Comunicación y Censura – 2007

20071202. Con la música a otra parte.


                         He ido a comprar este domingo PÚBLICO. y de nuevo, en lugar de dar, como todos los diarios, una revista dominical con más noticias y documentación, veo que me quieren obligar pagar el doble para meterme por narices, o por oreja, una nueva ración de música, y de la misma, de opereta, y una vez más, de la Callas, que no se calla, como antes el pava… No me veo con ánimos de aguantar tantos gritos, como tanto fútbol, o tantas insensateces y groserías de Roig. Así que con la música a otra parte.

20071111. Público gordo.


                ¿Es posible que el anónimo redactor de PÚBLICO del suelto “Gordos y Gordas” del 9 de noviembre 2007 no sepa que los límites de la definición de obesidad están fijados con criterios objetivos, y que los excesos llevan a obvias limitaciones y molestias, frecuentes enfermedades, e incluso a la muerte, ¿y es de locos compararla con el tener más o menos vello corporal? ¿Qué llamar “cagatintas” a los médicos especialistas y a la OMS no parece sino una gigantesca proyección freudiana de su ignorante autor? ¿Que confundir con “libertad de expresión” el dedicarse a soltar barbaridades de este tamaño, y encima con groserías, no es sino perjudicar un derecho que tanto nos ha costado conseguir parcialmente en nuestra sociedad? PÚBLICO perderá, de seguir así, a todos sus lectores inteligentes, que se negarán a apoyar tan perjudiciales tendencias; y también a los demás, por adoptar sus criterios y morir de obesidad, de fumar (sobre lo que ha publicado también un texto tan insano e insultante, literalmente infumable como éste) etcétera. ¡Qué pena!

                                                                   PÚBLICO, ¿adiós?

20071106. El cuento al revés.

                          Se decía de las novelas rosa, y después de las telenovelas, que alborotaban dañinamente las mentes de las jóvenes, que, en vez de adaptarse a las crudas realidades de la vida para escapar de su gris y monótona vida, se la pasaban esperando que les escogiera un príncipe azul. No sé si se deben a la fuerza de la democracia o de la televisión, pero la verdad es que en España se ha prácticamente invertido la tendencia, y ha sido ahora el príncipe de sangre azul el que ha intentado superar su vida ritual con un personaje femenino de la televisión

20071028. Un orden adecuado.

                          Quisiera subrayar una mejora en la nueva presentación de EL PAÍS cuyo alcance quizá haya quizá pasada desapercibida para algunos: la de colocar la sección de opinión después de la de noticias nacionales. Porque es más lógico, más honesto y más profesional, presentar primero los hechos y después las opiniones sobre los mismos; al contrario de otros diarios tan dogmáticos, “de cuyo nombre no quiero acordarme”, que ponen en primer lugar su opinión de cómo hay que juzgar los hechos que narran a continuación, a fin de que nadie se equivoque y, al enterarse de las noticias, opine de otra manera.

20071019. Cartas Público.

                                                      Veo con satisfacción que hoy 19 de octubre PÚBLICO ha publicado más cartas de los lectores, una de las secciones más leídas, como portadora de opiniones nuevas. Ojalá que, como permite esperar el mismo nombre de “público”, este nuevo diario amplíe esa sección en atención a sus lectores, dedicándole ese, en España, “fabuloso” espacio de una página, poco más del uno por ciento de su espacio global, como es corriente en países de democracia más avanzada, donde se escucha más de verdad al público; al menos, al que consume directamente el producto, que es aquí el mismo diario.

20071001. Dictaduras y silencios.


                           Una de las pocas maneras de ayudar a la actual lucha por la libertad del pueblo birmano es participar o, al menos, hacerse eco, de las manifestaciones de apoyo que se han dado en todo el mundo, como en Madrid. Así lo destacan hoy, incluso con fotos, ¡“hasta” diarios como ADN y QUÉ!, que no presumen de progresistas, pero cuidan su profesionalidad. Pero EL PAÍS no publica hoy lunes ninguna reseña de esos actos de apoyo. Y el 26 de septiembre relegó a la triste sección de “Cartas de los lectores” (la parte inferior de una página par, clara prueba de lo que aprecia a sus lectores) el manifiesto de múltiples personalidades mundiales: “Birmania: la hora de la solidaridad”, que parece no haber llegado aún para EL PAÍS

200710. Calumniar a republicanos.


                             Una cosa es la libertad de expresión, y otra crucificar a Jesús entre dos ladrones para intentar desacreditarlo, atentando así uno mismo contra la libertad de expresión. Por dos veces, dos, el artículo de J. M. Calleja pone juntos, como si fueran iguales “quemar fotos de los reyes, pedir a gritos que los terroristas asesinen”, intentando identificar con la incitación al asesinato ese modo de expresión de la propia opinión, inusual, pero muy admitido en países democráticos, incluso –y precisamente porque- los que no censuran tanto como España el normal uso de la libertad de expresión a los republicanos, obligándoles a gritar así. Amordazan y encima se quejan de que se proteste. ¡Que poco respeto a la opinión ajena, qué poca humanidad!

