Sangrienta contradicción de Trump.

Trump acierta al decir que la guerra de Rusia contra Ucrania es “la guerra de Biden”, porque cuando Putin fracasó en su invasión relámpago y Zelenski también en prepararse contra ella, ambos buscaron un armisticio, que Biden rompió, para combatir a Rusia con sangre ucraniana. De ahí que el nuevo presidente tenga el gravísimo deber de parar y reparar en lo posible esa enorme tragedia, de la que es tan culpable su país; pero lo que hace Trump, -“no tenemos nada que ver con eso”- es, y presumiendo de pacificador, fomentar guerras en otros países.