Justicia – 2004

2004XXXX. Nombramiento contraproducente de Jesús Cardenal.

        Yo estoy por la libertad de opinión, y por el derecho a proponer el cambio de las leyes. Pero no hay nada más incongruente, ni inmoral, que poner -y aceptar- como defensor de las leyes a quien no sólo no cree en ellas, sino las considera nocivas.  ¿Cómo se podría poner como Defensor de la Fe y de la Iglesia a un Cardenal que públicamente dijera que Dios no existe, y la doctrina cristiana es un engañabobos? Pero España, como dijera Dostoievski, es por excelencia la tierra de los inquisidores ateos: de ahí que se haya nombrado para defender la Constitución y las Leyes a quien pública y oficialmente -en sus documentos como fiscal- sostiene que éstas amparan inmoralidades y porquerías, como el divorcio y la anticoncepción.

        El Gobierno del PP se defiende diciendo que ya el PSOE le nombró como fiscal, si no del Estado, sí del País Vasco. Con lo cual se confirma que el PP se parece demasiado al PSOE. Por eso el nuevo Fiscal del Estado ha podido acoger su nombramiento con un irónico «¡Viva la libertad!», que, así entendida, no es incongruente con su convicción -expresada por escrito- de que «el clima de pluralismo sólo beneficia a los extremos viciosos». Porque ese «pluralismo» de irracionalidad, de anteponer intereses y amiguismos al lógico y debido respeto a la administración de la justicia y del Estado es lo único que explica extremo tan vicioso como ese escandaloso nombramiento de Jesús Cardenal.

20040124. Falsa mejora en la Justicia.

                                           A primera vista, parecería una noticia esperanzadora para tantos ciudadanos, tantas veces víctimas tan dañinos retrasos e incluso arbitrarias decisiones, el que el Tribunal Supremo haya condenado a los jueces del Tribunal Constitucional por negligencia, al archivar, sin ni siquiera leerlo, “despreciativamente”, un recurso de amparo. Por desgracia, a juicio de los entendidos, todo parece reducirse a un pique corporativo más, incluso a ese máximo nivel, redundando así en un descrédito añadido a esa institución pública, tan necesaria como, por demasiadas razones, tan   poco estimada –por lo general, la peor- en las encuestas de opinión.

20040421. Fungairiño rectifica.
                                Uno de los peores males de nuestra democracia es la pervivencia de grupos, estirpes y familias de viejos caciques, que se creen todavía los dueños del cotarro, los señores del “rebaño” de ciudadanos, actuando desde las más variadas organizaciones y partidos políticos, que les sirven aun hoy de tapadera. Así, por ejemplo, como observaba un avispado periodista, durante los primeros días de comparencia ante el tribunal que los juzgó y condenó, Urralburu, Roldán y sus compinches mostraban un aire de gran incredulidad y asombro, al comprobar que se les pedía cuentas conforme a unas leyes que ellos creían haber hecho sólo para los demás.

                                   Ahora, arropado por unas siglas aparentemente muy distintas, el fiscal jefe Fungairiño se creyó con derecho a reírse  pública y oficialmente de todo y todos, para mostrar que estaba por encima de todo; pero, aunque de modo tan lento y con altibajos, vamos consiguiendo un real Estado democrático de derecho, un definitivo “ocaso de los caciques”;  y ante el masivo rechazo a su insolencia este chulo ha tenido que hacer lo que más le duele: tragarse sus palabras y pedir perdón con expresiones que revelan la bajeza que se esconde tras las bravatas de esas nocivas reliquias, de esos fantasmones aún sobrevivientes del Antiguo Régimen.

