Monarquía – 2018

20180219 Campaña antimonárquica.

                                          Hay campañas directas contra ciertas instituciones, que casi no sirven sino para los convencidos. Pero otras, más eficaces, las alaban hasta tal punto que las ridiculizan y hacen reflexionar a todos. ¿No habrá algo de eso en las regias exaltaciones a los dos últimos reyes, con la excusa de sus cumpleaños? Pensemos en la relación que tuvieron con sus respectivos padres, con su mujer uno y sus novias otro, con sus amigos, carne de presidio, así como las respuestas tan tardías que tuvieron a los dos golpes de Estado que hemos sufrido. ¿A qué seguir, máxime respecto al primero, ocho veces más tiempo en ese cargo “irresponsable”?  Es para pensárselo bien, aunque no se tratara de una institución que, por más parches que se le han puesto, está en franca decadencia a escala mundial.

20180709 El noble ladrón:

                             La Justicia ha confirmado solemnemente lo que ya decía La venganza de don Mendo: “Nunca ha de faltar un noble que robe más de la cuenta”, denuncia acogida con aplausos en el teatro incluso en tiempos de Franco. Por desgracia, incluso en pleno siglo XXI ese noble parece que sólo va a pasar muy poco tiempo real en prisión y eso en una cárcel de super lujo, que nos está costando un pastón y sin devolver de un euro de los como cinco millones birlados.

                                 Pero aún hay más, mucho más. Por si fuera poco ahora, animada por su reconciliación por su familia real y creyendo que hemos olvidado, como dice que hizo ella, lo que ha pasado, el “corazón” de la trama delictiva, la Infanta Cristiana, ha tenido el valor no ya de devolver parte al menos de lo robado, sino de exigir la devolución de lo que tuvo que depositar

20180303 El rey esclavo.

                         “El rey esclavo” es el titular que, con la foto del mismo, ocupa toda la primera página de un diario madrileño. Pero no se trata ahora de un reyezuelo de Borneo vencido en una guerra tribal. Por el contrario, es nada menos que Felipe VI, saliendo de la iglesia del Cristo de Medinaceli, del que le han nombrado esclavo. Su rostro, en general adusto, esboza una sonrisa. Quizá recuerde, piadoso, el mandato de san Pablo: “Quien sea esclavo, no quiera dejar de serlo”. Claro que hay esclavos y esclavos. Por designio del Altísimo, a él le ha tocado la lotería de ser Su Alteza, vivir como un rey, pudiendo hacer cualquier cosa –incluido, Dios no lo permita, robar, violar o asesinar-sin ser juzgado por ello. Con razón acaba de afirmar que su misión es hacer cumplir esa Constitución, como esclavo mayor del reino.

20180725 Juan Carlos I, imputable.

                              Se ha querido restar importancia por parte del Gobierno al informe pedido por la ministra de Justicia sobre Juan Carlos I, consulta que concluye que hoy es aforado, pero no ya inviolable, porque ese trámite fue “sólo para informar a la prensa” ¿Es que con eso se va a tener el valor de decir a los ciudadanos que no se van a aclarar, es decir, juzgar unos gravísimos presuntos actos, hoy en boca de todos? ¿Es que se va a ampliar de hecho un privilegio tan injusto como la inviolabilidad, incluso reducido al rey reinante, Felipe VI? ¿Es que el Gobierno, también contra los intereses de todos y los suyos propios, va a dar un argumento más a los independentistas republicanos, que declaran incompatible monarquía y democracia?

20180801 Las reinas compran lotería.

                    Me he quedado de piedra cuando me he enterado que, no ya una, sino las dos reinas que mantenemos, doña Leticia y doña Sofía, han comprado un número de lotería. ¿No viven ya como o con un rey?  Después he recordado que hace una semana que un estudio de Electromanía entre 2.484 españoles -el CIS no se atreve a preguntar sobre la monarquía desde hace años- no la aprueban ya ni la mitad de los ciudadanos; incluso más de 6 de cada 20 estiman necesario votar para elegir monarquía o república. Buena madre y abuela, habrán pensado que el azar podría compensar lo que quizá ya no le pueda dar tan rico como cada día más escaso empleo tradicional.

