Política – Madrid – 2001

20010201. Libertad de expresión de Gallardón.

El pobre Ruiz-Gallardón está, sin duda, tan avergonzado de su doble desliz, que creo que debemos ser comprensivos con él. En su honor hay que decir que ha querido distinguirse por ser educado y dialogante, y que no nos parece que en él eso sea una mera pose propagandística. Pero es difícil resistirse siempre a la tentación de afirmar quién es el que manda, máxime si esta tentación viene envuelta en colores de patriotismo, de estar más que nadie contra ETA De ahí su abrupto cese -excesivo en el fondo y más, si cabe, en la forma- del responsable de un complejo documental sobre el País Vasco en Telemadrid.

Estoy seguro de que él mismo lamentó su gesto incluso antes de las reacciones, casi unánimemente contrarias al cese… a pesar de que en Madrid apenas hay partidarios de ETA. Y que debió sentir aún más dolor ante las dignas y amigables palabras de despedidas del responsable saliente. El que a continuación Ruiz-Gallardón declarara al nuevo responsable que gozaría de una total libertad de expresión no debe, pues, considerarse como una cínica chulería contra ambos y el resto de los ciudadanos, sino como un lamentable lapsus freudiano, que hace decir en esos instantes –tan penosos para toda persona con algún sentido del pudor- precisamente aquello que uno se esfuerza por no debe mencionar, ya que debe ser tabú en esos momentos.

20010216. Problemas de la EMT.

Las protestas de empleados de la EMT por el mal estado de los autobuses y la reducción de plantilla me parecen muy acertadas; y de humor negro, en cambio, la respuesta de la dirección de la EMT de que eso no afecta a la seguridad. Son un riesgo para todos (incluidos los peatones y quienes van en otros vehículos) no sólo las deficiencias mecánicas de sus enormes autobuses, sino también una reducida plantilla, lo que provoca en los restantes un estado de tensión, para cumplir sus horarios. Porque esto lleva a que algunos, conductores, pocos, pero muy peligrosos -y más con vehículos así- se salten precedencias de paso e incluso semáforos en rojo para “llegar a tiempo” de provocar accidentes, hecho que también ciega y descaradamente niega, cada vez que es denunciado en los medios, por la patronal. ¿Habrá que esperar a una tragedia con docenas de víctimas para que se tomen las medidas de seguridad necesarias? ¿O tendremos que vérnoslas… en el cementerio?

20010227. Nos quita libertad y dinero en el Carnaval.

¿Hasta cuando vamos a tolerar los madrileños esa alcaldada, por la que se nos sacan tantos millones de pesetas para darlos caprichosa e injustamente, por intereses claramente ideológicos, a personas de fuera de nuestro municipio e incluso de nuestra Comunidad? En efecto: el alcalde de Madrid no sólo ha arruinado nuestro Carnaval, arrinconándolo y ahogándolo en un recorrido ridículo –al contrario de lo que ha montado con Cabalgata-Manzano de los Reyes Magos- sino que encima da sistemáticamente, año tras año, los premios a unos pueblos de La Mancha que vienen a lucirse pueblerinamente a la capital, sin plantearle al alcalde ni a su gobierno ninguna crítica social o política que pueda molestarle.

Una vez más, sin máscara, Manzano nos quita nuestra libertad de expresión y hasta nuestro dinero. ¿Hasta cuando?

20010323. Manzano nos enloquece con ruidos.

Se ha probado, con cifras en la mano, que el Ayuntamiento de Madrid gasta más dinero en medir el nivel de ruido que en remediar esa epidemia enloquecedora que padecemos. Y piensa seguir lo mismo, con su nuevo plan de sacarnos más dinero para más estudios sobre el tema, en vez de aplicar las leyes y reglamentos existentes; hasta el punto de que no puede dar datos sobre cumplimiento de su bando sobre el ruido, por no haber hecho nada; ni siquiera atiende como debe las quejas explícitas de muchos madrileños sobre casos muy concretos y ruidosos.

Por otra parte, y ligado perversamente a ello, lo que les ocurre a ciertos madrileños con este Manzano es de psiquiatra. Recordemos que, según un reciente titular de prensa, y en parte por ese mismo ruido enloquecedor (que quizá políticamente le beneficie al alcalde y no es que uno sea mal pensado) un tercio de nuestra población tiene problemas mentales. Con todo respeto a la mitad masculina de nuestra población, la situación de esos que siguen arrimados a la sombra del Manzano se parece a la de quien que no se atreve dejar a una pareja que le hace la vida imposible. Así, con el ruido y otras cositas, Manzano nos vuelve literalmente locos a todos.

20010807. Alcalde basura y Sintel.

Pocos días después de que el alcalde de Madrid se negara a subir ahí unos sueldos (a otros, porque él es ya el más caro de España), poniendo como motivo “moral” y ejemplo a los obreros de Sintel, su Concejal de limpieza reprocha a éstos –que han pasado más de seis meses de frío, lluvia y calor extremos reclamando sus salarios debidos-, que se vayan sin recoger todo su campamento… después de haberlos echado los funcionarios municipales, que con sus máquinas lo retiraron todo en menos de 48 horas. Sí, la verdad es que hay demasiada basura moral en el Ayuntamiento de Madrid.

20010924. Ansuátegui y Villapalos.

Hay que agradecer a Ruíz-Gallardón el que haya mejorado en más de un sentido nuestra Comunidad retirando con educación al señor Villapalos. Ojalá consiga que se retire también pronto quien, sin educación, ha convertido Madrid literalmente en Villapalos, un delegado del Gobierno como Ansuátegui, ese antiguo delegado franquista, por lo visto ya demasiado mayor para haber asimilado una educación democrática.