Varios – Tráfico

20201117 Velocidad, vidas y multas.

La disminución de muertes y heridos Enel tráfico ha sido enorme y muy satisfactoria. Pero el limitar para ello la velocidad es una medida sujeta rendimientos decrecientes.                 De ahí que me preocupe un poco la reciente limitación a 30 kilómetros en muchas calles. Por transparencia, que facilitaría su cumplimiento, sería de agradecer que se difundiera el cómo se ha calculado esa prohibición. No sea que “por vivir, perdamos las razones para vivir”, incluso más años de vida de los que salvemos.

Hagamos un cálculo muy somero, pues habría que considerar otros datos, como la transgresión de normas de tráfico por las víctimas. Aunque reduzcamos de 3,5 a 3 millones el número de vehículos realmente circulantes, a 10 meses su uso efectivo y a sólo una hora por mes la pérdida por los conductores con la nueva restricción, perderían más tiempo de vida el total de conductores así ralentizados (aunque todos fueran solos) que las que ganarían los 949 muertos en 2019 si sobrevivieran todos.


20190217 Con el tráfico, poca broma.

            A primera hora de la tarde he oído en Radio1 a una locutora que confesaba riendo que no sabía lo que significaba la señal de tráfico de dos flechas verticales, una en rojo, que indicaba la no preferencia de paso. Me parece fatal ese fomentar en una radio que pagamos todos la imagen de la mujer ignorante y superficial. Pero aún, si cabe, tomar a la ligera la ignorancia de las señales de tráfico: esta puede llegar a propicia choques frontales y muertos. Si esa persona tiene carnet, habría que retirárselo hasta que aprenda. Y en todo caso, hay que poner en un medio de esa categoría personas que no frivolicen, si no los conocen, sobre temas tan importantes.

20181204 Para automovilistas acomplejados.

            “¿Buscas carácter? “Muestra al mundo quién eres con el nuevo modelo” de nuestra marca de coches.  No puede estar más claro que esa marca extranjera, con su propaganda, busca seducir a clientes acomplejados, que necesitan presumir de lo que no se ve que sean sin ese vehículo. Para mayor escarnio, esa empresa, de cuyo nombre no quiero acordarme, significa en su idioma “Coche popular”, es decir, no destacado, como pretende ahora sea con su automóvil quien lo lleve, habiendo sido creada además por orden de quien provocó la mayor matanza mundial de la historia.

20181017 Leyes y gentes diferentes.

                 Prescitos ya los hechos, confieso que, aparcando mi primer coche en la calle de un país centro europeo, rocé con el del vecino; un señor que pasaba me advirtió: “No olvide dejarle una nota”, lo que hice. Poco después, ya profesor en Suramérica, -pero no de autoescuela precisamente- volví a ser chocante, pero otro transeúnte me dijo: “¡Váyase, que no le han visto!”, al que también hice caso.

Ni yo me hice asocial en pocos meses, ni creo en la interpretación racista contra los “latinos”. La explicación económica es que entonces ya había una ley en Europa de seguro obligatorio de vehículos contra terceros, y en aquel país de Suramérica, todavía no. También influye, por supuesto, el nivel educacional que impulsa o no a practicar ese gesto de convivencia civilizada.

201800502 Curva mortal en Madrid.

 En la parte más estrecha y única curva en ángulo casi recto de la calle Alcalá, a la altura del metro Quintana, han ocurrido ya varios accidentes de tráfico mortales, a los que estuve hace pocos días a punto de sumarme. ¿Sería mucho pedir poner al menos unas señales de peligro, tan tristemente ya comprobado?

20180416 Demagogia peatonal

                    En una loca demagogia peatonal, las actuales autoridades de Madrid intentan justificar sus medidas con titulares como “Madrid para los ciudadanos, no para los vehículos”. Esto podía decirse a mediados del siglo pasado, pero es ridículo cuando Madrid tiene cuatro (4) millones de vehículos, casi tantos como habitantes, sin contar los de los visitantes y los que quienes vienen a trabajar de otras provincias.

20180223 No comenzar la casa por el tejado.

Las mejores e incluso imprescindibles ideas son fatales si se aplican sin orden.

El cierre parcial al tráfico del centro es necesario en Madrid, como en otras ciudades. Pero primero hay que crear las alternativas reales, para no dañar a la población, creando el caos. Con razón, pues, ante este inminente y ya probado peligro, el Ayuntamiento retrasa día a día, por su propio interés político, el convertir la Gran en Pequeña Vía. Primero habría que mejorar los transportes públicos, fomentado también más otros como motos y bicicletas. También urge abrir al menos otras vías subterráneas para cruzar la ciudad de este a oeste, como las que ya existen más al norte. No comencemos la casa por el tejado, que se nos va a caer a todos encima.