De apellido tan claro como Botín, la dueña de un Banco que este mismo 27 de febrero abandonó bruscamente una entrevista de TV en Madrid al criticarse su rapacidad, ha fracasado también en Sevilla en su intento de desahuciar a once (11) familias de trabajadores que, ellos sí, cumplían con la ley, quedándose ella… A ná. Demasiado vista ya aquí y desprestigiado el nombre de la ciudad de Santander con el que disfraza su rapacidad, como si fuera un Banco público, con razón busca ahora sacar aún más dinero en el extranjero.