquierda, o la aparición de otro partido más coherente, limpio y democrático, en los próximos comicios ganaremos por goleada los abstencionistas.

20040907. Anguita.

Sólo una lastimosa combinación de incapacidad, intereses personales y orgullo para «sostenella y no enmendalla» explica la nefasta trayectoria -para la izquierda y para el país- de Anguita y su entorno, que ahora estalla en múltiples direcciones.

«La política no es el arte de lo mejor, sino de lo posible». El purismo, que esconde el miedo a la impotencia de sus propias ideas para fecundar la realidad, es lógico sólo en partidos testimoniales. Un partido mediano, para ser realmente político, tener poder, debe ser especialmente ágil, diplomático, palabra que el rígido Anguita considera sin duda obscena, sin haber aprendido nada de sus repetidos y rotundos fracasos -en circunstancias óptimas para IU- a nivel estatal y, más si cabe, en Andalucía.

«La democracia consiste más en el respeto a las minorías que la imposición de las mayorías» (Stuart Mill). Esto también le suena a chino al «Grupo Anguita», cuyo sentido e incluso concepto de la democracia ha sido siempre adjetivado, matizado, negado, en definitiva: desde la clásica «democracia… popular» hasta el «centralismo democrático», recurriendo para obtener las «mayorías» de que siempre presume a incesantes purgas internas y mil triquiñuelas para manipular asambleas y grupos.

Una tregua, por favor, señor Anguita. Ya sé que está dando su vida por salvarnos, como ese otro salvador de la patria -y, por tanto, su enemigo a muerte: no puede haber dos salvadores- Felipe González. Pero, al menos, tenga el valor de hacer un gesto y aliviar nuestra carga. Como él, tómese unas vacaciones. Será un descanso para todos.

20040907. “Felicitaciones” a Anguita.

Mis felicitaciones al señor Anguita. Gracias a sus enormes esfuerzos, que culminan en estos días, las denominaciones del partido «Socialista Obrero» y del «Popular» van pareciendo relativamente serias y respetables en comparación con la de «Izquierda Unida». Y no dude que esos auténticos beneficiarios de su actividad sabrán darle -ante se resista, siempre tan desinteresado él, y entonces quizás incluso con mala conciencia tardía ante ese agradecimiento- un retiro dorado.

20040907. Anguita, enterrador de IU.

Cuando hace algún tiempo Anguita prometió de mala gana que no se presentaría a la reelección, nunca me imaginé llega¬ra a practicar la política de la tierra quemada: Por todas partes, desde Galicia hasta Cataluña, y desde Andalucía, pasando por Madrid y sus organismos centrales, hasta el País Vasco, Anguita está literalmente rematando cualquier esperanza de una auténtica IU.

La cabra siempre tira al monte: el último lapsus de Anguita, comparar a HB con los judíos bajo el nazismo, muestra la afinidad profunda, inconsciente incluso, de todos los totalitarios. Así, tanto HB como I»U», en realidad, ETA y PC, van perdiendo, lenta pero inexorablemente, los escasos apoyos que les quedan de épocas en que resultaban en alguna manera plausibles. El otro día vi una pintada con las siglas de I.U.: la U tacha¬da, y puesta, acen¬tuada, antes de la I; «ÚI» (uy!) o «UÍ» (huí) -gramática o acento aparte- bien significativos.

20040907. Anguita hace propaganda a la contra a Maastrich.

Corre el rumor de que han pagado a Anguita para que hable mal del Tratado de Maastricht. No, no se trata de los comunistas rusos, aunque estos días Anguita se haya fotografiado con uno de ellos, sin duda para demostrarnos que no es el último comunista a nivel mundial, y que tampoco allí está del todo extinta esa especie (verdadero milagro, si cabe ese adjetivo en ese contexto). No, repito, no son los rusos, demasiado pobres ya, en más de un sentido, para ir corrompiendo a nadie. Se trataría de una maquiavélica operación de ciertos partida¬rios de Maastricht que, viendo hasta donde ha llegado el des¬crédito del (des)coordinador de IU, consideran que los arreba¬tos de Anguita en contra serían la mejor propaganda para el Tratado. Una lástima, porque -como todos los grandes temas- Maastricht tiene también sus inconvenientes, que merecerían un adecuado expositor.

