Paz – 2005

20050122. Bush, libre.
                              En épocas de menor cultura y menos medios de comunicación, el rey Jacobo I de Inglaterra podía decir abiertamente que una monarquía libre era aquella en la que el rey podía hacer lo que le daba la gana. Si alguien ha podido dudar aún de lo que significan hoy las bellas palabras exaltadoras de la libertad pronunciadas por el re-coronado emperador Bush, recuerde el hecho de que gran parte de los gastos sin precedentes de su fiesta han sido oficialmente pagados por las industrias de armamento y las petroleras. Eso es lo que nos espera, “porque me llamo león”.

0205. EEUU presume de pacifismo.

                         Con muchos otros, he lanzado un suspiro de alivio cuando el Ministro de Asuntos Exteriores ha declarado solemnemente que España “de momento” no tiene intenciones de atacar a Estados Unidos.

                         Mi mujer, que es muy celosa, y está mirando por encima de mi hombro a quién escribo la carta, me dice que no es el Gobierno español, sino el de Estados Unidos, el que ha hecho esa promesa momentánea de paz, respecto a Irán. Más a mi favor, más aliviado me quedo, porque EUUU ha ocasionado demasiadas veces más daño, atacando y destrozando muchos países -dos en los últimos dos años-, por lo que sus repetidas amenazas recientes contra Irán son mucho más creíbles y terribles.

                        Sin embargo, -y eso no se lo digo a mi mujer, para no estropearle el fin de semana-, unas declaraciones pacifistas a corto plazo han sido usadas demasiadas veces como cortina de humo para adormecer al adversario antes de agredirlo, como muestra la historia. Esas afirmaciones “tranquilizantes” de Rice resultan así, paradójicamente, muy inquietantes, como posible camuflaje de un ataque inminente, un disfraz más en estos días de Carnaval, en los que tantas veces se ha utilizado una careta para cometer los peores crímenes.

20050209. Tirad a matar.

                        No quiero un mundo donde impere la ley de “-¡Tirad a matar!”. Ley dada contra “saqueadores” que, en su mayoría, son las docenas de miles de víctimas, que buscan qué comer o incluso beber, ellos y sus familias, después de ser abandonadas durante varios días por un Gobierno de Bush, que ahora ordena matarlas, en una Nueva Orleáns cada vez más inundada y cubierta de cadáveres por el tan previsto huracán “Katrina”. Gobierno que ya ha hecho morir a miles de sus ciudadanos y docenas de miles de iraquíes en una guerra ilegal emprendida con mentiras, por patentes intereses económicos de su presidente petrolero y de su vicepresidente empresario de guerra. Y que ha gastado en esa guerra petrolera los recursos humanos y económicos -¡hasta en mejorar los diques que ahora han cedido!- que hoy faltan en su propio país ante una catastrófica inundación, lo que intenta arreglar con más soldados y más muertes aún, además de las muchísimas que el huracán ha causado, en gran parte debidas ya a los cada vez mayores desajustes sociales y ecológicos propiciados por ese “modelo” de sociedad.

                         No quiero, pues, un mundo donde impera, pues, el terrorismo de Estado, que imita demasiado bien el principal socio europeo de esa infame guerra de Bush, Blair, quien también ordena un “-¡Tirad a matar!”, e intenta justificar con más mentiras aún el que se asesine del modo más odiosamente innecesario, cobarde y encarnizado, a un trabajador brasileño confundido con un posible terrorista, e incluso después de descubiertas sus mentiras intenta obstaculizar  lo posible toda investigación para hacer justicia al respecto.

20050301. Desagradable recibimiento crónico en los EEUU.
                                   La candidatura olímpica de Nueva York, dice un conocido diario, tiene “un elemento negativo que puede ser determinante: el sentimiento antiamericano tras la invasión de Irak y la reelección de G. Bush”. Por supuesto: recordemos el rechazo casi unánime de la sociedad española –aunque no del Gobierno de Aznar- a esa guerra, aun antes de que ésta degenerara en un genocidio de más de cien mil personas, unas inhumanas torturas, la ruina de sus ciudades y economía, la destrucción de museos y bibliotecas, el caos social y enfrentamiento interno, etcétera.

                                    Pero hay una razón más, muy concreta, personal y actual, que provoca un fuerte rechazo muy generalizado a viajar –o incluso al mero pasar en escala técnica de avión- a los Estados Unidos: el prolijo y humillante escrutinio de las personas en sus fronteras y la falta de mínimas garantías legales tras la implantación de la “Ley Patriótica” y otras leyes, normativas y prácticas que dejan indefensos y desvalidos a los extranjeros, como si hubieran desaparecido de hecho las fronteras… de la civilización. ¿Hay algo más contrario al verdadero espíritu olímpico, de festivo y fraternal encuentro de toda la humanidad?  Cabe recordar la irónica historia del náufrago llegó a una playa y, viendo colgar de los árboles a varios ahorcados, exclamó: “¡Menos mal que he llegado a un país civilizado!” (Voltaire).

                                      No se trata, pues, sólo o incluso principalmente para algunos, de un legítimo boicot ante una política tan nefasta, sino de un rechazo promovido por un elemental instinto de defensa propia ante los perjuicios de todo tipo, en ocasiones gravísimos, que ocasiona a muchos ese viaje. Hasta el punto que las mismas compañías de aviación han tenido que reducir drásticamente incluso las escalas técnicas que realizaban en Nueva York o Miami hacia otros destinos de América.

20050305. Periodistas de EEUU.

                   El ladrón teme la luz. EEUU mata periodistas, como Couso. También arrasa pueblos, tortura prisioneros y roba petróleo. Es la democracia “a lo Guantánamo”.

20050307. La guerra y el 11M.

                           ¡Admirable! La televisión nos enseña mucho. Por ejemplo, que todavía hay un español que no sabe que las guerras se hacen y ganan no sólo con batallones (”¿Cuantos batallones tiene el Papa?”, preguntaba despectivo Stalin). Porque, por supuesto, el respaldo político a un aisladísimo Bush por parte de Aznar fue muy importante en un momento dado para su proyecto bélico, a pesar del escaso y tardío apoyo material de nuestro país a su contienda. No se puede descartar, pues, con ese argumento de tan mínimo apoyo… lógico, menor aún que el logístico a la guerra, la evidente conexión que el sentido común de todos los demás españoles hace entre el apoyo de Aznar a Bush y los atentados del ll-M. Lo que sí es admirable de verdad, es que su lealtad al señor Aznar, para cuyo acceso a la presidencia no dudó usted en hacer una, esa sí, auténtica conspiración para derribar al gobierno anterior, según confesó orgulloso usted mismo, señor Ansón, le lleve a defender por televisión esa argumentación sin temor a hacer el ridículo.

