Ecología – 2011

20110309. Incapaz e injusta Dinamarca.

                          Durante muchos y difíciles años, en que se tenía menos conciencia de hasta que punto afecta a nuestra salud y economía el cambio climático, el entonces director de Greenpeace y hoy de Equo, Uralde, ha realizado una meritoria labor en beneficio de todos. Ante el fracaso evidente de la Cumbre del Clima en Copenhague, desplegó una pancarta denunciando que “Los políticos hablar. Los líderes, actúan” en la cena de gala del palacio real danés. Después de retenerlo abusivamente varias semanas, ahora se le pretende condenar a varios años de cárcel. Está claro que Dinamarca los utiliza como chivo expiatorio, tras su desastrosa (des)organización de la Conferencia, incapacidad que contribuyó al fracaso de la Cumbre. La antidemocrática represión de su policía ha sido ya condenada en otros casos por sus mismos tribunales.

                      Esperemos que el Gobierno español defienda a Uralde ahora, como no hizo entonces, y las ONGs incrementen la presión que, de modo improvisado y en periodo vacacional, consiguieron realizar en su día. Toca a los ciudadanos, por solidaridad humana e interés ecológico, mostrar nuestro decidido rechazo al Gobierno de un país que tan mal se porta con otros miembros de la Unión Europea, y que vulnera hasta ese punto los derechos humanos y la justicia, boicoteando, si es necesario, productos y viajes hasta que rectifique su conducta injusta y agresiva. No algo, como ya apuntaba Shakespeare, sino mucho y muy grave huele a podrido en el reino de Dinamarca.

20110321. Japón antinuclear.

                                El país víctima de Hiroshima y Nagasaki en los años 40, y de la contaminación radiactiva del Daigo Fukuryu Maru en 1954, por no citar otras catástrofes, ha contado con uno de los movimientos antinucleares más fuertes del mundo, aunque, como los demás, aún no hayan podido vencer y evitar esta tragedia en 2011. Todo esto se puede comprobar con un clic en Internet, en vez de menospreciar a los japoneses escribiendo una carta en la que se acusa al Japón de que nadie levantó la voz ante la proliferación nuclear en un país tan propenso a terremotos. M. J. Freire será profesor de Física en Sevilla, pero falla totalmente en historia y en respeto a los demás.

20110722. Sin corbata.

                              “Sólo hay dos clases sociales: con corbata, y sin”, dicen en Puerto Rico. En España, donde el calor es también intenso en verano, insistir en llevar corbata indica un agobiante intento de identificarse con los de arriba, y provoca un justo rechazo social; máxime, desde que, al difundirse el aire acondicionado, esa corbata va unida a  un dispendio económico y ecológico. Hasta los japoneses, record mundial en formulismo, predican ahora desde sus autoridades un vestido más informal, fresco y ahorrador de energía en estos meses veraniegos. Y aquí lo hace también, predicando con el ejemplo, el ministro de Industria.

                               Esa actitud del ministro es tan positiva como es dañina la de un anticuado Bono, “socialista… de alta sociedad”, que se empeña en regalarle una corbata y reclamar a todos vestidos más abundantes “por el honor del Parlamento”; “chaquetero” y “corbatero” que actúa también contra el honor real del Congreso, propugnando que los parlamentarios  trabajen menos días  y cobren más en plena crisis económica; y eso que aún no ha aparecido, como en Italia, quien desvele sus muchos otros escandalosos privilegios.

20110829. La moral de China y España.

                          En China se ha intentado copiar la “tomatina” de Buñol, pero ha sido rechazada como ofensa a los hambrientos, teniendo “un impacto negativo sobre los valores sociales” (Chen Yiquan). En España, en cambio, origen de esa gamberrada, parece que nos importa muy poco el impacto negativo mundial que ella, y sus tristes imitaciones, incluso en América, están teniendo, como bofetada directa en la cara de los hambrientos, a quienes llega hoy mediante la radio, televisión, cine e Internet.

                           Sus protagonistas intentan disculpar, por su bajo coste relativo, el tremendo impacto simbólico de su derroche consumista. Incluso las ONGs dedicadas en teoría aliviar el hambre parece que están de vacaciones de agosto y callan cobardemente ante ese el escándalo.

20111023. Gobierno irrespirable.

                            La señal de vida es el respirar, y los aires contaminados, como cada vez somos conscientes, nos hace enfermar y morir. Hoy sabemos que muchos incendios matan más por sus humos que por el fuego; y que el humo del hogar mataba –y aún mata en países del Sur- a millones de personas, a muchas más el humo de las fábricas, de los vehículos a moto y, sobre todo, del tabaco.

                            Las “boinas” de las ciudades, -en realidad bolsas irrespirables que cubren nariz y boca-, debilitan y agotan nuestras vidas. En España, según datos oficiales, lo peor de lo peor lo sufrimos en Madrid. Sin embargo, las autoridades locales, en vez de solucionar este problema vital, lo han descuidado primero, negado después, e incluso hecho la increíble manipulación de trasladar los medidores de contaminación a los parques, para intentar engañarnos.

                             Ahora mismo, cuando la Unión Europea ha denunciado una y otra vez esa emergencia sanitaria, acaban de dejar pasar el plazo, no ya para remediarla, sino incluso para pedir una moratoria para hacerlo. Y aún tienen el valor de insistir en que el aire capitalino es sano, mientras se retratan, para que les votemos, en una azotea madrileña con toda la plana mayor del PP, a la que poco podemos distinguir, debido a la gran contaminación que le envuelve. Ojalá no veamos del todo pronto a esos irresponsables, y podamos respirar a nuestro aire. El que esto sea tan políticamente improbable muestra la gravedad de nuestra crisis, debida también a esa mayoría de adultos que en pocas semanas seguramente les apoyarán con su voto, o callarán resignados, absteniéndose hasta del mero mostrar su preferencia por otras opciones.