Política – Podemos – 2016

20160714 Iglesias, genio y mal genio.

                            “El genio –dicen los franceses- es un mal genio”. La agudeza mental del genio le lleva a defender su punto de vista  con poca diplomacia, poca política. No son los Einsteins los que han conseguido dirigir los gobiernos; y no pocos de ellos, aceptados o buscados incluso por los dirigentes por sus grandes cualidades, han acabado haciéndolo muy mal.

                            El principio de Peters, según el cual cada persona avanza hasta llegar a su nivel de incompetencia, se comprueba al ver que los más listos en estudios suelen fracasar después por no saber  conectar su saber con la realidad. Ante las críticas de los mismos miembros de Podemos, el brillante profesor Iglesias ha tenido que reconocer que no le ha sabido dar a su actuación pública el tono debido.

                            No es un tema menor. La cruda realidad es que “el tono es el que hace la canción”. El maestro del ceño fruncido se ha creado ya demasiados enemigos políticos y se ha alejado de lo que afirma ser su vocación intelectual y a la que quiere volver. Reflexione y, aunque todavía no deje su cargo actual –como antes Monedero- demuestre que no se aferra como Rajoy al sillón y ofrezca de nuevo a Sánchez un pacto en el que él no esté en el Gobierno. Creo que así ganará Iglesias, como genio y no mal genio de su partido, y que también favorecerá a Podemos y España.

20160712 Avanza la libertad de expresión

                               Contra lo que dicen algunos impacientes, avanza viento en popa la libertad de expresión. Pablo Iglesias ha podido entregar al presidente estadounidense un libro sobre la Brigada Lincoln, que combatió por la República, lo que hubiera sido impensable cuando vino Eisenhower, comprando ya Bases a Franco, como Obama ahora a Rajoy.

                                Sin embargo, eso no indica que hayamos caído en un desmadre total. Se ha criticado a Iglesias por regalar a nuestro mismísimo Jefe del Estado un video, cuando antes todos callaban que cuando se le regalaba al rey anterior –también contra el protocolo-  varios lujosos yates “Fortuna”, nombre que coincidía curiosamente con la marca de cigarrillos más vendidos por la tabacalera le hacía tan regios regalos.

20130706 Iglesias, acojonado.

                                     Vuelto a su familiar ambiente universitario, Pablo Iglesias ha confesado haber perdido la fe en la “hipótesis” del “asalto a los cielos”. Declara que Podemos debe “normalizarse” en el Parlamento, algo quizá maravilloso o “el camino del cretinismo político”. “Yo he salido asustado de estos seis meses en él”. “Incluso me acojona”. Podríamos -concluye- ganar en cuatro años, o que nos demos una hostia de proporciones bíblicas”.

                                      Los más de cinco millones que hemos votado a Podemos necesitamos y exigimos, más indignados que nunca, un administrador con más confianza en sí mismo y en nosotros. Un representante más serio, que un día no se declare de extrema izquierda y otro diga que es socialdemócrata;  que nos  llame idiotas si seguimos creyendo en la “idiotez” de que las cosas se cambian en la calle y no en las instituciones. Por supuesto, sólo los necios –como parece confesar fue él al sostenerlo antes- ignoran que se requieren ambas cosas; e Iglesias fue encima el gran desmovilizador de la calle, con una sola manifestación, más que la ley mordaza. Hoy mismo ¿cómo cambiar desde las instituciones con un representante voluble, irrespetuoso con todos y tan acojonado como confiesa ser él? Si no con sus acciones –no tiene el poder- sus frecuentes exhibiciones oratorias nos hace más daño a Podemos que las de Rajoy al PP.

20160704 Diagnósticos dañinos.

                                  Un médico debería reflexionar cuando le aplauden las empresas funerarias. Más aún tendría que hacerlo un doctor que dirigió a IU y al que hoy destaca – a toda página, video y gran foto encorbatado – un diario derechista de Madrid. Y todo porque “diagnosticó el fracaso de Unidos Podemos”… y contribuyó como nadie (con Cayo Lara) a provocarlo. Hizo una gran campaña contra UP y fue su feudo Asturias, donde mayor fue el descenso de IU.

