Política – Izquierdas

20200830 No necesita enemigos.

           Teniendo en su día unos gravísimos problemas políticos, económicos y hasta militares, la izquierda colombiana paralizó en su día el país con una huelga general para que el Gobierno le dijera dónde había enterrado al cura guerrillero Camilo Torres, para convertirlo en lugar de peregrinación.

              Hoy en España sufrimos un segundo ataque del Covid-19, una fuerte desencuentro dentro del Gobierno izquierdista y enfrentamiento con sus adversarios derechistas para unos Presupuestos que condicionan nuestro porvenir, un fuerte conflicto territorial y otro monárquico. Pero unos ultraizquierdistas montan en pleno agosto una manifestación para protestar de que no le dejan conmemorar un año más la muerte de un poeta de entierro desconocido hace ochenta y tantos años. Mientras, la derecha se carcajea, pero la mayoría del pueblo, del que esos izquierdistas proclaman ser los portavoces y mejores amigos, no necesita enemigos.

20200805 La izquierda, de vacaciones.     

                     Es cierto que la mayoría de los grandes revolucionarios surgieron de las clases burguesas e incluso aristocráticas, ya que las más oprimidas no tenían ni la formación, ni el tiempo ni los medios y conexiones sociales para liderarlas. Pero ya en el siglo XX y sobre todo el XXI europeo, entregadas las clases medias y obreras al, digamos, consumismo, integrados los primeros en los partidos revisionistas y los otros en los nuevos “sindicatos”, pequeñas excusas sirven para posponer y hacer fracasar las luchas ya empezadas.

                   Una de las más eficaces “razones” para ello es el derecho a consumir al máximo las vacaciones. Como las arenas de la playa amansan las más embravecidas olas, ese largo período diluye el ímpetu reivindicativo. Durante esa, en su conjunto, cuarta parte del año, derecha recupera y más, al no tener una real oposición, desde el campo militar hasta el de los medios de difusión, pasando por el de los políticos, reyes, capitalistas políticos y financieros, etc.  Citar ejemplos concretos, incluso sólo en este mismo 2020, superaría con mucho el espacio que los pocos medios que aún aceptan hacerse eco de la crítica ciudadana pueden acoger y que cualquier persona no voluntariamente ciega puede constatar.

20190415 Anarquista quinta columna del PP.

                   Acabo de leer que votar al PSOE -para no hablar de los demás partidos- ayudaría “a que continúe el crecimiento de la ultraderecha”. Su autor ya había conseguido, como estamos sufriendo, ese aumento de la ultraderecha al propugnar en los anteriores comicios la abstención contra Rajoy. Y cuando entonces denuncié por ello su abstencionismo anarquista, ese personaje, Manuel Cid, de Corriente Roja, se indignó conmigo, en vez de reivindicar su (funesta) influencia. ¿Cabe mayor irresponsabilidad? Peor que el Cid Campeador, ese mercenario hoy supervalorado que servía cuando le convenía a ambos bandos, él quizás hace gratis la guerra a los que presume ser los suyos.

20190225 Manifestantes reaccionarios.

      Fueron tres o cuatro docenas de izquierdistas “históricos”, con grandes banderas de mil batallas perdidas, los que todavía se reunieron el 24 de febrero en la Puerta del Sol para defender a Maduro, protegidos por un fuerte cordón policial. Enfrente, un número parecido, pero de rasgos venezolanos y sólo seis pancartitas hechas mano, denunciaba al régimen “bolivariano” que el día anterior había quemado en la frontera alimentos y medicinas, asesinando al menos a cuatro compatriotas y herido a más de cien. Tras una hora de enfrentamiento, los maduristas estaban rodeados ya de más de trescientas personas, en su gran mayoría españolas, que les increpaban por su defensa del tirano, teniendo que salir muy abucheados y escoltados por la policía.

               Ya Marx tuvo advertir, contra sus dogmáticos imitadores, que él no era marxista. Pero estos no sólo sustituyen la teoría de “generaciones instrumento” por la de “países instrumento”, cuando no es el suyo, sino consideran como “enemigo principal” a EE UU, cuando hace tiempo que Rusia y China se han convertido a un capitalismo más primitivo, salvaje, brutal.  Con su fe ciega, estos fanáticos son el más triste ejemplo del progresismo reaccionario.

