Animales – 2014

20141224. Las vacas, en extinción.

                                Como otras especies, las vacas han tenido un momento de gloria, en el que un observador extraterrestre podía haber llegado a creer que dominaban la tierra. Pero el hombre, que impulsó su auge, para sobrevivir, puede acabar por eliminarlas por la misma razón. Hoy, en efecto, sabemos que su leche es buena… para los terneros. Que su carne es mucho más cara de producir que la de otros animales, y que impide cultivar alimentos vegetales mucho más sanos y necesario en un mundo cada vez más superpoblado. Que sus pezuñas erosionan la buena tierra y sus pedos el cielo. No sólo, pues, están dejando de ser sagradas, sino que empiezan a ser consideradas como animales dañinos a eliminar, excepto algunos pocos ejemplares encarcelados con mucho cuidado en los zoológicos, para bien de todos nosotros.

20141119. Ni perra vida.

                             Pertenezco a una asociación en defensa de los animales, y he colaborado en muchas manifestaciones al respecto. Por nuestros mudos amigos y porque quien los maltrata tenderá a hacer lo mismo con los humanos. Y me parecen muy bien las manifestaciones contra la muerte del perro Excalibur y la querella admitida por la Justicia tras su eliminación. El problema está en que no he visto igual diligencia en favor de los humanos, incluso cuando nos afecta a todos, máxime a los más desvalidos. Por ejemplo, los 1.300 millones de injusta indemnización, que van a gravar a todos durante 30 años la factura de un artículo de primera necesidad, como es la electricidad.  Este año ya ha aumentado en un 45% el número de hogares que no han podido pagar ese recibo en Andalucía, donde ya se habían producido más de medio millón de cortes de luz en dos años. El que su problema quede olvidado en las tinieblas hará que ellos, y cada día más personas, por eso y otros motivos, puedan exclamar: ¡Quién fuera perro! ¿Por qué será que los que piden limosna lleven cada vez más consigo perros, gatos u otros animales?

20140906. Los auténticos animales.

                       Extasiado, cuando era adolescente, ante una magnífica cabeza de asno de mármol en el Museo Vaticano, otro visitante preguntó si yo sabía qué animal era. Le respondí tocándome el pecho y diciendo: “¡Yo, español!”. Su sonrisa me hizo sospechar lo peor. Y, de hecho, he tenido que sufrir de adulto el que paisanos míos pretendieran poner como insignia de nuestro país al burro, por ser Cataluña, según parece, la que los tiene mejores. Por eso y por mucho más emigré largos años a la Argentina Sin duda ésta se distinguió en una época por sus “gorilas”, pero esos generales, al revés que en España, fueron ya castigados; también es cierto que en Argentina imperaron los mayores animales del mundo, pero esos dinosaurios se extinguieron hace aún más tiempo y nunca pretendieron pasar por racionales.

20140522. El  interés por el toreo.


                        Está comprobado que las plazas de toros se llenan tras la muerte de un torero. Cuando hay que suspender una corrida por la cogida de los tres toreros, como ha sucedido ahora en Madrid, se repetirá este hecho. Cifras cantan: esto demuestra que lo que atrae al autodenominado “respetable” no es un pretendido arte, que falla sangrientamente en esos fracasos que suponen las cogidas, sino por el morbo de ver sufrir y morir no sólo a los toros, sino también a los toreros. Estos, sí, se ofrecen voluntarios, como otros mercenarios, para conseguir dinero o fama, en una sociedad que todavía admite, más aún, en la una parte –ya claramente minoritaria, pero muy influyente- promueve y se enorgullece de ese ritual de sacrificios de animales y seres humanos.

20140420. Despeñaperros.  

                                Acaba de condenarse a tres meses de prisión al que arrojó a su perro desde un sexto piso. En algo va mejorando la Justicia desde la época, no tan lejana, en que era costumbre despeñarlos, como recuerda el paso entre Castilla y Andalucía, “Despeñaperros”. Nombre hoy día ya infame, debiera borrarse y condenar su memoria, como otros sitios, edificados ex profeso y aún en activo, donde se mata tras larga y cruel tortura a otros animales, por impura diversión.