20180704 Nobles ladrones.

                             La Justicia ha confirmado solemnemente lo que ya decía La venganza de don Mendo: “Nunca ha de faltar un noble que robe más de la cuenta”, denuncia acogida con aplausos en los teatros incluso en tiempos de Franco. Por desgracia, incluso en pleno siglo XXI, parece que ese noble sólo va a pasar muy poco tiempo real en prisión y en una cárcel de un lujo insolente, que nos está costando un pastón y sin que el condenado devuelva ni un euro de los cinco millones birlados.

                                Por si todo eso fuera poco, ahora, animada por su corta y cómoda condena y por su reconciliación con el resto de la familia, creyendo además que los demás hemos olvidado, como dice que hizo ella, lo que ha pasado, el “corazón” de la trama delictiva, la Infanta Cristiana, perdón, Cristina, ha tenido el valor, en vez de devolver, al menos en parte, lo robado, sino de exigir la devolución de lo que tuvo que depositar por su juicio. ¿Permitiremos que nos expolie hasta ese punto?

20180131 Simbología monárquica.

                            El papel del rey es representar al conjunto de los españoles. Tarea difícil, máxime en una época de intenso cambio cultural y en un pueblo tan bravo. Pero es su empleo a tiempo completo.  Tengo ante los ojos la imagen oficial del acto solemne en que entrega a su adolescente hija mayor el Toisón de Oro, como heredera del Trono. Ella lleva un traje todo azul celeste, su hermana menor otro todo naranja, y su madre, que cierra el cuadro, uno todo rojo. Una simbología exacta de la intención de voto actual a los partidos que sería inocente atribuir a la causalidad en personaje tan serio, tan preparado; pero que deja de representar, como tiene derecho, según pide la Constitución que él pide a su hija que cumpla, a la otra mitad de los españoles, que o no votan, o lo hacen a otros colores.

                         En modo parecido, Felipe VI ha apoyado con su presencia la tortura y muerte por diversión de los toros, espectáculo que rechaza ya el 85 por ciento del pueblo. ¿Cómo representará a esta inmensa mayoría, yendo a manifestaciones anti taurinas? También ha asistido, vela en mano, a las manifestaciones católicas de Semana Santa ¿Cuándo reequilibrará ese gesto asistiendo a las protestantes o islámicas o sin religión?

                         No sobrecarguemos al monarca con la misión imposible de representar todos los gustos e ideologías. Bastante tiene con cumplir bien el representarnos ante los casi 200 países del mundo, evitar la guerra y el terrorismo, vigilar por una mayor igualdad económica –hoy tan en crisis- entre los españoles, un correcto funcionamiento de la Justicia, etcétera.

20180731 Urge un referéndum.

                                  Muy diferentes comentadores políticos subrayan la multiplicidad y gravedad de las causas que afectan al conjunto de la familia real. Lejos de ser un motivo de unión, la monarquía lo es cada día más de división entre los españoles. Así E. Sopena sintetiza en titulares: “¿La situación de los Borbones toca a sus límites?”. Los separatistas catalanes han escogido el rechazarla como un elemento clave para justificar la independencia; y en el Parlamento balear se acaba de registrar la proposición no de ley de un referéndum vinculante en toda España sobre monarquía o república.

                                   Es difícil concebir un momento más adecuado e incluso urgente para realizarlo. Porque -basta ver que bando poco democrático se opone a convocarlo- nos permitiría dar por fin ese importante paso a la modernidad que han realizado ya hace tiempo todos nuestros vecinos europeos. También ayudaría resolver con mayor justicia los grandes problemas que nos ha creado la familia real.  Por último, lo que le da una particular importancia y urgencia, eliminaría de raíz ese argumento esgrimido por los separatistas, mostrando a esa mayoría de entre ellos que ha engrosado en los últimos años, por distintas causas, sus filas, que su movimiento no ha sido en vano, consiguiendo en ese terreno tan importante un éxito total.