20050313. Siniestras condolencias.

                                                Cuando ni siquiera pone los remedios que están a su alcance para evitar su propagación, sino que de hecho lo fomenta, demuestra mucho “valor” el señor Bush al enviar sus condolencias al pueblo español por los atentados terroristas del 11-M en Madrid. Porque hasta la anterior Ministra de Exteriores de su país, Madeleine Albright, acaba de denunciar que la actual política estadounidense agrava el problema del terrorismo, según ve el mundo entero y Madrid ha sufrido sangrientamente en sus extrañas el 11-M. 

                                                También uno de los dos principales cómplices internacionales de esa guerra ilegal y contraproducente de Bush ha osado quejarse estos días, por medio de su esposa, de no haber sido invitado a los homenajes a las víctimas del 11-M. ¡Quédese para siempre con Bush en los Estados Unidos, señor Aznar, con todos aquellos representantes suyos, que no del pueblo español, que votaron unánimemente en nuestro Parlamente a favor de esa guerra ilegal y genocida, cuyas bombas estallaron hasta en Madrid!

20050316. Víctimas silenciadas.

                        A las víctimas del 11-M en la estación de Atocha, al pueblo, muchos medios de difusión les redujeron manipuladoramente a “su” papel: las lágrimas y las velas. Y evitaron cuidadosamente reflejar el papel de aquellas víctimas que llevaban escritos denunciando el abandono en que les habían dejado las autoridades. Más aún se ocultó uno de los mayores homenajes que se pueden hacer a las víctimas, y a los demás: el papel de quien allí acusaba a los culpables del atentado y reclamaba su condena: “Nacionalismos y religiones exclusivistas, NO”.

                         A poca distancia física de Atocha, pero a mucha distancia en lo moral, incapaces hasta de consensuar una declaración útil sobre el 11-M, infieles incluso a su mismo nombre de parlamentarios, los congresistas se fotografiaban tras una pancarta de lema tan inconsciente como vergonzosamente revelador: “Nos faltan las palabras, nos queda el sentimiento”. Con esos “sentimientos”, así estamos. No es que el pueblo escoja el silencio, es que se le quita demasiadas veces la palabra. Hasta el punto que la misma presidenta de la Asociación de víctimas del 11-M,  Manjón, ha escogido simbólicamente pasar ese día, de conmemoraciones tan poco pluralistas y tolerantes de esa fecha,  en el exilio de Portugal, como otros tuvimos que emigrar durante la dictadura de otro nacionalismo exclusivista.

20050320.La radio y la guerra. 

                                      Antológico hasta por su torpeza al manipular políticamente los hechos ha sido el “Informativo” (¡!) nocturno del 19 de marzo de Radio Nacional. Empezó minimizando el rechazo a la guerra, afirmando que sólo que “docenas de miles de personas se han manifestado en el mundo” contra ella; pero reconociendo después que en Londres se manifestaron cien mil. ¿No son personas, son extraterrestres los ingleses, que no cuentan? Intentando además hacer no sólo pequeño, sino lejano, extraño, al movimiento pacifista, no dijo nada de las muchas manifestaciones realizadas ese día aquí, en las principales ciudades españolas.

                                     Con sus mentiras intentaron justificar su guerra ilegal unos políticos que, para tapar sus intereses inconfesables, siguen acusándonos de demagogos a quienes, por sus más de cien mil muertos sólo en Irak, les continuamos denunciando como genocidas. En España, opuestos al noventa por ciento a ese crimen contra la humanidad, ya los echamos del  Gobierno. Pero todavía quedan, como vemos, algunos cómplices suyos infiltrados hasta en esa Radio Nacional, que pagamos todos, quienes, con una total falta de profesionalidad y de honestidad informativa, intentan disfrazar de “libertad de expresión” su descarada censura a estas manifestaciones populares por la paz.

20050323. Falsas quejas y falsa compasión.
                            Reza el piadoso proverbio italiano que “No se mueve una hoja sin que Dios lo quiera”. Y a mí me ha sobrecogido siempre el sagrado misterio escondido tras las repetidas y justas quejas del Papa de que los tribunales eclesiásticos den con demasiada facilidad nulidades matrimoniales. Porqué ¿quién puede dudar de la absoluta potestad del Papa sobre esos tribunales? Y no seré yo quien niegue tampoco los abusos, cuando mi padre, tras cincuenta años de matrimonio y tres hijos, consiguió anular –para casarse con otra más joven- su matrimonio con mi madre, aduciendo la inapelable razón de que ella “no sabía lo que era el matrimonio cuando se casó”.

                             Descendido al nivel terrenal, también me deja muy asombrado que Bush nos transmita ahora sus condolencias por el 11-M, mientras sigue patrocinando medidas que aumentan el número de atentados en el mundo entero. Funesta compasión la suya. Con esos amigos, no necesitamos enemigos.

20050403. Conspiraciones políticas.

                                    La mentalidad antidemocrática, el desprecio por el pueblo, creyéndole incapaz de reaccionar de modo adecuado ante los grandes errores históricos, es lo que subyace en el fondo de la mentalidad patológica que ha llegado a parir ese engendro que es el video de la Fundación FAES, del PP. Esto sería ridículo si no fuera tan peligroso, dado del poder que aún tienen sus patrocinadores.  Esos autoritarios no pueden concebir una acción de envergadura sino como fruto del complot de unos cuantos conjurados, como ellos mismos, para echar al PSOE, hicieron en el PP junto con el director del EL MUNDO y otros, según confesara en su día el director de LA RAZÓN. Y no pueden hoy concebir otro cambio importante, dando a Zapatero y a los suyos un protagonismo mucho más importante del que tuvieron realmente esos días, que los pasaron en una pasividad e incertidumbre de actuación que asombró a muchos.

                                    Todo el que de verdad ha querido informarse de los hechos tiene hoy múltiples testimonios escritos, artículos y libros, han recogido los datos de personas, grupos y medios de difusión alternativos (no sólo teléfonos móviles, sino web logs, radios libres, etcétera) que han dado a conocer ya su papel preponderante en aquellas movilizaciones del 13-M.

                                   Por supuesto, no son sólo los políticos del PP los responsables de esa obsesión por la conspiración ajena, clara proyección freudiana de su propia mentalidad. Peor aún es el papel jugado por sus “cabezas pensantes”, como los citados Ansón y P. J. Ramírez, incapaces de emplear otros mecanismos que sus propias conjeturas, que procuran inculcar a los políticos de su cuerda.