20070924. Valor… periodístico.

                            Hay que tener valor… torero. Tras la figura de un viejo e incombustible funcionario (¿ex?) franquista, la foto revela, sin querer, que las  gradas de la plaza están vacías en más de sus dos tercios. Pero el artículo que la acompaña en un diario madrileño, dando un magistral quite al ABC de la objetividad periodística, empieza con un: “Otra vez la Monumental llena a rebosar”. Y  rellena esas gradas vacías con nombres ilustres como, es cómico, Boadella, Trapote (sic), etcétera. No, esta vez no están haciendo teatro ahí Serrat y Sabina, a los que, al dar juntos “el paseíllo” por la piel de toro española, sus ex fans les han cantado las cuarenta, como “tortura-toros”.

20070918. Censura real.

                          Aunque su democracia se encuentra en sus horas más bajas, en los Estados Unidos un juez ha absuelto hace poco a quienes quemaron una bandera de EEUU, por juzgar que prevalecía sobre el respeto al símbolo el derecho a la libertad de expresión. Aquí la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha considerado que podría constituir un delito penado con dos años de cárcel la quema simbólica en Gerona, y a un kilómetro de distancia del jefe del Estado, de una foto del actual rey.

                           Más aún:  incluso cuando miles de manifestantes republicanos han conseguido –tras múltiples impedimentos y demoras impuestas desde arriba- manifestarse pacíficamente varias veces por el centro de Madrid, una feroz censura de  los medios de difusión, propia de otras épocas, ha impedido que dichas manifestaciones fueran tales de hecho, secuestrando antidemocráticamente su conocimiento al resto de la ciudadanía, silencio que sólo la violencia simbólica de la quema de esta foto parece haber podido vencer. ¿Quién ejerce más la violencia, qué tan real es nuestra democracia?

20070802. Autoritarismo creciente.

                            En Nueva York se ha llegado a detener a un cineasta por tomar fotos de un rascacielos, como sospechoso de terrorismo; y se quiere aprobar una ley para impedir filmar en la calle sin permiso y un seguro carísimo. Con la excusa de la seguridad, grupos autoritarios propagan un miedo irracional que justifica un régimen cada vez más opresivo, carcelario. Es el “por vivir, perder las razones para vivir”, como hombres libres. El precio de esa libertad es una perpetua vigilancia… nuestra. También en España:  la prensa reproduce estos días la queja de fotógrafos aficionados a los trenes que se ven repetidamente detenidos por vigilantes autoritarios, incluso cuando llevan un permiso para hacerlo que se ha inventado, anticonstitucionalmente, la administración de los ferrocarriles. ¿A dónde iremos a descarrilar por esa vía autoritaria?

200708. Bufonadas de Urdaci.


                          Siempre causan una cierta nostalgia las reconversiones que hacen perder los viejos empleos tradicionales. Máxime cuando se trata de uno tan divertido, e incluso casi, casi democratizante como el de los bufones. Pero los últimos e inequívocos gestos de estas semanas parecen indicar que la Casa Real no se casa ya con ninguno de aquellos bufones clásicos, de humor un poco basto; sino con el sutil humor cortesano presentado en aquellos noticieros de la televisión oficial preparados bajo la supervisión de Urdaci.

20070725. Aceptar al repelente.



                          La verdad es que no me gusta el humor de El Jueves. Tampoco la grosera pornografía de la revista estadounidense Hustler; pero comparto el razonamiento que hace su director, en silla de ruedas tras el atentado de un fanático: “Si la Constitución defiende hasta mi libertad de expresión, también defenderá la tuya”. Ya lo dijo Voltaire: “No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé al máximo el que puedas decirlo”. Es la esencia misma de la democracia, que algunos todavía no han entendido realmente.

