Género – 2021

20210311 Quiero ser mujer, ya.

                                            Quiero ser mujer, ya. Irene me ha convencido. Me avergüenzo formar parte de un terrible error de la naturaleza, una rama aberrante en la evolución de las especies, lo que el desgraciado Darwin, hombre al fin con toda la barba, como revela su daguerrotipo, no supo o no quiso reconocer. Así surgimos estos engendros, unos seres zánganos, que sólo servimos para complicar la vida y la reproducción con una cochina invención, la sexualidad, en la que ejercen de agentes agresivos, violadores.

                                            No se trata, pues, sólo de que los varones seamos el auténtico “sexo inútil”, como irónicamente autocalificó a las mujeres Fallaci, sino un gravísimo paso atrás en la evolución. Menos mal que hoy el ingenio de algunas y el avance científico que ha permitido el clonar, para acabar con esa terrible y ya innecesaria parte la lucha por la vida, la reproducción sexual, que daba tan pocos, cortísimos y engañosos placeres. Satisfacciones que, sin sexo está a mano de todas, para no hablar de los mil artificios antiguos y los recién inventados, con una potencia placentera propia que ningún varón podría igualar.

                                           Con ese liberarse de los hombres el partido Unidas Podemos va a conseguir pronto una mayoría absoluta, facilitada por ser ya demográficamente más numerosa que ellos y por haber destronado ya Irene Montero a su zángano, cada día más relegado al plano antes destinado a ellas.