                                  El complejo de conspiración les lleva a extremos tan ridículos en sus engaños como el que encontramos, por ejemplo, en el libro del subdirector de EL MUNDO, “El 11-M. La venganza”, en el que por dos veces, una de ellas con una foto, se intenta probar la “conspiración” de los partidarios del PSOE basándose en la cantidad de pancartas de “PAZ” plastificadas que aparecieron en “las manifestaciones” (en realidad, sólo en  la de Madrid) ante las sedes del PP. Pues bien, dos meses antes de su publicación, ese mismo diario había publicado el 21 de julio de 2004 la carta de un ciudadano crítico del PSOE, que declaraba haberlas tenido ya para las manifestaciones contra la guerra; su testimonio había sido ya recogido con detalle en uno de los primeros libros editados, en mayo de 2004, por el periodista Carlos E. Cué, sobre el 11-M: “Pásalo”, y se encuentra en los buscadores de Internetbajo su nombre, “Martín Sagrera”. ¿Es posible tanta ignorancia en un profesional, o es esta una prueba clara de que sí hay conspiración, manipulación para torcer unos resultados electorales, pero por parte de ese bando autoritario, que menosprecia y niega, contra toda evidencia, la reacción de los ciudadanos?

20050404. Rectificación de Aznar.

                        ¿Será que me estoy quedando sordo? ¿O que no entiendo el inglés del flamante profesor de Georgetown? Pero la verdad es que, en el más puro y rotundo inglés, el mismo Gobierno estadounidense acaba de hacer oficial que no sólo no había armas de destrucción masiva en Iraq, sino que los servicios de información estadounidenses eran incapaces de informar debidamente sobre el tema. Y yo recuerdo haber escuchado varias veces en directo, en perfecto castellano, al entonces presidente Aznar afirmar que tenía total constancia de la existencia de esas armas que en un santiamén podían hacernos polvo, por lo que teníamos que hacer la guerra. Y no una guerra de broma, sino de más de cien mil muertos ya, e incontables millones de euros que estamos pagando entre todos.

                      Sin embargo, ahora, en lugar de una solemne rectificación, una petición debida de perdón a los ciudadanos engañados y acreedores, y a las víctimas o sus familiares, junto con una reparación en lo posible de los daños causados, lo que estoy viendo es su increíblemente vergonzoso intento de echarnos cieno en los ojos, atribuyendo a un adversario político nada menos que el haber preparado un plan de intoxicación por si hubiera un atentado islamista para conseguir ilegítimamente el poder, mediante un vídeo que entra por derecho en la historia de la infamia. Créame, señor ex presidente: el señor Zapatero, al menos por ahora, no es ni tan pardillo ni tan sinvergüenza como han llegado a ser otros gobernantes. ¡A qué grado de bajeza se puede llegar una vez que uno se tira por el despeñadero, comete delitos inconfesables, y acaba creyendo que todos son de su triste condición, señor Aznar!

20050418. EEUU como amigo.

                              El político debe ser diplomático en sus formas; y se puede dudar que el PSOE lo haya sido en todo con los Estados Unidos. Pero el político también debe evitar la catástrofe a que lleva el pretender lo imposible: en este caso, servir a dos señores. Los ciertamente torpes y vergonzosos intentos, realmente poco diplomáticos, que está haciendo el PSOE por mendigar la amistad estadounidense, no sólo son vanos por su inanidad, sino que hasta le están haciendo perder los imprescindibles apoyos internacionales e internos para mantenerse en el Gobierno.

                             Convénzase Zapatero que nunca podrá competir con Aznar en bajadas de pantalones ante Bush. Deje esa heredada posición de sonrisa servil que tanto daño hizo al PP, a España, y al mundo. Negocie con dignidad y seriedad los ases que tenemos en la mano, incluso desde el de vista militar, las bases –incluida la mayor de Europa, Rota-, las tropas en Afganistán, etcétera. Negociación respaldada hoy desde el “paraguas” cada día más eficaz de la Unión europea, además del que supone –o debería suponer, con nuestro esfuerzo- las Naciones Unidas. Esa posición no sólo sería más digna y ética, mucho más coherente con la triste experiencia histórica de nuestra relación con  quien tantas veces nos ha hecho injustamente tanto daño  (baste recordar la guerra que nos declaró, también con falsos pretextos, o su decisiva ayuda al aislado dictador Franco) sino mucho más eficaz para negociar a favor de España, y le evitaría, insistamos para ver si se entera, la pérdida de apoyos externos e internos que pueden ser decisivos a medio plazo para mantenerse en el Gobierno

20050426. Aznar, inconfeso.

                             Hubo un “patriota” militar que, “para salvar España”, no dudó en arrastrarnos a una feroz guerra ilegal, declarando ante corresponsales extranjeros que estaba dispuesto a fusilar a la mitad de loe españoles que se oponía activamente a su golpe de Estado, y fue perpetrando ese genocidio con refinada crueldad, con ayuda de tropas extranjeras fascistas y moras, hasta que aplastó sin cuartel toda oposición a su golpe militar.

                            Sesenta años después, un presidente de Gobierno civil nos arrastró a una guerra ilegal, contra el parecer expreso de más del noventa por ciento de los españoles, guerra que ha producido más de cien mil muertos, destrucción masiva, hambre, miseria y mayor inestabilidad mundial. Sin embargo, ni tras el reconocimiento oficial en estos días por parte de quienes le indujeron a entrar en esa guerra, los EEUU, de que eran totalmente falsos los datos de armamentos amenazadores, cuya existencia y gravedad afirmó repetida y solemnemente ser auténticos a los españoles para justificar esa guerra, este presidente de Gobierno ha tenido la mínima entereza de reconocer los hechos y pedir disculpas a nuestro pueblo, que también ha pagado un irreparable tributo a esa guerra en sangre, desgaste social y político, e incluso –contra lo también prometido, el “petróleo barato”- un astronómica factura económica.

                            Peor aún: en vez de tener el valor de reconocer ese tremendo error, intenta arteramente tapar también el otro inmenso error y tergiversación (si no rotunda mentira) a que le llevó la defensa de ese primero y de sus intereses. Y, lejos de rectificar y contribuir a restaurar la paz fuera y dentro de nuestras fronteras, echa más leña al fuego de la división, ocultar sus fallos echando ciego en los ojos, con un increíble montaje en el que atribuye a un adversario político nada menos que el haber preparado un plan de intoxicación por si ocurriera un atentado islamista, que aprovecharía para conseguir ilegítimamente el poder. Ese video de la FAES, producido con dinero de nuestros impuestos, entra por derecho propio en la historia universal de la infamia. 

20050504. Torturas.
         En el aniversario del momento en que se hicieron públicas las primeras imágenes de las torturas en Abu Ghraib se ha declarado culpable sólo la soldado llamada –ironías de la vida- England. El gobierno estadounidense insiste en negar la responsabilidad de los mandos superiores, contra las declaraciones de los subalternos procesados, y el mismo sentido común, que hace increíble que hechos tan amplios y repetidos pudieran serles desconocidos.

