Política – Mundo en general – 2013

20130424. Violaciones en la India y aquí.

Una serie de violaciones de jóvenes y niñas ha sacudido la opinión pública y provocado manifestaciones de rechazo a esos crímenes. El Gobierno ha prometido luchar contra esos gravísimos delitos.
Ingenuo de mí, pretendí colaborar con él acudiendo a la embajada llevando un cartel de solidaridad, que estimé inequívoco: “India: STOP VIOLATIONS”. A los diez minutos de estar cerca de su puerta, y sin ninguna reacción desde la embajada, aunque varios transeúntes mostraron su aprobación al mismo, dejé el cartel apoyado en una cabina telefónica cercana y fui a mi coche a buscar mi máquina fotográfica. Desde allí observé atónito cómo llegaba a toda velocidad un coche de la policía, del que bajaban apresurados dos agentes, que se apoderaron del cartel. Más aún, se acercaban otros dos coches patrulla de policía más.

En ese momento me pareció más prudente y eficaz buscar también refuerzos a mi modesta presencia solitaria, difundiendo lo sucedido, para que se pueda responder de modo más adecuado a quienes ese hecho con un alarmante intento de violar su embajada.

20130923. El dedo de Putin.

En defensa de su “gran amigo” Berlusconi, Putin acaba de afirmar que “si fuera homosexual, nadie le pondría ni un dedo encima”. Pobre Berlusconi, pues, con lo que se cuida, nada de nada. Y no hace falta ser freudiano para sospechar lo que se esconde debajo de esa expresión de Putin. Como de su constante y ridículo exhibicionismo como “el macho” de Rusia. Como de su tan cuidada apariencia. Como de su obsesiva persecución a la homosexualidad. “Dime de lo que presumes y te diré qué problema tienes”.

20131110. La belleza del petróleo.

Por tercera vez en sólo seis años, Miss Universo es venezolana. Curiosa coincidencia, dando que ese país ha ganado el premio muchas más veces que otros mucho más grandes, como Brasil, o con reconocida fama de mujeres guapas, como la También vecina Colombia (Cali, Medellín, etc.). Y para que mi opinión parezca menos sospechosa, añadiré que conozco íntimamente el tema, pues en mis años mozos fui profesor universitario largo tiempo en ambos países, sexólogo, y que hoy, a mis 78 años, estoy muy retirado de todo eso… y divorciado de una argentina.

La explicación real de esa “belleza” que es Venezuela para la empresa que promueve ese certamen –con fines de lucro, no estéticos- parece estar más bien en que el petróleo lleva a falsificar hasta ese punto la realidad del país, como agudamente apuntaba Pérez Alfonzo, uno de los fundadores de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), en el mismo título de su libro “Hundiéndonos en el excremento del diablo”. Así llamábamos al petróleo los españoles, siempre más atentos a la teología que a explotar el negocio; hoy, pues, deberíamos, llamar a la de Miss Universo Venezuela, “la belleza del diablo”.

20131114. Divertir a los guineanos.

Tras décadas de sangrienta y empobrecedora dictadura franquista, los rusos vinieron a jugar al fútbol. Uno de los espectadores gritaba insultándoles. Franco, que presidía el partido, le mandó llamar y le dijo que le agradecía su adhesión al régimen, pero que se moderara, porque venían como invitados. “-¿Qué adhesión al régimen? respondió el indignado ¡Hace tanto tiempo que esperábamos que volvieran, y vienen a jugar al fútbol!”. Franco sonrió, porque sabía que ese partido mostraba hasta qué punto los rusos estaban ya domados y vendidos al régimen, y los antifranquistas debían perder toda esperanza

He recordado esta historia cuando veo que, después de 37 años de la también sangrienta y aún más empobrecedora dictadura de Obiang, los campeones españoles de “la Roja” van a Guinea Ecuatorial… a jugar al fútbol. Y un ex jugador de nuestra selección excusa esa enorme vergüenza porque en Guinea “no hay democracia, pero la gente va a disfrutar”. ¿Habrá algún guineano con dignidad, consciente de sus derechos humanos, que no se indigne de nuestra complicidad con Obiang? Lo que ha dicho ese ex jugador es exactamente lo que piensa y desea el tirano al que se ha vendido, como se ve, también ese Vicente Engonga, español de origen guineano y después seleccionador de Guinea.