Política – América Latina – 1997

19970527. Benedetti, contra la dictadura, pero para su país.

          «La dictadura -decían los titulares de prensa- dejó un legado de mezquindad». Todos nos sentimos derrotados, seguía Mario Benedetti, los emigrados, los que sufrieron la dictadura y los indiferentes ante los desmanes. Estas reflexiones se referían a Uruguay, pero, como es lógico, se aplican a las dictaduras de España… y de Cuba. Y añado lo de Cuba porque, a renglón seguido, Mario Benedetti elogia -¡en 1997!- «la figura admirable» de Fidel Castro, cuyo «régimen tiene sus méritos». Cruel dogmatismo, el que por imponer sus ideas no duda en sacrificar la libertad ajena a una dictadura, cuyos males ha sufrido en carne propia. Aflora aquí el poco sutil racismo de quienes estiman que una «democracia… popular» está bien para los países tropicales.