         Consuma así ese gobierno de Bush lo que el mismo el diario ABC calificó entonces en grandes titulares de “Traición a Occidente”, a los valores de democracia y humanidad por los que nominalmente embarco a tantos en aquella “cruzada”… petrolera. Y se suceden en el mundo entero renovadas denuncias a ese monstruoso crimen, que no es, según dicen una prestigiosa organización estadounidense de defensa de los derechos humanos, sino ”la punta del iceberg”, repetida en Guantánamo y otros lugares.

          Para luchar contra esa ignominia se movilizan ciudadanos y grupos del mundo entero, desde el artista colombiano Botero, que monta una exposición en Roma, hasta la reciente representación de denuncia de Amnistía Internacional en la Rambla de Canaletes en Barcelona, donde también se repartieron unos muy difundidos billetes de diez dólares con una de las más impresionantes fotos de esas torturas y el lema “In gold, war and torture we trust our security” (En el dinero, la guerra y la tortura confiamos nuestra seguridad), en vez del tradicional lema que aparece en esas monedas: “Confiamos en Dios”.

20050707. Contra todo terrorismo.

                            ¿Hay algo peor que los enloquecidos terroristas que siembran la muerte y el terror en Londres, como antes en Madrid y Nueva York? Desgraciadamente, sí: los dirigentes públicos que mantienen, contra toda humanidad y racionalidad digna de ese nombre, una organización social que produce cada día muchos más muertos y disminuidos físicos y psíquicos que todos esos terroristas juntos. Y que “curiosamente” descuidan elementales medidas de seguridad ciudadana, como ya está probado en el 11-S y el 11-M, lo que permite que ocurran esas matanzas, y les sirve para orientar a la indignación ciudadana pública sólo contra esos terroristas, no contra  el peor y originario terrorismo económico y militar (incluido incluso el tráfico ilegal de armas) que es la raíz principal de los apoyos que permiten a esos “terroristas de ocasión” perpetrar también sus propios crímenes.

                              ¿Quiénes son esos dirigentes? Los que –desvelando así sin querer sus manejos- insisten en que no hay que analizar las raíces del terrorismo, y que todos los terrorismos son iguales. No señor, no: hay algunos mucho peores, tanto por ser los primeros, como por ser planificados fríamente, como por perpetrarse permanente y oficialmente, por utilizar maquiavélicamente como pantalla justificadora el terrorismo de respuesta –contraproducente- a sus injusticias, y por tener resultados aún mucho más catastróficos. Mientras no tengamos una opinión pública mundial más ilustrada y valiente, que se oponga con eficacia a ambos terrorismos, que no se deje engañar por el montaje de la ejecución de algunos opositores al régimen –antes en el circo romano, hoy en espectáculos televisivos-, el rechazo que exprese contra ese segundo terrorismo puntual no hará sino reforzar el primer y permanente terrorismo que provoca ese y otros aún peores males de nuestra sociedad.

20050708. Espiral de violencia.

                                  Crimen contra la humanidad, la masacre indiscriminada de Londres no tiene ninguna justificación. Como tampoco la muerte de mil veces más personas en una guerra ilegal, el saqueo del petróleo iraquí, la destrucción de una cultura milenaria, el caos permanente creado en un país. Mientras elija y reelija a dirigentes capaces de alimentar esa espiral de violencia, saqueo y muerte, como Bush y Blair, Occidente no puede esperar encontrar sino un futuro más desesperanzador.

20050709. Cruzados, no cristianos.

                          “Traductor, traidor”. Traductor profesional, sé muy bien que esa traición, deliberada o fruto de la ignorancia, puede ser no sólo estética, literaria, sino incluso contribuir a una guerra; como cuando se escogió traducir la nota de respuesta al ultimátum aliado como que el Japón lo “ignoraba”, despreciaba, en vez de la versión correcta, de “no respondía”, “no lo comentaba”.

                            En la actual guerra mundial del terrorismo leo hoy que un diario madrileño muy conservador traduce la palabra con la que Al Qaeda identifica a sus enemigos, “los cruzados”, como, simplemente, “los cristianos”. Si esto fuera así, sería verdad el choque de civilizaciones, la guerra interminable entre los pueblos, como decía encantado Bush tras el 11-S, proclamando una nueva cruzada contra el islam, antes que sus asesores le obligaran a disimular un poco su pensamiento maniqueo.         

                            Hoy no son los cristianos quienes atacan, entre otros países, a Iraq, sino unos claros intereses de las industrias de armamento y petróleo, que financian descaradamente a Bush, mientras que la inmensa mayoría de los cristianos de verdad –pequeñas sectas y fanáticos como Bush aparte- se han declarado contrarios a esa guerra, con el Papa y las principales autoridades eclesiásticas de las demás denominaciones cristianas. Intentar responder a los atentados del 11-S, 11-M o 7-J otro fanatismo como el de los antiguos y nuevos cruzados, según leo hoy también con no menor alarma que propugna otro diario muy conservador de Madrid, es involucrarnos más y más en la espiral de “ojo por ojo”, hasta que el mundo entero, como nos advirtiera Gandhi después de Jesús, se quede ciego. ¡Ojo, pues, a esos predicadores del odio de uno y otro bando, culpables intelectuales de esos terribles males que padecemos!

20050709. Racismo y terrorismo.

                             Yo no soy racista. Condeno la muerte de docenas de personas en Gran Bretaña, aunque sean ingleses. Y condeno mil veces más la muerte de mil veces más personas en Iraq, aunque sean iraquíes. Los niños, las mujeres, los hombres de color del Sur no valen para mí menos que los blancos del Norte. Las bombas de Iraq estallan ahora en Londres, como el año pasado entre nosotros, en Madrid. Las guerras ilegales y de rapiña de materias primas, aunque de momento aumenten fabulosamente nuestro nivel de vida, no pueden tener a la larga sino pésimos resultados. No dejaremos de quemarnos si, en vez de echarmagua a las llamas, desahogo inútil, no lo hacemos al combustible que las origina. Hemos de recordar que las intervenciones militares de Estados Unidos en otros países, aparte de las de las guerras mundiales, han sido más de cien en un siglo, colaborando en algunas de ellas, como ahora en Irak, una Gran Bretaña cuyo imperio también produjo muchos millones de muertos por las armas y por la miseria en que sumió a tantos países del Sur. Yo no soy racista: exijo el final de todo terrorismo, empezando por el que ha causado y sigue ocasionando más víctimas, cualquiera que sea su color.

