Derechos Humanos – 2009

20091215. Incivilizados, fuera.

                           Por una elemental defensa de los españoles, y también de la inmensa mayoría de inmigrantes, que se comportan de modo correcto, hay que vigilar de modo muy especial, sancionar con justicia y expulsar después a esos grupitos, tan pequeños como peligrosos, de quienes vienen aquí a perpetrar delitos o costumbres criminales. Unos son delincuentes comunes, especialistas en estafas, hurtos o incluso robo con violencia. Otros intentan importar aquí sus costumbres bárbaras, incivilizadas, como la sumisión esclavizadora de la mujer, ya sea en el maltrato domestico o en las mafias de la prostitución; su barbarie llega hasta el asesinato, como los islamistas que condenaron a morir hace poco a una mujer adúltera en Reus, o los que, tras “juicios islámicos”, castigan a la mujer que va sin velo y hasta al chico que juega al fútbol con los españoles. A todos ellos, por dañar hasta tal punto la convivencia, hay que imponer rápidamente un castigo justo y ejemplar, y expulsar después de nuestro territorio.

20091118. Inhumanidad mundial.

                                    Hace pocos años, los presidentes de Gobierno que fueron a la reunión anual de la FAO para resolver el hambre del mundo decidieron terminar antes la reunión…. para presenciar un partido de fútbol. Este año casi ninguno se ha molestado ni siquiera en ir, incluido el gran Zapatero, el de la “Alianza de Civilizaciones” y de la alianza contra el hambre. ¿Cómo es posible tanta inhumanidad? También la del conjunto de los pueblos ricos, que ni les impulsan eficazmente a los gobernantes a actuar como debieran hacer en todo caso, ni colaboran apenas con las ONGs para aliviar a una pequeña parte de los que, por primera vez, superan ya los mil millones de hambrientos.

20090924. Niños gitanos en la calzada.

                              El amor a los propios hijos, en peligro de ser atropellados, ha hecho a unos gitanos poner un cartel que ellos habrían rechazado violentamente y hubiera provocado un gran escándalo si lo hubieran puesto otras personas: “PRECAUCIÓN. NIÑOS GITANOS EN LA CALZADA”. Es el más claro reconocimiento de que ese grupo concreto, y otros en parecidas circunstancias educan tan mal a sus hijos que constituyen, a ese nivel de calle y carretera, un peligro mayor que otros niños para sus mismas vidas… y las de los demás.

                                 Es sano reconocer la realidad; la diferencia entre “niño” y “niño gitano”. Pero, en vez de resignarse o incluso enorgullecerse de la diferencia –con un racismo étnico que, como otros grupos tradicionalmente perseguidos, mantiene a no pocos gitanos enfrentados a la sociedad en la que viven- deben los gitanos, como la sociedad en su conjunto, sin tozudez por una parte ni paternalismo por otra, procurar mucho más que hasta ahora limar aquellas diferencias que, como esta, pueden tener tan lamentables consecuencias.

20090930. No es por racismo.

                                   Es natural que apenas ocupe nuestras portadas el asesinato de 160 ciudadanos, -y los mas de mil heridos o violadas-, en un estadio, reunidos para un mitin electoral, y fríamente ejecutados por unos militares golpistas. Ya estamos acostumbrados a que mueran muchos más intentando llegar a nuestras playas, tras haber sido nosotros tan listos como para importar baratos sus recursos naturales. Al revés que en otros países, como Estados Unidos, Canadá o Francia, ni nuestro Gobierno ni las ONGs han reaccionado con la prontitud y energía que exige el caso. No es que seamos racistas: es que son negros.

20090924. Niños gitanos en la calzada.

                              El amor a los propios hijos, en peligro de ser atropellados, ha hecho a unos gitanos poner un cartel que ellos habrían rechazado violentamente y hubiera provocado un gran escándalo si lo hubieran puesto otras personas: “PRECAUCIÓN. NIÑOS GITANOS EN LA CALZADA”. Es el más claro reconocimiento de que ese grupo concreto, y otros en parecidas circunstancias educan tan mal a sus hijos que constituyen, a ese nivel de calle y carretera, un peligro para sus mismas vidas… y las de los demás.

                                 Es sano reconocer la realidad; la diferencia entre “niño” y “niño gitano”. Pero, en vez de resignarse o incluso enorgullecerse de la diferencia –con un racismo étnico que, como otros grupos tradicionalmente perseguidos, mantiene a no pocos gitanos enfrentados a la sociedad en la que viven- deben los gitanos, como la sociedad en su conjunto, sin tozudez por una parte ni paternalismo por otra, procurar mucho más que hasta ahora limar aquellas diferencias que, como esta, pueden tener tan lamentables consecuencias.

