Comunicación y Censura – 2005

20051208. Democratización informativa.

                         Hay que estar a las duras y a las maduras. Los medios de difusión se sienten orgullosos de ser “el cuarto poder”, de que una democracia “pueda funcionar más fácilmente sin Parlamento que sin periódicos” (Tocqueville).  Pero, por eso mismo, cuando después de treinta años de la muerte del dictador todavía tenemos tanto camino por andar, no basta que critiquen a los Gobiernos o a los jueces, sino que deben también ellos hacer una fuerte autocrítica, cuya ausencia explica en parte las carencias democráticas de los Gobiernos o de la Justicia. Porque el acceso de los ciudadanos a los medios, su democratización, lejos de avanzar, permanece estancada e incluso retrocede. El número de diarios, índice cuya importancia ya subrayara el mismo Tocqueville, es hoy muy inferior, por ejemplo, en Madrid, a al que era antes de la última dictadura, la de Franco. E incluso cuando las condiciones técnicas parecen favorecer la pluralidad, las “cadenas”, no sólo simbólicas, hacen que la diferencia sea tan grande como las de Pepsi-Cola y Coca-Cola. Llegada la hora de la verdad, esas poderosas empresas de “difusión” controlada no tienen pudor en replicar a quien busca amparo contra otras que ellas no polemizan con otros medios, con un corporativismo que reprochan con razón a los médicos y otros profesionales.

                         Si vamos a los contenidos de ese oligopólico grupo de medios de difusión importantes, el resultado es también muy negativo. Muy pocos son los periodistas o personalidades que tienen acceso razonablemente libre a tales medios de difusión. Las mismas secciones abiertas a las “cartas” de sus lectores son casi siempre ridículamente pequeñas en comparación a las que dedican países de democracias avanzadas. Incluso las noticias de hechos noticiosos y relevantes –en comparación a otros sí publicados con lujo de detalles para cubrir el vacío que dejan los primeros- son no ya empequeñecidas o deformadas, sino directamente eliminadas, con una censura que recuerda demasiado tiempos que creíamos pasados. Y esto sucede incluso con las manifestaciones democráticas de miles de ciudadanos de toda España celebradas a plena luz del día en el centro de la capital, incluso  cuando dichas manifestaciones están a favor de objetivos compartidos por la mayoría de los ciudadanos, pero contrarios a ciertos intereses muy concretos. Citaré, por la brevedad exigida, sólo dos ejemplo muy diferentes de esta censura total incluso a movilizaciones cívicas que reunían todas esas características: la padecida por la manifestación la celebrada hace unos dos años contra las corridas de toros, a las que las encuestas revelan se oponen un creciente mayoría de los españoles; y el “apagón informativo” ante la manifestación de este aniversario de la Constitución democrática en favor de la república, opción que en los más jóvenes es ya casi mayoritaria, y a la que ya la mayoría de los españoles considera “institución del pasado”, explicable hoy sólo por nuestra peculiar transición, que explica que aún haya no pocos “juancarlistas”.

20050928. Carta inconformista.

Desde que insertasteis de forma permanente en su cabecera el “Aviso a los navegantes”, una nota irónica y hasta despectiva para con los lectores, esa sección de cartas al director ha prácticamente desaparecido; no sé si por alejamiento de los lectores así maltratados o por el espíritu poco democrático de quien la redactó, con esa misma mentalidad, las selecciona… despreciándolas y tirándolas a la basura. Una verdadera lástima, porque esas cartas daban una variedad y actualidad a vuestro periódico que ahora, aparte de esa sección, le servirían de balón de oxígeno respecto a la situación de estancamiento y repetición que -¿coincidiendo con el veraneo tomado por la redacción?- se deja sentir pesadamente en las demás secciones.

20050524. Calzones Sadam.
                                           Los escritores padecemos a veces el acoso de ciertos editores con pocas luces y escrúpulos que, no habiendo dado a luz a la criatura, quieren al menos imponerle un nombre, un título poco adecuado, e incluso contraproducente. Peor aún lo tienen los autores de artículos de prensa, por el menor tiempo de que disponen para editar sus ideas. Así se encuentran con títulos que a veces contradicen su pensamiento, e incluso su moralidad.

                                          Un ejemplo sangrante de ese abuso, que debe ser denunciado por toda persona respetuosa de la libertad de expresión y de la moral, lo acabamos de tener, con ocasión de las fotos denigratorias de Sadam Husein, fotos que los mismo Estados Unidos, responsables de su custodia, acaban de repudiar como contrarias a la moral y convenciones internacional, y contraproducente humillación que fomentará el terrorismo. Eso mismo, como no podía ser decentemente de otro modo, comentaba Luis Ignacio Parada en un artículo que, sin embargo, ha sido publicado con el título “Un dictador pierde mucho en calzoncillos”. ¿El fin justifica los medios?  Mucho más pierde quien así traicionó el pensamiento de quien se confió en la hospitalidad de su medio de difusión, y falto hasta ese punto a la moral más elemental, e incluso a la lucha eficaz contra el terrorismo.