20050711. Nueva infame “Ley Patriótica” de Blair.

                            Los terroristas de Londres van por buen camino para destruir nuestros principios morales. Aunque de inmediato Blair declaró que no le harían cambiar sus valores, en menos de una semana se ha “arrugado” hasta el punto de proponer nada menos que controlar plenamente en el futuro en la Unión Europea las comunicaciones personales por teléfono y correo electrónico. ¿Cuáles son, pues, los verdaderos valores de Blair, a los que no renuncia? ¿Los de declarar una guerra ilegal con mentiras y cien mil muertos para conseguir petróleo barato? Blair y Bush ya han probado hasta la saciedad cual es el concepto de democracia que defienden, e incluso intentan propagar a sangre y fuego fuera de sus fronteras. “Quienes renuncian a la libertad por la seguridad –denunciaba ya Benjamín Franklin- no tendrán ni la una ni la otra”. Ojo, pues, a esa nueva infame “Ley Patriótica” que Blair, aprovechando la presidencia de GB en la UE, pretende imponernos ahora para arruinar nuestra libertad… y, a la larga, como muestra la triste experiencia de Estados Unidos, también nuestra seguridad.

20050713. Traductores traidores.

                          “Traductor, traidor”. Traductor profesional, sé muy bien que esa traición, deliberada o fruto de la ignorancia, puede ser no sólo estética, literaria, sino incluso contribuir poderosamente a una guerra; como cuando se escogió traducir la nota de respuesta al ultimátum aliado como que el Japón lo “ignoraba”, despreciaba, en vez de la versión correcta, de “no respondía”, “no lo comentaba”.

                            En la actual guerra mundial del terrorismo el terrorismo leo hoy que un diario madrileño muy conservador traduce la palabra con la que Al Qeda identifica a su enemigo, “los cruzados” como, simplemente, “los cristianos”. Si esto fuera así, sería verdad el choque de civilizaciones, la guerra interminable entre los pueblos, como decía encantado Bush tras el 11-S, proclamando una nueva cruzada contra el islam, antes que sus asesores le obligaran a disimular un poco su pensamiento.                  

                            Hoy no son los cristianos quienes atacan, entre otros países, a Iraq, sino unos claros intereses de las industrias de armamento y petróleo, que financiaron descaradamente a Bush, mientras que la inmensa mayoría de los cristianos de verdad –pequeñas sectas y fanáticos como Bush aparte- se han declarado contrarios a esa guerra, con el Papa y las principales autoridades eclesiásticas de las demás denominaciones cristianas. Intentar responder a los atentados del 11-S, 11-M o 7-J otro fanatismo como el de los antiguos y nuevos cruzados, según vemos se propugna hoy mismo también en otro diario muy conservador de Madrid, es involucrarnos más y más en la espiral de “ojo por ojo”, hasta que el mundo entero, como nos advirtiera Gandhi después de Jesús, se quede ciego. ¡Ojo, pues, a esos predicadores del odio de uno y otro bando, culpables intelectuales de esos terribles males que padecemos!

20050716. Inmigrantes criminales.
                           A propósito del atentado de Londres, son demasiados los dirigentes europeos que están mostrando lo peligrosos que también ellos son para nuestro futuro, ya que no dan talla. Así lo confiesan sin querer al declarar su “sorpresa” y “consternación” al constatar que los terroristas son inmigrantes de segunda o tercera generación. Sin embargo, ningún profesor de ciencias sociales aprobaría a un alumno tan ignorante que no supiera que son precisamente los hijos y nietos de inmigrantes quienes cometen un mayor número de transgresiones “comunes” y “políticas”.

                           Las razones no pueden ser más sencillas: los inmigrantes de primera generación, o emigran ya inclinados a adaptarse, o se rebelan volviendo a su país nativo. Sus hijos y nietos ya se sienten con todos los derechos por haber nacido en el país, y no tienen a otro al que volver, y también pueden haber ido acumulando resentimientos desde su más tierna infancia, por la marginación (real o imaginada, injusta o justa) suya y de toda su familia. Por otra parte, ellos tienen ya los suficientes conocimientos y relaciones como para poder delinquir con mucha más fuerza y posible impunidad que sus padres, nacidos en el extranjero, con poco dominio de los resortes de la sociedad receptora. Este es uno de los fenómenos sociales más constantes y constatados por las estadísticas de diferentes países y épocas. El considerarlo “sorprendente” muestra hasta qué punto esos dirigentes son inconscientes de cuanto daña a todos sus ciudadanos la existencia -fomentada por intereses de quienes explotan su trabajo mal pagado- de una inmigración masiva, poco cuidada, mal integrada. Todo se paga, y los amargos frutos de ese maltrato a los inmigrantes irán recayendo, hasta la tercera generación y más, sobre el conjunto de la sociedad que tolera su explotación, siendo tanto más fuerte esa mayor criminalidad de sus descendientes en función del grado de marginalidad real, de falsa integración que, por  encima de vacías declaraciones en contrario de los políticos, siga existiendo de hecho.

200507198. Atentado y elecciones.

                           No se justifican esa unanimidad de los comentaristas, tras las reflexiones de “el Chino”, de que el atentado del 11-M intentaba influir en las elecciones del 14-M actuando sólo contra el PP. Porque si en vez de cometer la locura, a primera vista improbable y hasta impensable, de aferrarse cada vez más a la autoría de ETA, Aznar se hubiera vestido de “cruzado”, como Bush tras el 11-S, el atentado podría haberle asegurado la victoria al PP.

                             También hay otros hechos que casan muy poco, e incluso nada, con esta hipótesis del ligar el atentado fundamentalmente a las elecciones. El primero es que un atentado tan preparado, a tres días de la votación, con el tiempo tan justo, no es reivindicado sino muchas horas después, y eso por un medio de difusión muy poco fiable, en Londres, y sin pruebas. Más aún: al no ser considerada creíble esa reivindicación, no se hace otra sino la misma tarde anterior a las elecciones, por un medio tan rocambolesco y sujeto a poder ser manipulado por un Gobierno opuesto a esta hipótesis como es un mensaje en una papelera de la calle. Es asombrosa la diferencia entre los medios empleados en el hecho y la escasez de ellos en esa reivindicación. Lo lógico hubiera sido, como en otros casos, empezar desde el primer minuto a reivindicarlo por diferentes canales e internacionales, aportando detalles que probaran su autenticidad.

                              Otra prueba indiscutible, por los hechos, y  también dejada de lado por los comentaristas, de que el atentado no estaba fundamentalmente destinado a propiciar el cambio de gobierno, es que después de perder las elecciones el PP los terroristas intentaron por dos veces provocar atentados que hubieran podido producir incluso más víctimas, como el del AVE, aparte de que por último se suicidaron colectivamente en lugar de dejarse coger como prisioneros, como suelen hacer quienes ya han conseguido  su principal objetivo. Si su interés fundamental hubiera sido cambiar de gobierno, lo lógico hubiera sido el que esos terroristas, indignados al ver que se quería atribuir a ETA su atentado para que el PP siguiera en el poder, hubieran organizado un nuevo y peor atentado en esos tres días, incluso en aquella manifestación sin precedentes por su número, su grado de manipulación y también por la imprudencia de convocarla sabiendo que estaban sueltos unos asesinos capaces de provocar la mayor matanza posible.