20040818. Deferencia con una sanguijuela Conde… nada

                                   “Ya que las chinches no gozarán en el cielo, dejémosles, con paciencia, que gocen de nuestra sangre”, pedía, como otros sacrificados creyentes, san Carlos Borromeo. No menos piadoso, teniendo lástima, como de las chinches y sanguijuelas, de esos pobres ricos “que tienen su consolación en la tierra” y luego irán al infierno, según afirma el Evangelio, el director de la cárcel de Alcalá-Meco trataba con especial cariño desde hace tiempo a Mario Conde… nado, en esta vida y en la otra; hasta que un menos piadoso gobierno socialista le ha echado por ello, como al mayordomo de otra parábola evangélica. A ese desinteresado seguidor de Jesús, a ese director que no tenía un pelo de tonto, a ese Jesús Calvo, se le ha caído el pelo.

20041003. Ladrón sospechoso.
                           A lo largo de los diez últimos años he visto en el Rastro de Madrid a docenas de rateros más o menos “habituales”: Todos ha ido cambiando, menos uno, ahora de unos 30 años y de labios gruesos, que no sólo continúa, sino que se permite el lujo de amenazar cuando quiere a honrados trabajadores de ese mercadillo. ¿Están ciegos los policías que debieran defendernos, o eso se debe a algo aún peor?

20041021. Robar compensa.

                         “Robar compensa”. Veo la foto de Luis Roldán, paseando tranquilamente por la calle, llevando enormes bolsas repletas con el distintivo de unos grandes almacenes de lujo, comprado todo con los ocho (8) millones de euros que nos ha robado y todavía no ha devuelto. Está de permiso para gastárselos. No cabe foto más gráfica, más pornográfica, de que, al menos aquí y para quienes lo hacen en grandes cantidades, robar compensa, aunque tengan que pasar, tan rápidamente como vemos, por la Justicia. ¿He dicho JUSTICIA?

20041110. Dispersión terrorista.

                               Nos sobrecoge una reciente encuesta, que muestra que uno de cada diez pacientes de hospitales termina contrayendo allí una otra enfermedad distinta de la que motivó su ingreso, lo que muestra hasta qué punto debemos mejorar los tratamientos de nuestra salud física.

                                 En modo parecido, se ha denunciado desde hace tiempo que esos “hospitales de nuestra salud social” que teóricamente tendrían que ser las prisiones se convierten con demasiada frecuencia en “escuelas de delincuencia”, sin que se tomen las medidas necesarias para evitar resultados tan contraproducentes y dañinos.

                                  Ahora, por fin, parece que se va planificar en serio la dispersión de presos islamistas, para procurar evitar la confirmación y aumento del número de esos terroristas. Algo así como lo que se ha hecho con los terroristas de ETA, medida tan necesaria y eficaz que constituye uno de los puntos que pretenden eliminar los etarras, intentando suscitar ante ese “destierro” la compasión de unos ciudadanos a los que ellos no tienen el menor escrúpulo en extorsionar e incluso asesinar a sangre fría.

20040115. Crece la Justicia.

                                        En ocasiones, una rápida serie de noticias positivas reaviva en nosotros la esperanza de un progreso real de la justicia en el mundo, y la abolición de la ley del más fuerte o “ley del embudo”. Estos días hemos visto denunciadas ante la justicia a Alemania y Francia, por no cumplir las normas financieras que se exigen a países menos poderosos en la Unión Europea.  La justicia de Brasil ha plantado cara a Estados Unidos, estableciendo controles semejantes a los suyos en la frontera, y deteniendo al estadounidense que pretendía burlarlos. Berlusconi ha visto anulada su infame ley de autoamnistía por el Tribunal Supremo italiano, y está cada vez más cerca de ser condenado por corrupción, al igual que lo fueron ya sus testaferros (aquí, en España, le espera también Garzón, por lo de Telecinco). En Rusia, Putin ha sido públicamente acusado de “delito de Estado” pon su actuación en el atentado del teatro Moscú que costó la vida de 129 rehenes, sacrificados para mantener la popularidad de Putin en su guerra contra Chechenia. Ojalá el Tribunal Penal Internacional, afianzado y eficaz, haga cada vez más frecuentes estos procedimientos, acabando con la impunidad de las altas esferas y reduciendo así cada vez más sus abusos.