Paz – 2013

20130120. Condenada torturadora.

                  “Aún soy patriota” respondió la más conocida de los militares torturadores de Abu Ghraib, que hacía exhibir a su bebé una bandera estadounidense. No puede ser más descarada la degradación del patriotismo, utilizado como tapadera del cubo de basuras, incluido el más cruel y cobarde maltrato a los prisioneros.

                      En nombre del patriotismo se intenta hoy justificar las más bajas pasiones e intereses, como antes (¿antes?) bajo capa de religión se justificaban los sacrificios humanos, las guerras por el oro (hoy, el petróleo), el tormento y quema de presuntos herejes, cuyos bienes iban a parar a manos de los denunciantes y de los inquisidores. La misma bajísima condena que se ha dado a esa inhumana mujer muestra hasta qué punto está corrompido ese sistema que invade, tortura y mata en nombre de la democracia y otros “valores” occidentales, repitiendo ahora escala mundial el genocidio que, tras mascullar una “requisitoria” que lo justificaba con la excusa de difundir la religión, utilizaron en su día nuestros cristianísimos antepasados en aquellas tierras que hoy son los Estados Unidos.

20131103. Mayor Zaragoza contra Adelson.

                             Adelson ha afirmado que para defender Israel habría que lanzar una bomba nuclear sobre Teherán. Mayor Zaragoza, el ex director de la UNESCO, ante esta salvajada –con perdón de los salvajes- ha dicho que, a ese magnate judío americano, que ya intentaba antes perjudicarnos tanto con su Eurovegas, habría que prohibirle ahora volver a poner los pies en España. Así no continuaría contaminando con su sucio dinero e ideas genocidas a esos políticos que revolotean a su alrededor como moscas golosas ante el peor excremento.  ¡Hasta dónde se ha degradado la marca (el territorio) de España! ¿Es que se ha jubilado nuestro patrono, el de “¡Santiago, cierra (guarda) España!”?