                                La mentalidad de esos terroristas no es la nuestra, y su guerra no es fundamentalmente contra uno de dos partidos concretos -entre los que en la práctica ni siquiera aquí vemos a veces demasiadas diferencias-, sino contra un país integrado en un Occidente que desde hace siglos ha invadido y devastado económica, política y hasta militarmente sus países. Y es un cambio a fondo de civilización, no sólo de partido, lo que se requiere aquí como en sus países, para que podamos alcanzar de verdad –todos o ninguno- la seguridad y la paz.

20050719. Aznar se equivocó.

                         Veo con asombro que los comentaristas dan por supuesto ahora que la intención de los terroristas, como “El Chino”, era atentar para que perdiera el PP. Pero Bush, por el contrario, alcanzó enorme popularidad apelando a una “Unión patriótica” tras el 11-S, y muchos de sus adversarios temían que un nuevo atentado poco antes de las siguientes elecciones aseguraría su reelección. Y para muchos extremistas, “cuanto peor, mejor”: buscan tener enfrente al adversario más belicoso para justificar su propia agresividad.

                         Según se ha observado, si Aznar no se hubiera empecinado en hacernos creer, contra la evidencia creciente en sentido contrario, que el atentado era obra de ETA, sino que hubiera llamado a rebato contra el terrorismo islamista, podría haber ganado el 14-M. De ahí su rabia por haber perdido en gran parte por culpa suya personal, no de Mariano Rajoy, a pesar de su declaración tan insolidaria: “-Yo no he perdido estas elecciones”. De ahí el enfermizo rencor consume a Aznar (y señora, la bien llamada Botella de hiel) más que al legalmente perdedor, su segundo de a bordo, ese Rajoy, que del 11 al 14 no participó en primera línea, como Acebes o Zaplana, en aquella vergonzosa conspiración para intentar tapar la autoría de los atentados.

200507243. Bandera blanca contra accidentes.

        ¿Quién no recuerda la campaña, que debería ser periódica, de “No a los accidentes”, con una bandera blanca? Esa bandera blanca de la paz, de la no agresividad –ni contra sí mismo- que sólo menosprecian los que son patológica, permanentemente agresivos, como reacción incontenible de su propia irrefrenable debilidad ¿dónde ha ido a parar?

20050726. Evangelio del oro, ahora negro.

                                Sin duda, no la inventamos, pero nadie nos quitará a los españoles el haber “modernizado” y empleado masivamente en la Época Moderna la guerra ideológica. Recordemos aquella célebre requisitoria emplazaba a los indios a plegarse ante la buena nueva cristiana, ya que Dios, confirmado por el Papado, había escogido a nuestro pueblo para esa sagrada misión de imponer el cristianismo. Por supuesto, como confiaba Colón a los Reyes Católicos, Dios recompensaría su celo evangelizador, ya que esos países, cercanos al Paraíso, nadaban en oro, ese metal “con el que se puede sacar hasta las ánimas del Purgatorio” haciendo decir misas, añadía el piadoso navegante.

                                  La historia se repite y, aprendiendo América la lección, desde allí se busca hoy propagar la buena nueva, la cruzada por la civilización y la democracia, en las fabulosas regiones cercanas al Paraíso y a las Indias de verdad, regiones llenas también de preciosísimo oro, ahora negro, incalculable riqueza que permitirá también funcione a pleno rendimiento, como una confirmadora bendición divina, nuestra maquinaria social actual. Dios, con acento ahora americano, como mucho antes judío –en una admirable síntesis de ambos acentos- encomienda también los débiles indios orientales a los cuidados del nuevo pueblo escogido, que empleará como España para realizar su sagrada misión a los nuevos esclavos negros y mestizos, en su ingente tarea de inculcar sus valores a los paganos, aunque para ello haya que hacerles la guerra, torturarles, despojarles de las riquezas que estaban empleando para el mal, etcétera. Una adaptación tan perfecta a lo que los españoles empleamos en América que, si no fuera por obvias razones de debilidad, podríamos reclamarle a Estados Unidos regalías por esa descarada copia de nuestra clásica patente… de corso.

20050727. Son los otros.

                                    La policía británica quizá no se equivocó al descartar como no peligroso a uno de los autores del 7-J en Londres… hace un año. Porque la endoctrinación es cada día más fácil y rápida, la espiral de violencia está alcanzando niveles vertiginosos gracias a la constante colaboración de ambos lados. Como es lógico, aquí nos insisten en la escalada del otro bando, pero ¿cuántos de nosotros soportaríamos durante largo tiempo el bombardeo diario de noticias de asalto, saqueo y muerte a nuestros hermanos de raza, ideología, religión por invasores extracontinentales? ¿Y si nosotros viviéramos mientras en los países que están machacándolos? ¿Y si nosotros fuéramos más o menos marginados y sospechados por nuestras afinidades físicas, culturales o religiosas con nuestros semejantes?

                                    La historia considerará increíble el que estemos soportando a tantos dirigentes políticos que no tienen empacho en aumentar la espiral de violencia con afirmaciones tan descabelladas, más aún, tan peligrosas e incluso suicidas como estamos ya comprobando, como el que “no hay que mirar las raíces del terrorismo”, “todos los terrorismos son iguales”, “la guerra preventiva está justificada”, etcétera, etcétera. Es obvio que con ello intentan evitar cualquier reajuste en un mundo en el que cada día ellos ganan más a costa del aumento de la brecha económica, política, sanitaria y cultural con la inmensa mayoría de la humanidad, caldo de cultivo que permite a los más locos extremistas del otro lado encontrar los apoyos para realizar crímenes cada vez mayores, evitables sólo si hacemos cambiar aquí la violencia mil veces superior por las víctimas que causa –al menos, por ahora- hacia los países del Sur.

20050815. Víctimas iguales.

                      Van aumentando las cruces blancas colocadas por las madres de los soldados muertos en Iraq ante el rancho de Bush. “Mi hijo –dijo la madre que empezó la protesta- ha sido asesinado por G. Bush”. Bush se niega a recibirla, a aceptar su responsabilidad, como Blair osa negar que los muertos del atentado de Londres tengan que ver con su guerra, o como Aznar no acepta su responsabilidad en los muertos del 11-M.

