Animales – 2015

20150205. Vergüenza planetaria.

                      Calificar al hombre como un animal racional es la definición más prematura que conozco, ironizó Oscar Wilde. Ahora ha sido exaltada y movido muchos centenares de millones en apuestas la pelea concertada entre dos hombres, a ver quién hacía más daño al otro a puñetazos, salvajada a la que aún se califica de arte del boxeo; baste recordar que uno de ellos se enorgullecía de su «instinto asesino».

                       Ninguno de los dos era español, pero aquí se ha celebrado, como espectáculo de “sangre y gloria”, la reaparición de un torturador de toros “nuestro” en Méjico, corriendo también ese día la sangre humana en la plaza de toros de Madrid.  ¿Qué pensarán dentro de poco nuestros escandalizados descendientes, cuando reflexionen sobre esos bárbaros espectáculos con los que goza o, al menos, permite nuestra (in)cultura?

09102015. Políticos esquizofrénicos.


                                        Ahora resulta que no ha sido como socialista, sino como alcalde, que el síndico de Tordesillas permite la salvajada de alancear al toro de la Vega. Al menos, esa es la justificación que da Pedro Sánchez de que suceda ese bochornoso espectáculo. De modo que ya sabemos que si llega a ganar el PSOE, tampoco él actuará como socialista, sino como presidente, es decir, como le dé la real gana, como ya ha hecho Rajoy, pasándose por el forro las promesas que hizo siendo candidato del PP. Ante esa epidemia, al parecer incurable, de desdoblamiento de personalidad ene los partidos tradicionales, no es de extrañar que tantos acudan a partidos más jóvenes, con esperanza de que sean más sanos.

06082015. Muertes de interés turístico.

                                  Un muerto en Tarragona, y otro en Cáceres, en los encierros. Estas son las fiestas “nacionales”, de “cultura”, “de interés turístico” que hacen famosa por su carácter siniestro y bestial a la “Marca España”. Sacrificios humanos, pagados con los impuestos de todos, que fomentan los Gobiernos y muchos medios de difusión, que se están preparando para sacar tajada de los incidentes –más rentables si son incluso mortales-, de los próximos encierros de Pamplona. Y todavía habrá quien sonría cuando se recuerde la anécdota de la inglesa que preguntaba, cuando era ministro de Turismo Fraga, la fecha del próximo Auto de Fe de la Inquisición para visitar España. Si dan dinero y distraen morbosamente al personal, estupendo.

10272015. Demasiada carne

                                  Son muchos los alimentos que, en distinto grado y según su dosis y modo de preparación, producen cáncer. El reciente estudio de la Organización Mundial de la Salud no ha hecho sino concretar más algunos aspectos suyos en lo relativo a la carne, rompiendo –y eso es muy importante- el muro de intereses que intentaban disimularlo.

                                    La industria cárnica ha mas cuadriplicado su producción en cincuenta años, a costa de “cultivar” una carne con productos muy perjudiciales para la salud, tanto respecto al cáncer como a otras enfermedades. Ha propagado la idea insana que hay que comer carne en cantidades antes impensables. Esto produce una erosión acelerada de los suelos, obliga a labrar otros nuevos y desgasta nuestra única Tierra. Un mismo terreno produce de diez a veinte veces más proteínas vegetales que animales.  La cría de ganado consume la mitad de los cereales y agua del mundo. Una dieta a base de carne cuesta el tripe. También agrava la desnutrición de una gran parte de la humanidad.

                                  De ahí que por mi salud, por mi economía, por mi Planeta y por solidaridad con los demás y también con los animales -criados en forma bárbara para el matadero- procuro, desde que fui tomando conciencia de estos hechos, consumir menos carne que la que mi ambiente me habían inducido a comer y que de tantas maneras nos perjudica, directa o indirectamente, a todos.

20151019. Luchas sangrientas de animales.

Un individuo de Gerena, que vive de ese sangriento espectáculo, invitó y llevó –mediante un colegio público (sic)- a 20 niños de 6 a 13 años, para que pudieran juzgar si les gustaba o no, a una lucha de perros; perdón, a una lucha a muerte entre un toro y un hombre, que obviamente es mucho peor. Que yo sepa, ambas cosas están prohibidas por la ley y una elemental humanidad. La lucha de perros, siempre; la otra, para los niños. ¿Qué país podemos esperar si no se impone a ese torero matador, Manuel Escribano, una pena ejemplar?