20070707. Teléfonos de desatención.



                            Creo que, como un servicio público a sus lectores, la prensa debería publicar periódicamente, actualizada, una lista -cada vez más necesaria-  de los teléfonos de desatención; es decir, aquellos teléfonos de la administración pública y de las empresas que, en vez de atendernos, nos hacen perder nuestro tiempo y nuestro dinero, no contestando nunca o casi nunca a nuestras llamadas de información o de reclamación. Si no por vergüenza, que ya se ve la que tienen, por temor a los perjuicios que se les pueden derivar a ellos de esa publicación, se podría así hacer disminuir significativamente esta plaga.

20070513. Sorpresas reales, pero menos.

                             Quizá no sea tan sorprendente la sorpresa de Zapatero cuando uno, entre las tres docenas de ciudadanos que le entrevistaron por televisión, “hizo el oso”, interesándose por la república. De suyo, nada sería más natural, por la importancia del tema y porque ya la mitad de los españoles declara en las encuestas que la monarquía es algo propio del pasado. Pero parece que la sorpresa de ZP se debía a que esa pregunta no estaba prevista y, como cuenta uno de los participantes en su blog, un individuo salió después del centro de control, recriminando al presentador, Lorenzo Milá, por haberla permitido. Y eso que el joven ciudadano sólo mostró su preferencia por que los Jefes de Estado fueran elegidos periódicamente por votación, como en los países europeos de nuestro entorno. Uno se siente inclinado a recordar el clásico “Reinan porque amordazan” o, conforme a la reciente inversión de la historia del rey Favila, la ecológica pancarta del 14 de abril en Madrid: “El oso ruso, por la III república”.

20070418. Verborrea endiosadora del mundo.

                          Pocas cosas hay más reveladoras del endiosamiento, de la incapacidad de diálogo de algunos “salvadores de la patria”, que esos discursos interminables que acaban convenciendo por agotamiento, embrutecimiento. En su expresión escrita, el Marx joven del Manifiesto  denunciaba  aquellos libros que se imponen por su enorme tamaño… antes de que el mismo Marx escribiera los tres volúmenes de su interminable y no terminado Capital.

                         Aquí y ahora, en España, tenemos un caso típico, merecedor del récord Guinness, en los interminables editoriales, que invaden hasta la primera página y se prolongan varias más, obra de otro “salvador de la patria”, otro profeta y creador de reyes, digo, de gobernantes. Y, no contento con convertir así lo que debiera ser un diario de noticias en un panfleto político sacado de su caletre, rebajando a sus colaboradores a ser meros comentaristas elogiosos de sus originalísimas, singulares ocurrencias, y hasta la voz del pueblo, las cartas de los lectores, a los comentarios muy favorables a sus monólogos narcisistas.

                        Esto recuerda al fundador, izquierdista también  en sus orígenes, de un periódico italiano, el Avanti, Benito Mussolini. Ojalá nunca pueda pasar el “nuestro”, ni por personas influenciables interpuestas, a poner en práctica sus teorías intolerantes y autoritarias. Porque, por sus temibles complejos,  cada vez me recuerda más a Paquito este Pedrito Piscinas.

20070413. Los mentirosos requetemienten.

                      ¿Quién ha encontrado jamás a un mentiroso que reconozca serlo? Precisamente por eso, por su alergia a la verdad, todos los mentirosos se defienden con nuevas y mayores mentiras, requetemienten, no pueden bajarse del tigre en que se han ido montando, hasta caer en las mayores y más ridículas contradicciones: Ángel Acebes  (a no confundir con Miguel Aceves,  también “rey del falsete”… pero mejicano)  acaba de cantar… que los desmentidos unánimes de sus policías en el juicio del 11-M corresponden “exactamente” a lo que él había dicho siempre. El vulgarizador de esa mentira o  conspiración al cuadrado, (que osa atribuir al nuevo Gobierno su misma conspiración para ocultar su propia conspiración, a fin de ocultar la verdadera autoría del atentado),  ese Pedrito piscinas, que intenta ocultar hasta su propia J, protesta ahora, de nuevo jimiento, digo, gimiendo, que sus interminables editoriales han sido mal interpretadas, lo que parece  algo verosímil, dado su carácter dormitivo. El único que no ha dicho  por ahora ni “mú” es el obispo de gresca, digo, de Huesca, que predicaba –sin duda, tras tener el valor de oír a su propia radio, la tan creativa de la nada COPE- la teoría de la (otra) conspiración: quizá esté esperando al Juicio… Final.

                      ¿Qué hacer con ellos? A los niños mentirosos, se les deja sin postre. A los que siguen mintiendo, incluso siendo Ministros del Interior o del Evangelio, habrá que tratar de modo adecuado para que hagan frente, por fin -mientan lo que mientan- a sus responsabilidades.