                       Estos guías ciegos nos llevan rectos al abismo, en una espiral creciente de violencia. Orgullosos y racistas, menosprecian infinitamente más aún a los muertos de color, fuera de sus fronteras. Recordemos el recién redescubierto vídeo de reivindicación del atentado del 11-M: tras poner imágenes de algunos de los miles de muertos en la invasión de Irak, concluye: “Lo que os pasa y os pasará no es terrorismo, es justicia”. Argumento inaceptable sólo para quienes niegan, al menos en la práctica, la igualdad de todos los seres humanos, y de su muerte.

20050902. Criminalizando a las víctimas.
                         Los gobernantes que mandan a sus tropas disparar contra su mismo pueblo, cuando éste busca desesperadamente qué comer e incluso qué beber tras una catástrofe, actúan como sangrientos tiranos, independientemente del modo subieran al poder, aunque fuera por medio de una votación menos o más fraudulenta, como fue la que aupó a Bush. Y  aun más cruel por cuanto que manda no ya disparar lo indispensable, en defensa propia, o subrayando bien que disparen sólo para evitar  acciones peores de unos pocos saqueadores profesionales del crimen, sino dando órdenes amplias de tirar directamente a matar. Salvaje ferocidad que se explica y agrava porque es evidente que con ello Bush intenta achacar a los mismos afectados y víctimas del desastre una suprema maldad, sin atenuante alguna, merecedora pues de la pena de muerte, intentado tapar que son también víctimas suyas, ya que él no sólo no tomó los días anteriores las medidas adecuadas ante el huracán que se acercaba, ni después las que hubieran aliviado los daños, sino que, según vamos conociendo ahora, ya previamente había literalmente sustraído a favor de una guerra suya injusta e innecesaria los fondos que hubieran ayudado a evitar, con mejores muros de contención que estaba antes previsto hacer, las peores inundaciones que han sembrado su país en la desolación y en la muerte; y que hasta se había llevado a su guerra petrolera gran parte de la Guardia Nacional que hubiera evitado en gran parte los desordenes que después pretende tapar con otra riada, ahora riada de sangre.

20050904. Bush y el “modelo” Putin.

                         Una visión superficial y distorsionada de la historia puede hacer creer que USA ganó a la URSS. Sin embargo, la realidad es que Estados Unidos no sólo no obtuvo una victoria militar sobre Rusia, como la que Roma sí consiguió sobre Grecia, sino que ahora está siendo derrotado, como lo fue Roma, que terminó por ser conquistada por la cultura griega (la militarista y agresiva de Esparta, no la de Atenas).

                         En efecto: los atentados terroristas chechenos en Moscú –cuya autoría real suscita fundadas sospechas- fueron imprescindibles para la reconquista del poder por el núcleo más duro del antiguo régimen comunista, la KGB, con Putin a la cabeza; y ha sido también decisivo para el mantenimiento y afianzamiento de ese “nuevo” régimen su salvaje intervención en Chechenia, y las indiscriminadas matanzas de inocentes rehenes de terroristas en el teatro de Moscú y en la escuela de Beslán, que recordamos estos días.

                         Ese “ejemplo” ruso de mantenerse en el poder promoviendo una feroz represión “antiterrorista” ha sido el modelo adoptado fielmente por Bush tras un “providencial” 11- S para mantenerse en un poder conquistado tras la elección más reñida y tramposa de la historia de su país. Esperemos que el pueblo norteamericano sea más demócrata, a la larga al menos, que el pueblo ruso, y consiga sacudirse, como quizá empieza a haber algunos indicios, ese “modelo” importado de férreos e inhumanos “salvadores de la patria”, que justifican todo por sus cruzadas contra las terroríficas fuerzas del mal, cruzadas que tanto hemos sufrido también nosotros en España, desde los inquisidores hasta el franquismo.

20050905. Diluvio de Bush.
                         “ Lo que el viento se llevó” con el huracán Katrina está muy claro: la ilusión de que Estados Unidos puede garantizar la seguridad del mundo, cuando no puede garantizarla ni en su propio país. Según las prioridades del actual Gobierno de Bush, al servicio directo de la industria petrolera y armamentista, tiene, sí, capacidad para matar a muchos miles de personas en el otro extremo del mundo. Pero no puede salvar de la muerte, caos, violencia, hambre y sed a sus propios conciudadanos ante una calamidad prevista, muy agravada por su imprudente y hasta inhumano desmantelamiento, en beneficio de ese injusto esfuerzo bélico, de las defensas sociales y ecológicas ante estos recurrentes fenómenos.  ¿”Después de mí, el diluvio”? Ni siquiera eso: han bastado pocos años para que tengamos que presenciar como se está ahogando en una riada de sangre y muerte el más triste período de la historia estadounidense.

20050905. Caos en USA.
                         ”Lo que el viento se llevó” con el huracán Katrina está muy claro: la ilusión de que Estados Unidos puede garantizar la seguridad del mundo, cuando no puede garantizarla ni en su propio país. Según las prioridades del actual Gobierno de Bush, al servicio directo de la industria petrolera y armamentista, tiene, sí, capacidad para matar a muchos miles de personas en el otro extremo del mundo. Pero no puede salvar de la muerte, caos, violencia, hambre y sed a sus propios conciudadanos ante una calamidad prevista, muy agravada por su imprudente y hasta inhumano desmantelamiento, en beneficio de ese injusto esfuerzo bélico, de las defensas sociales y ecológicas ante estos recurrentes fenómenos.  ¿”Después de mí, el diluvio”? Ni siquiera eso: han bastado pocos años para que tengamos que presenciar como se está ahogando en una riada de sangre y muerte el más triste período de la historia estadounidense.

20050913. Juzgar a Bush.

                              ¿Cómo es posible que el pueblo estadounidense, a quien antes teníamos como modelo de tantas cosas, aguante todavía ese ejemplo increíble de cinismo e inhumanidad que está dando su actual Gobierno? Porque, por una parte, Bush está reclamando la ayuda internacional, incluso de alimentos y mantas, ante un desastre que en su conjunto ha sido tan poco “natural” como el huracán Katrina, pues ya sabemos con todo detalle que la catástrofe ha sido provocada sobre todo por su política belicista, asocial y racista, al haber arruinado infraestructuras y sustraído personal para sus ilegales, mentirosas e interesadas guerras genocidas. Pero, simultáneamente, estos mismos días, Bush está exigiendo con todas sus fuerzas en la ONU la destrucción de las más elementales normas jurídicas para prevenir y minimizar los conflictos internacionales, y reclamando el suprimir a escala planetaria, como ya ha hecho en su país, las pequeñas migajas de solidaridad internacional a quienes, sin culpa propia, están padeciendo y muriendo por millones de hambre y miseria.