20150910. Quijote o Sánchez Panza.

                                Cada día que pasa aumenta su desprestigio ante su clamoroso, elocuente silencio. Porque Sánchez no prohíbe, ahora que gobiernan el lugar los del PSOE, lo que antes él exigía al PP: evitar la muerte a lanzazos del toro de la Vega, esa vieja salvajada, que nos marca y desprestigia a todos. En ese significativo, pero menor escándalo, en el que incluso se presentó como espontáneo Quijote para acabar con él en un programa de TV, no es capaz de coger el toro por los cuernos. Tampoco ha dicho ni «mu», ni cuando 120.000 (ciento veinte mil) firmas le han pedido que dé la cara. ¿Qué podemos esperar que haga en lo demás, sino salir corriendo, este presumido Quijote convertido en Sánchez Panza?

20150801. El fascismo independentista.


                                         Algunos se escandalizan por la comparación que ha hecho Felipe González, como muchos otros, entre el actual nacionalismo catalán y el fascismo italiano. Pero recordemos que Mussolini, durante muchos años alabado por W. Churchill y Gandhi, fue primero “Duce”, jefe de los socialistas, como Junqueras, pasándose al nacionalismo como este ex historiador cuenta cuentos.

                                           Por otra parte, la violencia fascista, que algunos niegan en Cataluña, no ha faltado, desde las muchas “noches de los cristales rotos”, a la alemana,  por el tema lingüístico, hasta la agresión física, de la que personalmente he sido víctima en dos ocasiones; si no habido más, eso se debe a la astucia de los independentistas y a la, digamos, prudencia de la mayoría de mis paisanos, acostumbrados a la pasividad por el fascismo franquista, tan bien imitado hoy por algunos dentro y fuera de Cataluña;  pasividad que tanto asombra a quienes nos visitan: “Pueblo manso, buen esclavo”.

                                           Volviendo al “ejemplo” italiano, es impresionante la semejanza entre en el neofascismo de Padania, cuyo fundador tuvo que ser expulsado de su propio partido por corrupción, y el caso Pujol, cuyo segundo y sucesor ha sido Mas. ¡Qué vergüenza que destaquen en mi país, y tengan posibilidad de triunfar con sus trampas si no hay una reacción vigorosa contra ellos, unos salva-patrias traidores a los suyos, historiadores embusteros y grandes corruptos, que encima se llevan los millones al extranjero!

20150815. ¡Que siga la fiesta!

                           “La civilización es una buena idea. Alguien debería intentar ponerla en práctica”, dijo hace tiempo un dirigente británico. En España, por ejemplo, veo que en 24 horas han muerto dos jóvenes en sendas sueltas de toros, y un torero ha sido cogido gravemente. Hay pueblos, como Leganés, donde se celebra el día de encierro en que hay heridos.

                            ¡Que siga la fiesta, que eso nos gusta! dicen todavía demasiados ciudadanos. Pero hay esperanzas de cambio, porque los toreros empiezan a ocultar su profesión fuera del ruedo, y los espontáneos ya no saltan al ruedo para torear, sino para evitar más muertes. Ojalá una “vergüenza torera” auténtica acabe con ese espectáculo sangriento que deshonra a España, sin que se necesiten más leyes que prohíban que haya personas capaces de pagar para que otros pongan en peligro su vida (la afluencia a las corridas aumenta tras la muerte de un torero) y torturar salvajemente a un ser vivo, hasta matarlo, y encima tengan el “valor” de indignarse porque se les eche en cara lo que hacen,

20150419. La lección del mono.

                        Un chimpancé ha derribado con un palo a un impertinente dron que le observaba. Ha sido una contundente lección de que el hombre no es, como pretendía hasta hace poco, el único animal capaz de usar instrumentos; de que vamos haciendo así el oso por la vida, animal al que asimismo imitamos, ya que, como muchas otras especies, también usa instrumentos.

                        Astrónomos como Galileo acabaron con nuestra ilusión de ser el centro del universo, y hace poco han insistido en que, en los espacios celestes casi  infinitos, por ley de probabilidades, debe haber miles de planetas con vida realmente inteligente; no como aquí, que nos matamos entre nosotros mismos, dejamos que nos gobiernen unos ineptos o ladones, dejamos que mueran de miseria y hambre una gran parte de nuestra especie y hasta nos matamos entre nosotros mismos, orgullosos de las increíbles fantasías engendradas por nuestras tan toscas, demenciales mentes. Parece que no aprendemos ni a palos de quienes, con pretendida superioridad, después de imitarles, llamamos animales.