20190217 Una izquierda impresentable.

                      Xavier Sardà, tras interminables encuentros, acaba de romper “toda confraternización personal y política” para evitar que Esquerra dejara de parecer “impresentable”, lo que ya, concluye, “me importa un pito”. “Tenía la remota esperanza que esta vez sabríais desmarcaros de la derecha puigdemonista, pero “abocáis a un Gobierno español progresista al abismo, por miedo a que os llamen traidores y ‘botiflers’”. En el mismo Periódico la escritora Emma Rivarola denuncia a esa izquierda independentista que decía no ser nacionalista, pero está “desde el 2012 arrodillada ante una derecha heredera del ‘pujolismo”, sin denunciar los mayores recortes y echando a la papelera los Presupuestos del PSOE y Unidos Podemos.

                       En Madrid, -hablo por triste y salvajemente golpeada experiencia propia, que está en los juzgados- la situación de gran parte de la izquierda es aún más impresentable. Por una parte, no tiene la excusa de sufrir un lavado de cerebro creciente, desde hace dos generaciones, por parte de un Gobierno separatista. Por otra, no puede confundir un normal patriotismo solidario con un nacionalismo discriminador, como en Cataluña. Pero, aún así, para no hablar siquiera del caso increíble de Podemos, gran parte de ella se identifica con el feroz nacionalismo que tanto y tan claramente perjudica, otra vez en la historia, al resto de España, a las regiones donde esos filo separatistas -lo duro no es decirlo sino serlo- mal nacieron.

201803010 Un catastrófico izquierdismo.

                                      En vano denunciaron los clásicos marxistas esa enfermedad populista, extremista, infantil, que es el izquierdismo. En una Colombia en altísimo crecimiento poblacional, visitó mi universidad el demógrafo Sauvy, el rector le expresó sus dudas de que el control de población fuera bueno, “porque estaba patrocinado por los EEUU”; como si el adversario no intentara siempre convencer que va a realizar lo contrario de lo que piensa hacer, para engañar a los incautos.

                              Vuelto a España, he presenciado el truco montado por distintos Gobiernos, en el mismo edificio de La Castellana, con un llamado Instituto por la Reforma Agraria y después de la Vivienda, meras fachadas creadas por sucesivos Gobiernos para distraernos en esas crisis. Sin aprender nada de esos burdos camuflajes, hoy abundan todavía los izquierdistas que piensan que “si Rajoy dice que quiere la unión de los españoles, es que eso debe ser malo”; por eso creen luchar contra la derecha apoyando a una rica e insolidaria minoría burguesa de Cataluña, corrupta hasta el tuétano y promotora de la mayor división civil y creciente ruina de nuestra tierra. Lo que están consiguiendo en realidad con su catastrófico izquierdismo populista es reforzar la peor ultraderecha, aquí y en el resto de la UE, como prueban cada día los hechos.

20160701 El increíble Llamazares

                       Si bien no destacó como reorganizador de su partido, siendo portavoz de IU en el Parlamento, Llamazares denunció muchas veces bien los problemas de nuestro país.  Pero el respeto que por ello no pocos le teníamos sufrió un rudo golpe cuando el ya ex de “izquierda Unida” y flamante fundador de “Izquierda Abierta”, contra todos esos títulos-promesa, se opuso ferozmente a la confluencia con Podemos. Sólo a última hora cambió de opinión y la admitió.

                      Sin embargo, ante los malos resultados, ha tenido el valor-por no decir otra cosa- de enorgullecerse de que había tenido razón en oponerse a la confluencia, “olvidando” que fue su larga oposición hasta casi al final uno de los elementos de ese relativo fracaso, siendo pues él mismo el culpable de una profecía autorealizada. ¡Ay, Llamazares, quien te ha visto y quién te ve!

20160509 La Izquierda Abierta.

                            No fuimos pocos los que durante años escuchamos con interés y frecuente aprobación la voz de Dionisio Llamazares en el Parlamento, al mismo tiempo que nos asombrábamos de que el entonces representante de la tercera fuerza política de España no pudiera hacer más por encarnar sus principios. Marginado por Cayo Lara, le vimos fundar y dirigir una autodenominada “Izquierda Abierta”, de escaso recorrido.