20070405. Círculo intelectual muy vicioso.

                               El entonces presidente Aznar quedó “marcado” cuando no supo responder en televisión cuál era el precio de un billete de metro ni de una barra de pan, el 27-03-2001. Ahora ha sido objeto muy preferente de los comentarios y críticas, en una entrevista de casi dos horas, con en 42 preguntas, en las que se abordaron los cuatro temas de máximo interés  para los españoles –terrorismo, para, inmigración y vivienda- el que Zapatero respondiera “a la baja” sobre el precio de una taza de café. Y esa superficial cháchara no se dio sólo en los cafés, bares o círculos recreativos, sino entre los más renombrados comentaristas políticos, contentos de “saber” algo, por fin, sobre lo que hablan o escriben, y no tener que “mojarse” de verdad en temas importantes. Se comprueba, pues, por desgracia, que cada país acaba teniendo, no sólo los Gobiernos, sino también los comentaristas que se merece. ¡Eso sí que es un círculo intelectual muy vicioso!

20070319. Prejuicios nacionalistas.


                           “Verdad a este lado de los Pirineos, mentira más allá” o “Sea verdad o no, yo estoy con mi país” no son sino la versión algo secularizada de los viejos prejuicios que veían en todo extranjero un hereje, un enemigo a eliminar. Por eso lamento que un gran diario, que se distingue precisamente combatir con valor los excesos de los nacionalismos excluyentes, coloque ahora, junto a los titulares de las cartas que recibe y publica en Internet, no ya la firma del ciudadano, sino su lugar de origen, lo que objetivamente favorece esos prejuicios nacionalistas.

20070115. La libertad de expresión ajena.

                          Los organizadores de la manifestación del 13 de enero contra el terrorismo han puesto el grito en el cielo porque el Ayuntamiento les quitaba sus carteles. Éste ha respondido que no hace sino ejecutar un bando municipal, vigente no sólo en el Madrid del PP, sino también en Cataluña y Andalucía. Ambos tienen razón: sólo se acuerdan de la democracia y de la libertad de expresión cuando les favorece a ellos.  Los ciudadanos de a pie, las instituciones culturales, los partidos minoritarios, hace tiempo que han perdido la libertad de expresión de darse a conocer por medio de carteles, sin que PP y PSOE hayan vertido ni una lágrima. Y eso a pesar de que nuestra Constitución asume la Declaración Universal de Derechos humanos, que afirma el derecho de toda persona a expresarse “por cualquier medio”. La excusa de la “limpieza” les ha servido para excluir a los menos poderosos y ricos de toda posible competencia, tapándoles así la boca. En otras épocas hubo, al menos, espacios reservados para pegar carteles, que fueron siendo suprimidos hasta que desaparecieron, sin que quienes tanto hablan de libertad, y de libertad de expresión, lo hagan, como estamos viendo hoy de distintas maneras, sino para imponer en exclusiva, en cuanto pueden, su propia libertad.

20070102. Espiral antidemocrática.

                            Yo me he manifestado muchas veces, y en circunstancias especialmente conflictivas, ante la sede central del PP en Madrid. Pero nunca he sido multado con seiscientos (600) euros, como me entero han sido varios afectados por el timo de AFINSA por pitar ante la sede central del PSOE, contra la que, desde que está en el Gobierno, yo también he tenido que ir a protestar.

                            Asimismo constato que, bajo el mando de la actual delegada del Gobierno, la policía aporrea e hiere a pacíficos manifestantes que reclaman contra el escandaloso timo de los pisos, del que, de modo parecido a lo de AFINSA, el PSOE tiene gran responsabilidad, como el PP y otros partidos políticos; pero, en vez de que su mala conciencia le lleve a ser especialmente comprensivo con esas protestas, su peor conciencia les lleva a intentar acallar brutalmente a las víctimas de su incapacidad y corrupción.  Claro está que existe una poco “gloriosa tradición”, y que el último delegado del Gobierno del PP en Madrid también usaba esas prácticas antidemocráticas, pero, al menos, era coherente, ya que ese falangista jamás ha condenado los crímenes de la dictadura franquista.

                            Si el PSOE no sabe responder ante los problemas, incluido el de la falta de democracia de los otros, sino con mayor represión, la espiral de crispación y autoritarismo nos llevará cada vez más, como ya lo está empezando a hacer, y en la forma “adaptada” al siglo veintiuno, a una nueva tragedia nacional.