                                  Después., por razones desconocidas (¿?), a última hora, cuando el mal estaba hecho, Gaspar Llamazares aprobó UP, para alardear ahora –“triste”, se atreve a afirmar, de haber acertado el mal resultado que tanto contribuyó a provocar. En la entrevista intenta excusarse diciendo que él no se presentó ahora en Asturias (¡!), y saliendo por peteneras cuando le recordaron que él sólo sacó dos diputados de IU. Su lenguaje al hablar del “Coletas”, del “pacto de los botellines”, etc. muestra hasta donde ha llegado quien un día concitaba el respeto, ni no el consenso, de gran parte de la izquierda, pero que, por su gran error de antes o después, y sus declaraciones hoy, tanto está sirviendo a la derecha más dura, la de Rajoy. Médico, cúrate a ti mismo.

20160618 Rey, PP, PSOE y Podemos.

                                    El joven Juan Carlos I pidió diez millones de dólares al entonces sha de Persia, hoy Irán, para evitar que España cayera en manos del comunismo, que para él sería el que ganara el PSOE. Y Fraga juraba que si triunfaba  F. González  eso equivaldría a una nueva invasión de los moros, a lo que este respondió que la última  invasión de ese tipo en España la protagonizó el general del que él fuera ministro, Franco.

                                    Hoy el PSOE denuncia los muy inferiores pagos de Venezuela e Irán a Podemos, “olvidando” la estrechísima relación de F. González (entre otros, como con Flick) con el funesto presidente venezolano C. A. Pérez, y los peor que turbios negocios con Cisneros.  Por supuesto que Podemos tiene  defectos, como todos, pero esos críticos harían bien en sacarse primero las vigas que tienen en sus ojos antes que empeñarse varias veces al día en acabar con las pajas de su prójimo para que olvidemos sus enormes abusos.

20160419 Iglesias se suelta el pelo.

                         “¿Por qué Iglesias me odia tanto?”, se pregunta, ingenua o retóricamente, Felipe González. Porque es a él al que quiere imitar y borrar, no al Pablo Iglesias de verdad. Por eso imita en lo que puede al ex presidente. Como él se vistió de pana, éste se vistió de moderno con mangas de camisa  y con una coleta, que ahora –que ya nos ha tomado bien el pelo a los demás- se suelta por innecesaria.  Y si Felipe González hizo fracasar, poco a poco y desde el poder, el primer intento de  una transición a una España más justa, en la que no volvieran a gobernar los neo franquistas, este pseudo Pablo Iglesias puede hacer fracasar, con su soberbia e inmadurez, de modo muy rápido y desde la oposición, la esperanza de realizar ahora un cambio tranquilo y real; excepto si los muchos millones de españoles que apoyamos ese cambio conseguimos cambiar un dirigente que, como Rajoy al otro extremo, tanto daño está haciendo a España, y como el mismo Iglesias, tan tarde, ha tenido que reconocer, ofreciéndose a no figurar en el Gobierno.

20160607 Iglesias, haz como Monedero.

                             Amigo mío, colega profesional y afín ideológico, Pablo Iglesias: haz como quien ha sido y es todo eso y más en tu cercanía, tu alter ego, Juan Carlos Monedero. Como él tuviste el valor y acierto de romper con tu carrera vital, dando un valiente salto y encabezando un gran  movimiento regeneracionista, hoy consolidado.

                             Apenas conseguido esto, Monedero comprendió que su vocación y aptitudes estaban donde siempre, dando un paso atrás para arrancar y “volar” como antes. A pesar del problema que esto supuso  en Podemos, tú le comprendiste y defendiste mejor que nadie. Nada más natural, porque eres tan afín a él; incluso manifestaste ya entonces tu deseo de imitarle y volver pronto a tu vocación de siempre, de maestro de maestros y no administrador político del cambio.

