Paz – 2018

20180116 Al borde de un volcán.

               Es cierto que la erupción de varios volcanes ha hecho evacuar recientemente a docenas de miles de persona en distintas partes del mundo. Pero la cercanía de otros peligrosos volcanes políticos debiera inquietarnos aún mucho más a todos, para ponernos a salvo de sus posibles estallidos.

    ¿Exageraciones?  Suecia, un país serio, está movilizando hoy a su población ante un posible ataque de Rusia que, bajo el férreo mando de un ex agente de la KGB, ha intervenido ya militarmente en varios países. El papa Francisco acaba de expresar sus temores de un estallido mundial. Trump, no contento con sus desafíos insensatos a Corea del Norte, acaba de injuriar gravemente a docenas de países; Hawái misma ha quedado aterrorizada por la alarma oficial, por ahora falsa, de un ataque balístico. La mayoría del planeta de la humanidad, Asia y África, padecen sangrientas guerras enquistadas, que nuestros intereses económicos y geoestratégicos fomentan y nuestro racismo ignora.

   Quizá, por nosotros o por nuestros hijos, podríamos hacer una pausa en los mil problemas y distracciones en que con distintos e incluso aparentemente enfrentados colores nos ha envuelto nuestro sistema, e intentar, mientras podamos, aliviar o incluso evitar algunas de sus peores consecuencias.

Madrid, 11 de abril 2018. Cómo perdí mi inocencia.

Siendo todavía estudiante y visitando EE UU, mi inocencia sufrió un rudo golpe cuando leí en titulares de prensa que la guerra de Vietnam había creado un millón de empleos. ¿Quién podía ser tan antipatriota como para oponerse a ella? Hoy leo en la prensa económica que el heredero saudí llega a España y firmará un contrato sin precedentes, por dos mil millones, para construir cinco barcos de guerra; ya se están haciendo para él cinco fragatas en Cádiz, cuyo alcalde -de Podemos- ha declarado que, aunque las leyes internacionales prohíben proporcionar armamento a países en guerra, como Arabia Saudí con el casi indefenso Yemen, hay que tener en cuenta el empleo que esto nos proporciona. Sería, pues, injusto, atribuir sólo a los saudíes las ya más de 10.000 víctimas mortales en el Yemen.

20180413 Probabilidades de guerra mundial.

                     Esta vez el Pentágono ha reconocido a tiempo que no tiene pruebas del uso en Siria de gas mortal y que las represalias podían extender incalculablemente el daño, con lo que hay que evitar lo ocurrido en Irak. Pero la situación prebélica es cada día mayor y mayor que en la “guerra fría”. No sólo porque hoy los tres “grandes” están dirigidos por quienes pueden desencadenar casi sin control una guerra mundial, sino porque se ha multiplicado el número de países capaces de hacerlo con sus armas de destrucción masiva  y éstos también están aliados con otros países que no las tienen.

              La actual carrera armamentista mundial no hace sino aumentar, pues, las probabilidades de una catástrofe mundial, como la proliferación de armas individuales multiplica la muerte de personas de los EEUU. La única solución, mucho menos costosa a la larga, no está en el proverbio latino “Si quieres la paz, prepara la guerra” sino en el otro: “La paz es fruto de la justicia”, que parafraseó Juárez con su “El respeto al derecho ajeno es la paz”.  Y más vale que los demás nos den ahora la razón a los muchos ya que advertimos de ello, antes de que no quede nadie para reconocérselo a nadie. O, al menos, escuchen a Einstein, padre de las primeras bombas nucleares –mil veces menos destructoras que las actuales, por lo que él era más optimista, pero quien predijo que tras una nueva guerra la siguiente se tendría que hacer a pedradas.