Política – Izquierdas – 2016

20160206. Payasos anarquistas. Enorme y justificado escándalo ha causado el que unos títeres anarquistas hayan representado en Madrid, ante niños de corta edad, marionetas que ahorcaba a un juez, apuñalaban a un policía, crucificaban a una monja, violaban a una mujer y exhibían una pancarta “Gora Alka-ETA”. ¿Cómo se puede llegar a ese cúmulo de barbaridades? La degeneración de los mejor es lo peor. Las sociedades acaban aceptando lo más acertado de los grandes movimientos culturales, cuyos nombres acaban siendo reivindicados todavía por quienes quieren vivir de esa “marca”, apoyándose en detalles menores de la misma, o incluso inexistentes e incluso contradictorios. Así la Iglesia católica ha hecho distintivo suyo –en vano protestó el papa actual- la lucha contra el aborto, del que Jesús ni habló, o incluso las cruzadas, violencia física que el Maestro repudió. En forma parecida, los grandes valores del anarquismo primitivo han ido difundiéndose e incorporando en la sociedad, mientras que, en vez de imitar su creatividad, esos falsos payasos, esa caricatura de anarquistas que predomina hoy contribuye de un modo tristemente muy eficaz a su descrédito y al de otros mensajes que procuran mejorar la situación de los más desfavorecidos. 20160310. “Progresistas” atrasados.  El rechazo de Colau a la presencia del Ejército en una exposición sobre la enseñanza es un triste ejemplo más del atraso de ciertos izquierdistas. A partir de un ejemplo negativo, como aquí el franquismo, rechazan toda una categoría, incluso tan esencial como la defensa propia, el instinto de conservación que, como es obvio, puede ser tanto de lo bueno como de lo malo, de la libertad como de la opresión. Su oposición a la formación militar se convierte en una trágica profecía auto realizada, puesto que los militares, así rechazados, son presa fácil de las teorías autoritarias, confirmando la errónea postura de esos” progresistas”. Crasa y peligrosa ignorancia, el pacifismo a ultranza se convierte en el mejor aliado, la “pinza” ideal para los dictadores 20160509. La Izquierda Abierta. No fuimos pocos los que durante años escuchamos con interés y frecuente aprobación la voz de Dionisio Llamazares en el Parlamento, al mismo tiempo que nos asombrábamos de que el entonces representante de la tercera fuerza política de España no pudiera hacer más por encarnar sus principios. Marginado por Cayo Lara, le vimos fundar y dirigir una autodenominada “Izquierda Abierta”, de escaso recorrido. Ahora, estupefactos y entristecidos, vemos cómo opone, con un fervor que compite con el de la ultra derecha, a la cooperación  de IU con otro movimiento de izquierdas que, también con notable defectos, muestra una revitalización y posibilidad de realización de la mayoría de los principios que él había proclamado: hasta el punto que aprueban colaborar con él  el 85 por ciento de los militantes de IU. ¿Qué te ha pasado, Llamazares? ¿Eso es una “izquierda abierta”?  ¿No habrá que decirte, con dolor, recordando tu profesión: “Médico, cúrate a ti mismo”? 20160701. El increíble Llamazares Si bien no destacó como reorganizador de su partido, siendo portavoz de IU en el Parlamento, Llamazares denunció muchas veces bien los problemas de nuestro país.  Pero el respeto que por ello no pocos le teníamos sufrió un rudo golpe cuando el ya ex de “izquierda Unida” y flamante fundador de “Izquierda Abierta”, contra todos esos títulos-promesa, se opuso ferozmente a la confluencia con Podemos. Sólo a última hora cambió de opinión y la admitió. Sin embargo, ante los malos resultados, ha tenido el valor-por no decir otra cosa- de enorgullecerse de que había tenido razón en oponerse a la confluencia, “olvidando” que fue su larga oposición hasta casi al final uno de los elementos de ese relativo fracaso, siendo pues él mismo el culpable de una profecía autorealizada. ¡Ay, Llamazares, quien te ha visto y quién te ve! 20160719. La siesta de la izquierda. De los cuarenta años de franquismo – y cuarenta más de casi lo mismo – tiene también mucha responsabilidad la izquierda. Baste recordar que la noche del 17 de julio de 1936, preguntado por la prensa acerca de rebelión militar, el “gracioso” portavoz del Gobierno republicano respondió: “Se dice que se han levantado unos militares. Yo, señores, me voy a acostar”. Reivindicando para sí las vacaciones, los dirigentes de izquierda sestean mientras los de derecha aprovechan ese periodo para perpetrar algunas de sus mayores tropelías. Más aún, alguno, con suicida insensatez, como Iglesias, ha despreciado abiertamente la movilización de sus bases, ahora que él no conseguido una poltrona. Así acabamos de ver cómo se ha elegido a Pastor, -nombre tan significativo de como el PP ha mandado el Parlamento y el país-, para dirigir el Congreso, como paso previo a su recuperación del Gobierno, por culpa de la traición de quienes podían y estaban elegidos para impedirlo. La crisis económica, dependiendo de ciclos exógenos, quizá disminuya algo; pero la política acabará reventando, a no ser que triunfe aún más un conformismo amoral de un rebaño humano que imita demasiado bien al de los irracionales.