                              Los acontecimientos tras el 20D creo que constituyen el momento mejor, para ti, para el partido y sus votantes, para que hagas lo mismo y que puedas realmente volar y “alcanzar el cielo” en tu profesión. Hay que evitar el anquilosarse al llegar al “nivel de incompetencia”, como el maestro convertido en profeta, -que no “califa”, sino de un partido menor, Anguita-, cuyo entusiasmo por tus últimas actuaciones es tanto o más elocuente que el alejamiento de personajes como Jiménez Villarejo. Más vale ser un maestro influyente en el espacio y en el tiempo, con el prestigio de una entrada y retirada política honrosas, que un político más en las actuales circunstancias.

20160306 Con Iglesias, no podemos.

                  Soy de la mitad de votantes de Podemos que, según la encuesta de Metroscopia, estamos disconformes con su negativa a pactar con el PSOE para llevar a cabo en lo posible aquellos objetivos por los que le elegimos. Por lo notorio y grave,  son antidemocráticas las  maneras de Pablo Iglesias tanto en su manera de exigir poltronas como después en muchos aspectos de sus intervenciones en la primera sesión de investidura, “compensada” en la segunda por unas bromas muy fuera de lugar y gravedad de la situación. Esos extremismos en el Congreso revelan su desequilibrio e irresponsabilidad con los cinco millones de votantes que, muchos con graves problemas en esta crisis, esperábamos supiera responder  a la confianza que habíamos depositado en él, que ni nosotros ni el partido, si quiere sobrevivir, podemos seguir manteniendo respecto a su persona.

20160222 Podemos y el referéndum

                      Un partido está obligado, por supuesto, a cumplir con su programa, pero sólo si consigue gobernar en solitario. Si  sólo gobierna como parte de una coalición, deberá priorizar la parte de su programa más importante para los derechos humanos, como sería hoy, en un país con más de 5 millones de parados 12 millones de pobres, liquidar la reforma laboral y organizar una renta mínima.  Pero si Podemos prioriza, o incluso renuncia a ser parte del gobierno por poner como condición absoluta un referéndum independentista pedidos por una parte minoritaria de sus votantes, quedará claro que no es el partido “de los de abajo”, sino que está al servicio de los nacionalismos, que  –central o periféricos- todos sabemos de qué casta son.

20160129 La paja de Podemos.

                      Increíble: tanto el PSOE como el PP han alimentado el independentismo catalán con una ley electoral injusta y después apoyándose en partidos nacionalistas para gobernar. Y ahora afirman que el culpable de romper España es Podemos, que defiende acabar con el problema con un referéndum. En realidad, si se celebra con suficiente información y el tope del  por ciento –como para el Estatut y como antes reconocía  necesario Mas- nunca ganarían los independentistas y se resolvería en gran parte la crisis. No cabe mayor hipocresía que ver la paja en el ojo de Podemos y no la enorme viga en el propio.

20160123 Losantos, al banquillo.

La Asociación de la Prensa de Madrid ha condenado las declaraciones de Federico Jiménez Losantos, quien, tras citar nominalmente a varios dirigentes de Podemos, ha añadido: “si llevo la recortada, /les/ disparo”. Es una clara incitación al odio, y a un odio mortal, asesino, con agravantes de hacerlo en una radio y por notoriedad profesional, es decir, por dinero. Por mucho menos, por chistes, están siendo juzgados otras personas y debería serlo de inmediato este funesto personaje que, como dice la citada APM,  “incita a la violencia física y contribuye irresponsablemente a crispar el clima político en el país”.

20160222 Podemos y el referéndum

                      Un partido está obligado, por supuesto, a cumplir con su programa, pero sólo si consigue gobernar en solitario. Si  sólo gobierna como parte de una coalición, deberá priorizar la parte de su programa más importante para los derechos humanos, como sería hoy, en un país con más de 5 millones de parados 12 millones de pobres, liquidar la reforma laboral y organizar una renta mínima.  Pero si Podemos prioriza, o incluso renuncia a ser parte del gobierno por poner como condición absoluta un referéndum independentista pedidos por una parte minoritaria de sus votantes, quedará claro que no es el partido “de los de abajo”, sino que está al servicio de los nacionalismos, que  –central o periféricos- todos sabemos de qué casta son.