20040907. Anguita, converso tardío.

«¡A buenas horas, mangas verdes!». Ha disfrutado despóticamente durante tantos y tantos años de la presidencia de IU, aprovechando el ser presidente de su partido mayoritario, el PC. Ha aplastado sádicamente -y más que nunca en los últimos meses- toda pluralidad y disidencia a cualquier nivel y en cualquier rincón de España, hasta convertir el mismo nombre de Izquierda «Unida» en un apelativo sarcástico. Pero ahora, al llegarle la hora del retiro, Anguita propone que ningún partido pueda tener más del 50% del poder en IU. Es como aquellos viejos pecadores que, en la hora de la muerte, cuando ya no podían disfrutar más de los bienes mal habidos, pretendían restituirlos… a quienes ya habían perecido víctimas de su expolio.

20040907. Anguita defiende a Milosevic.

¿Es posible que haya tan poco autorrespeto y coherencia? Con tantos millones que se autodenominan de izquierdas, no conozco a ninguno, ni de los más significados, que tras las declaraciones de Anguita de que se quiere destruir a Milosevic «porque es de izquierdas» no le haya puesto un juicio por difamación o desmarcado también públicamente de esa «izquierda».

20040907. Anguita elimina a los demás.

Reaccionando al creciente desafecto de electores y militantes, Anguita está dispuesto por fin a encontrar una solución radical a los errores de IU; es decir, después de tantos años de mandato, los suyos. Recobrando su espíritu primitivo, sin consideraciones «políticas», está ya renovando la «U» con purgas hasta que no quede nadie unido, y la «I» hasta que no quede ningún posible colaborador de una «falsa izquierda», sin más aliado que el PP.

20040907. Anguita, único, solipsista.

¿Orgulloso hasta el solipsismo? ¿Traidor a la unión de la izquierda? Yo creo que la historia juzgará sobre todo a Anguita como incapaz de vida y pensamiento propio, adherido desesperadamente, con «lealtad», a la «pureza» primitiva de un «programa» de ayer que, como todos, no volverá.

Nostálgicos del pasado, con menos lógica que los conservadores y reaccionarios declarados de la derecha, Anguita y su camarilla avanzan rápidamen¬te, como los cangrejos, hacia atrás, después de haber desperdiciado muchos años y ocasiones óptimas de conso¬lidar la izquierda española.

20040907. Anguita, siniestro.

Permítame una adivinanza: Un Genio maligno se presentó a un hombre, hecho a su imagen y semejanza (en pequeño, pero reconcentrado), y le ofreció darle lo que pidiera… pero su enemigo recibiría el doble; y él le pidió quedarse tuerto… ¿Quién se parece hoy a ese hombre? -¿?

-¿Qué no acierta? Le daré una pista: en unas recientes elecciones gallegas, éste se mostró satisfecho, aunque habían recibido menos del uno por ciento de los votos, porque sus antiguos amigos -ahora aliados con otros- habían también descendido en votos, aunque mucho menos que él.

-¿?

-¿Qué si es de izquierdas? No, hombre, no: es obvio que ese hombre no es de izquierdas: es… siniestro.

20040907. Anguita, puro perdedor.

Los de aquí hemos visto cómo se lo trabajaba día a día. Pero el asombro sin límites de los extranjeros a quienes pretendemos explicárselo nos permite valorar mejor la hazaña de Anguita: después de años de gobierno de una derecha como el PP, y estando el PSOE en la situación en que se encuentra, ha conseguido que IU, en vez de duplicar o triplicar sus votos, pierda la mitad (incluso los dos tercios, respecto a sus mejores resultados).

20040907. Quienes valoran a Anguita.

Las cifras son tan claras que ya no dejan lugar a ninguna duda racional. Mientras que IU se hunde en la intención de voto, perdiendo un cuarenta por ciento (¡40%!) desde el verano, aumenta en cambio -según la misma encuesta estatal- la valoración de Anguita.

Se confirma, pues, rotundamente, lo que habíamos denunciado algunos desde hace tiempo: que se valora a Anguita porque ha hecho lo que no pudo conseguir la derecha: acabar con gran parte de izquierda organizada, eficaz.

20040907. Anguita no se explicó bien.

Yo creo, como Anguita, que los resultados electorales de IU se deben a que no ha explicado bien su proyecto, plasmado ya en hechos incontrovertibles: su oposición al sector mayoritario de CCOO; su lucha a muerte, cainita, con el PSOE, incluso después de perder gobierno; su ciega lealtad, hasta hoy, al PP; su acerca¬miento a los sectores próximos a ETA; su defensa del «hombre de izquierdas» que dice ser Milosevic y su procla¬mación de Solana como «criminal de guerra», etc., etc. De explicar bien todo eso -y comprenderse lo que realmente significa-, no hubiéramos abandonado a IU la mitad de sus antiguos votantes, sino todos.