20090903. Acoso comercial extremo.

                          Mi hogar ha sido acosado por la propaganda no pedida de una compañía de móviles con la que nunca he contactado, que múltiples veces, incluso a las diez de la noche, ha perturbado mi tranquilidad y descanso, con la inhumanidad añadida de hacerlo mediante una máquina de voz grabada, y repitiendo su intromisión incluso cuando, al colgar de inmediato al escuchar su voz metálica, quedaba patente mi rechazo.

                            Hoy, después de una llamada más de la máquina parlante, llamó incluso una mujer, que se identificó como perteneciente a la misma compañía de las llamadas. Y al quejarme de esas múltiples llamadas y anunciar mi intención de denunciar su acoso, se carcajeó literalmente de ello. Le ruego, pues, que publique mi protesta y mi número de teléfono, para poder entrar en contacto con personas víctimas de parecidos acosos, y con las organizaciones sociales y autoridades correspondientes, para que se haga justicia, y no pueda ninguna compañía, extranjera o no, reírse más impunemente de nosotros.

20090828. Récord de perversidad.  (envié 2009 otra demasiado parecida para enviar esta también 2009)

                                             La imagen, profusamente difundida en los medios, de unos seres aparentemente racionales destruyen cien toneladas de alimentos para revolcarse vergonzosamente en ellos en las calles, todo ello alentado por dinero por las autoridades, comerciantes, y ciertos medios de comunicación que viven del escándalo, muestran hasta que grado récord de inconsciencia y perversidad pueden llegar muchos mientras perecen de hambre tantos millones de personas. Esperemos que llegue pronto el día en que se levante en el pueblo valenciano de Buñol un monumento que advierta a las generaciones futuras contra esos delitos contra la humanidad que, bajo apariencia de mero tinte rojizo de tomates, acaban contribuyendo a hacer normal un mundo en que mueren de hambre más víctimas que en las peores guerras.

20090808. Spam telefónico.

                                  Es particularmente obsceno que haya empresas que abusen de que les hemos confiado nuestra comunicación con los demás para interferir una y otra vez en nuestra vida, provocando amargos desengaños, cuando esperamos la llamada de la persona querida ausente, del familiar enfermo, del amigo en apuros o del empleo o negocio deseado. Y todo para intentar sacarnos más dinero con “ofertas” o “regalos” que disimulen algo las tarifas también abusivas que ya nos cobran, en relación al resto de Europa. Mientras las autoridades dejan de pelearse entre sí por el poder, y deciden prohibir esa propaganda no solicitada, ese especialmente odioso spam telefónico, favorezcamos a aquella empresa que se comprometa a no abusar de modo tan descarado de nosotros.

20090723. Pitada a España.

                                       ”Pitar al rey no es delito”. Titular destacado en los medios de comunicación, la sentencia de la Audiencia Nacional ha sido considerada con razón una noticia importante, un avance en las libertades. Eso es precisamente lo más significativo: que después de más de treinta años de democracia, eso sea una noticia, una conquista.

                                        Mucho me temo que ingleses, daneses y otros países europeos con monarquías nos dediquen por eso una sonora pitada, al constatar por esa “novedad” el atraso de nuestra democracia; como por el inclinarnos aún servilmente ante los peores dictadores de Asia y África; como por entregar alegremente nuestras principales empresas a extranjeros ricos, mientras que encerramos en Guantánamos hispanos a los extranjeros pobres que quisieran trabajar por nosotros por unos céntimos.

20090719. Quién fuera turco.

                         En pleno Siglo del Oro, el oro de las Indias y el de las letras, pero no de la libertad, uno de nuestros clásicos exclamaba: “¡Quién fuera turco, donde hay libertad de conciencia!”, sin Inquisición. En nuestro siglo, y este mismo año, también los turcos organizan multitudinarias manifestaciones para reclamar la permanencia del Estado laico, conforme a su Constitución, mientras que aquí, aunque se critique mucho la ingerencia clerical en la política, la protesta organizada en defensa de nuestra Constitución laica (pues eso quiere decir el “no confesional, según sentencia de nuestro Tribunal Constitucional) sólo la ejercen ciertos grupos minoritarios.

                          Por si todo esto fuera poco, hoy leo que Turquía, tan famosa por sus tabacos, acaba de prohibir fumar en bares y restaurantes, con la aprobación del 95 por ciento de la población. ¿Habrá, pues, que viajar a Turquía para gozar de una mejor libertad de conciencia y salud?

20090716. Derechos del niño.
                             Se habla mucho de los derechos del niño pero, a la hora de la verdad, casi nadie defendió su elemental derecho natural a tener una madre de edad biológicamente adecuada, cuando una mentirosa egoísta consiguió el inhumano record de tener mellizos a los 67 años. Recién ahora, cuando los ha dejado huérfanos a los tres años, empiezan a surgir voces que piden lo elemental: que la ley prohíba ese planificado y perpetuo maltrato a su propio hijo que constituye el engendrarlo a una edad avanzada, como esa u otras madres tan desnaturalizadas, de cuyo nombre no quiero acordarme.