                              Ahora, estupefactos y entristecidos, vemos cómo opone, con un fervor que compite con el de la ultra derecha, a la cooperación  de IU con otro movimiento de izquierdas que, también con notable defectos, muestra una revitalización y posibilidad de realización de la mayoría de los principios que él había proclamado: hasta el punto que aprueban colaborar con él  el 85 por ciento de los militantes de IU. ¿Qué te ha pasado, Llamazares? ¿Eso es una “izquierda abierta”?  ¿No habrá que decirte, con dolor, recordando tu profesión: “Médico, cúrate a ti mismo”?

20160719 La siesta de la izquierda.

                       De los cuarenta años de franquismo – y cuarenta más de casi lo mismo – tiene también mucha responsabilidad la izquierda. Baste recordar que la noche del 17 de julio de 1936, preguntado por la prensa acerca de rebelión militar, el “gracioso” portavoz del Gobierno republicano respondió: “Se dice que se han levantado unos militares. Yo, señores, me voy a acostar”.

                      Reivindicando para sí las vacaciones, los dirigentes de izquierda sestean mientras los de derecha aprovechan ese periodo para perpetrar algunas de sus mayores tropelías. Más aún, alguno, con suicida insensatez, como Iglesias, ha despreciado abiertamente la movilización de sus bases, ahora que él no conseguido una poltrona.

                       Así acabamos de ver cómo se ha elegido a Pastor, -nombre tan significativo de como el PP ha mandado el Parlamento y el país-, para dirigir el Congreso, como paso previo a su recuperación del Gobierno, por culpa de la traición de quienes podían y estaban elegidos para impedirlo. La crisis económica, dependiendo de ciclos exógenos, quizá disminuya algo; pero la política acabará reventando, a no ser que triunfe aún más un conformismo amoral de un rebaño humano que imita demasiado bien al de los irracionales.

20160206 Payasos anarquistas.

                        Enorme y justificado escándalo ha causado el que unos títeres anarquistas hayan representado en Madrid, ante niños de corta edad, marionetas que ahorcaba a un juez, apuñalaban a un policía, crucificaban a una monja, violaban a una mujer y exhibían una pancarta “Gora Alka-ETA”.

                        ¿Cómo se puede llegar a ese cúmulo de barbaridades? La degeneración de los mejor es lo peor. Las sociedades acaban aceptando lo más acertado de los grandes movimientos culturales, cuyos nombres acaban siendo reivindicados todavía por quienes quieren vivir de esa “marca”, apoyándose en detalles menores de la misma, o incluso inexistentes e incluso contradictorios. Así la Iglesia católica ha hecho distintivo suyo –en vano protestó el papa actual- la lucha contra el aborto, del que Jesús ni habló, o incluso las cruzadas, violencia física que el Maestro repudió. En forma parecida, los grandes valores del anarquismo primitivo han ido difundiéndose e incorporando en la sociedad, mientras que, en vez de imitar su creatividad, esos falsos payasos, esa caricatura de anarquistas que predomina hoy contribuye de un modo tristemente muy eficaz a su descrédito y al de otros mensajes que procuran mejorar la situación de los más desfavorecidos.

“Progresistas” atrasados. 20160310

                        El rechazo de Colau a la presencia del Ejército en una exposición sobre la enseñanza es un triste ejemplo más del atraso de ciertos izquierdistas. A partir de un ejemplo negativo, como aquí el franquismo, rechazan toda una categoría, incluso tan esencial como la defensa propia, el instinto de conservación que, como es obvio, puede ser tanto de lo bueno como de lo malo, de la libertad como de la opresión. Su oposición a la formación militar se convierte en una trágica profecía auto realizada, puesto que los militares, así rechazados, son presa fácil de las teorías autoritarias, confirmando la errónea postura de esos” progresistas”. Crasa y peligrosa ignorancia, el pacifismo a ultranza se convierte en el mejor aliado, la “pinza” ideal para los dictadores