                              No basta ya, como dicen muchos estadounidenses, incluso de su mismo partido, sentir vergüenza de su propio Gobierno: hay que actuar eficazmente de inmediato para parar, juzgar y condenar a los culpables de esos múltiples e inmensos crímenes contra la humanidad. ¿Cómo comparar siquiera los estúpidos escarceos con una secretaria miserablemente calculadora o unas escuchas telefónicas ilegales que pusieron al borde o incluso obligaron a dimitir a otros presidentes de los Estados Unidos, con la masiva destrucción, sufrimiento y muerte, tanto de soldados como civiles, fuera como dentro de sus fronteras, de Irak a Nueva Orleáns, que perpetrada con atroz frialdad por Bush?

20050915. Pobres acostumbrados.
                          Hay que entender a los estadounidenses. No existe contradicción, como se ha pretendido y denunciado, entre el pedirnos Bush mantas y raciones de comida para las víctimas de huracán en Nueva Orleáns y su liderar estos mismos días la negativa en la ONU a paliar el hambre y la miseria de los países del Sur. Según ha explicado uno de su equipo, los pobres de África ya están acostumbrado a esa miseria, por lo que ahí no hay problema. Es lo mismo que hace siglos, cuando poca gente sabía leer, se atrevían a decir respecto a los pobres de su propio país los mercantilistas. Hoy ese clasismo ha sido reforzado ahí por el racismo y la distancia. No es, pues, un abuso puntual, es una mentalidad, una ideología sólida y permanentemente racista, que desde la fundación de los Estados Unidos, considera natural y querido por los dioses, como ya en la Grecia de Platón, la democracia para los de arriba y la esclavitud y la miseria para los demás. ¡Quiera Dios que Estados Unidos no consiga nunca establecer en el mundo un régimen seguro para ese sistema tan despiadado de democracia!

20050916. Pobreza cero.

                                          Hace poco se celebró en Madrid una gran manifestación, con el apoyo y presencia de todos los partidos políticos, para estimular el cumplimiento del objetivo mundial de Pobreza Cero y un comercio justo, aprobado hace cinco años por la comunidad internacional. Pues bien, ahora el Gobierno británico acaba de prohibir en su país una manifestación idéntica “por meterse en política”. ¿Estos son los valores occidentales, de democracia y justicia, que quieren imponer ellos y sus aliados a bombazos? ¿Cabe mayor terrorismo que el de Estado, sus guerras y su brutal amordazamiento a la libertad de expresión?

20050923. Estado de necesidad.

                          No hay mal que por bien no venga… si se sabe aprovechar. Los malos vientos huracanados que han azotado los Estados Unidos parece que están abriendo los ojos hasta a los más recalcitrantes “liberales”, frenando su “cruzada” por eliminar hasta lo imposible todas las funciones del Estado… menos las de la guerra. La “mano invisible de la Providencia” que milagrosamente hace coincidir el interés privado con el bien común ha dado ya demasiadas bofetadas, y no sólo a los más pobres y de piel oscura. Y la contaminación física del medio ambiente a partir de ese país ha afectado ya gravemente, como sus guerras, al mundo entero. Lo que no consiguió Kyoto, lo puede conseguir Orleáns. En lugar de vivir al día, como la irresponsable cigarra, hay que prever el futuro como la hormiga, preparándose para el estado… de necesidad.

20050924. Guerra para rato.

                            Trillo acaba de revelar –sin el menor desmentido por parte del implicado- que Rato se opuso frontalmente al apoyo de Aznar a la guerra contra Irak. Alguno puede pensar que esa revelación favorece a Rato. A mí me parece particularmente siniestro que alguien que es consciente y se opone a lo que hay que calificar de máximo crimen contra la humanidad –como es una guerra injusta con docenas de miles de muertos y millones de afectados- acabe callando e incluso votando a favor de ello, como hizo Rato y todos los parlamentarios del PP en votación secreta en el Parlamento español.

                           Quizá se objete que la oposición de Rato a la guerra pudo ser sólo por motivos políticos, no morales; pero, en ese caso, aun prescindiendo del tan poco recomendable sentido moral que normalmente implica, esa actitud muestra una sumisión tan grande ante los verdaderos dirigentes mundiales –que lo premiaron dándole la presidencia del FMI- como un profundo menosprecio al respeto debido a la inmensa mayoría de sus mismos votantes, y a las funestas consecuencias políticas que ese mismo hecho iba a tener para su partido a medio plazo, según estamos viendo.

20050927. Apresar a la víctima.

                       Se trata sin duda de un lamentable error de imprenta de su periódico, que ruego desmienta de inmediato. Porque en él leo que, en lugar de poner a buen recaudo al responsable máximo de que en una acción de guerra ilegal muriera un soldado, la policía ha detenido, “por razones de seguridad” (¡!), a la madre de la víctima mientras ésta denunciaba, sentada en la acera de su domicilio, al culpable de ese criminal homicidio, Bush.

                      No rectificar ese tremendo error al relatar el suceso podría llevar a sus lectores al convencimiento de que esa policía, y ese orden establecido en su conjunto, están radicalmente corrompidos, invirtiendo diametralmente su cometido, hasta el punto de apoyar a quienes, con el agravante de  haber sido elegidos para mantener la paz, no dudan en manchar sus manos de sangre por petróleo y poder, impulsando una desmoralización y caos social que nos haría retroceder a las épocas más oscuras y bárbaras de la historia.

20051227. Represión y agresividad.

                       He leído horrorizado la complejísima operación policial, patrocinada por el liberal diario New York Times, para salvar al adolescente que cometía el horrendo delito de masturbarse por Internet, lo que le dejaba imborrables secuelas (como al fornido guerrero samoano que, tras comer inadvertidamente la comida del jefe, murió en el acto al comprender que había roto tan sagrado tabú). ¡Cuantos más niños podría haber salvado de verdad ese derroche de energías y recursos aplicados a rescatarles de la miseria y muerte reales por su marginación social, incluso en los mismos Estados Unidos!

                      Pero ya sabemos que fueron los más puritanos quienes llegaron a aquellas playas, huyendo de lo que creían ser tibieza puritana de su Inglaterra nativa. Y que su represión sexual se desfogó en parte eliminando a los indígenas primero, a los mejicanos y otros americanos después, y ahora matando y torturando en el mundo entero, tardando años ese mismo “liberal” New York Times en caerse del burro sobre lo injusto de la actual guerra de Bush. Ya, por poner al desnudo la relación entre la represión sexual y la agresividad, las teorías de Freud fueron censuradas en Estados Unidos, como  “más dignas del Código Penal que de un Congreso científico”; hasta que consiguieron ser “reinterpretadas”, según lo fue también, el cristianismo pacifista de los Evangelios para hacerlo compatible, más aún, cómplice de del pretendidas Cruzadas de ese despiadado belicismo norteamericano. ¿Acaso, antes de que Bush llamara “Cruzada“ a su guerra, no había el Cardenal Spellman bendecido a la guerra de Vietnam como “una Cruzada por la civilización”?