20090630. Lo negro es blanco.


                                 Tuve que leerlo varias veces, porque no podía creérmelo. Un señor de Benalmádena envía una carta diciendo que Michael Jackson es un ejemplo de antirracismo, porque no le importó cambiar de color, aunque le criticaran, cuando es evidente que su deseo de convertirse en blanco con múltiples operaciones que le causaron grandes sufrimientos y quizá aceleraron su muerte es el más trágico ejemplo de complejo de inferioridad ante la raza dominante. Parece mentira que el ser “fan” de su música haga tan ciego a este señor Tapia como para sostener sin rubor que lo negro es blanco, y viceversa.

20090628. M. Jackson, el anti-Obama.

                                              Por más que se intente cubrir con el “piadoso” manto que tapa las vergüenzas de quienes murieron para mantener el peor orden establecido, pocas cosas pueden ser realmente más lamentables que el espectáculo de la tan prematura muerte, por drogas de distinto tipo, inhumanas operaciones quirúrgicas, y rodeado de diversos escándalos, del cantante Michael Jackson. Su éxito se debió precisamente a su extremada servidumbre al estereotipo social que inferiorizaba a su raza, haciéndola sólo digna de servir a los blancos, como espectáculo artístico, deportivo o guardaespaldas militar; mostrando con sus escándalos de aparente inconformismo su adaptación al prejuicio de que los negros no pueden sobresalir sin destrozarse. Su misma cara fue el más espantoso ejemplo de ese complejo de inferioridad racial, con sus innumerables operaciones “estéticas” para convertirse en blanco, para ser “el negro que tenía el alma blanca”. Su fama fue maquiavélicamente fomentada por esas fuerzas oscuras que promueven la supremacía blanca, y por demasiados inconscientes o cómplices. Michael Jackson es la triste antípoda de un Obama que ha dignificado a su raza, triunfando sin y contra esos estereotipos falsamente laudatorios, hasta alcanzar la presidencia de los Estados Unidos.

20090521. Chinos españoles.                         

                         Tras renunciar Europa, presionada por Estados Unidos, a sus colonias, instauró, como él, un sistema económicamente más provechoso para ella, sin responsabilidades políticas. En lugar de exportar colonizadores como antes, importó “trabajadores invitados” que su propio sistema hizo fueran permanentes, debiendo ir reconociendo que no eran mera “mano de obra”, o “cabezas de turco”, como en Alemania, sino enteras familias al servicio del nuevo sistema europeo.

                         En España, llegada más tarde a todo este proceso, la inmigración fue más rápida que en los demás países, y todavía llamamos “inmigrantes” a quienes hace lustros e incluso décadas están inmigrados, habiendo llegado a la edad adulta y productiva ya muchos hijos suyos, nacidos aquí , que son, pues, tan “nativos” como los españoles tradicionales, a pesar de su tez cobriza, amarilla o negra; hecho que –por la rapidez del proceso, la costumbre o ciertos intereses o temores exagerados- gran parte de la población, incluidas las autoridades, se resiste a reconocer.

                          De ahí que haya pasado desapercibido un hecho muy significativo, en la reciente movilización europea por los derechos de los emigrados: la notable presencia de muchos manifestantes chinos, cuya juventud y dominio del idioma revelaban ser españoles nativos, y que prescindían así por vez primera de la tradicional “invisibilidad” de su grupo, comprendiendo que su interés es reclamar la integración ciudadana que les corresponde de pleno derecho.

20090103. Victimismo judío.


                                  “Si no me prestas tu cepillo de dientes, es que eres un antisemita”. El temor ante ese chantaje acaba de mover incluso al director de EL MUNDO a publicar un rapapolvo por haber dicho que Madoff era un financiero “judío”, como si ese origen no tuviera en Nueva York un significado muy concreto, que pudiera explicar algo la mayor y más asombrosa estafa de que tengamos noticia.

                                    El victimismo constituye desde tiempo inmemorial, -como para tantos otros nacionalismos, incluido el alemán, y concretamente el nazi tras 1918- el gran argumento (in)moral del pueblo judío, “el justo Abel”. Con él nunca ha dudado en perpetrar con buena conciencia, con toda religiosidad, en nombre de Yahvé que le ha elegido, todo tipo de tropelías, hasta repetidos genocidios, como hoy de nuevo en Palestina, teniendo encima, como ahora ofendido ciudadano Boris Levy, el valor de acusar al que se resiste de antisemita.