20050420. Banderines sindicatos.
                            Una vez más, el abrazo del oso. Como se ve perfectamente en la foto de su diario, en lugar de realzar las reivindicaciones que dicen apoyar, los sindicatos ahogan con su excesivo número de distintivos y banderines de su propia organización, en un prepotente acto de autopropaganda, los distintivos y pancartas reivindicatorias de los manifestantes; en este caso, del personal sanitario del Severo Ochoa de Leganés. Sería de desear que los fotógrafos de prensa corrigieran esa injusticia con unas tomas adecuadas, dando a sus lectores una visión más concreta y exacta de las reivindicaciones expresadas en las manifestaciones.

20050404. País basta!

                         ¡Felicidades! ¡Lo consiguieron! Comprendo que se sientan orgullosos de tener esos lectores y, para que cunda el ejemplo, publican la carta de José Antonio Pozo (de ciencia), que se ensaña con el enemigo vencido y pretende reírse de “Llamazares y otras gentes de la izquierda” porque decían que la Constitución europea favorecía a los ricos, cuando son los distritos más ricos de Madrid los que más han votado el “no”. Sólo en el ABC había encontrado tal grado de brillante “argumentación”, conseguida gracias a tan fuerte y diario grado de manipulación. Demasiado para apoyarles comprándoles yo. ¡Felicidades!

20050320. Radio y guerra.

                                      Antológico hasta por su torpeza al manipular políticamente los hechos ha sido el “Informativo” (¡!) nocturno del 19 de marzo de Radio Nacional. Empezó minimizando el rechazo a la guerra, afirmando que sólo que “docenas de miles de personas se han manifestado en el mundo” contra ella; pero reconociendo después que en Londres se manifestaron cien mil. ¿No son personas, son extraterrestres los ingleses, que no cuentan? Intentando además hacer no sólo pequeño, sino lejano, extraño, al movimiento pacifista, no dijo nada de las muchas manifestaciones realizadas ese día aquí, en las principales ciudades españolas.

                                     Con sus mentiras intentaron justificar su guerra ilegal unos políticos que, para tapar sus intereses inconfesables, siguen acusándonos de demagogos a quienes, por sus más de cien mil muertos sólo en Irak, les continuamos denunciando como genocidas. En España, opuestos al noventa por ciento a ese crimen contra la humanidad, ya los echamos del Gobierno. Pero todavía quedan, como vemos, algunos cómplices suyos infiltrados hasta en esa Radio Nacional, que pagamos todos, quienes, con una total falta de profesionalidad y de honestidad informativa, intentan disfrazar de “libertad de expresión” su descarada censura a estas manifestaciones populares por la paz.

20050317. Franco estatua.
                                                                  A pesar de ciertos exaltados, a mi no me parece mal haber esperado a consolidar el nuevo régimen antes de retirar la estatua ecuestre de Franco. Acabamos de comprobar que ya no hacen falta legitimar el sistema con plebiscitos “a la búlgara”; hoy se puede conseguir una “victoria aplastante” con la aprobación de un tercio del censo electoral. Mucho más humano, no hace falta el bastón cuando se tiene la televisión.

20050307. La guerra y el 11-M.



                           ¡Admirable! La televisión nos enseña mucho. Por ejemplo, que todavía hay un español que no sabe que las guerras se hacen y ganan no sólo con batallones (”¿Cuantos batallones tiene el Papa?”, preguntaba despectivo un conocido bárbaro). Porque, por supuesto, el respaldo político a un aisladísimo Bush por parte de Aznar fue muy importante en un momento dado para su proyecto bélico, a pesar del escaso y tardío apoyo material de nuestro país a su contienda. No se puede descartar, pues, con ese argumento de tan mínimo apoyo… lógico, menor aún que el logístico a la guerra, la evidente conexión que el sentido común de todos los demás españoles hace entre el apoyo de Aznar a Bush y los atentados del ll-M. Lo que sí es admirable de verdad, es que su lealtad al señor Aznar, para cuyo acceso a la presidencia no dudó usted en hacer una, esa sí, auténtica conspiración para derribar al gobierno anterior, según confesó orgulloso usted mismo, señor Ansón, le lleve a defender por televisión esa argumentación sin temor a hacer el ridículo.

20050305. Nuevacospiracion 13Mx.


Es digno de compasión el señor García-Abadillo. Porque ha hecho un voluminoso libro, “El 11-M. La venganza”, todo él muy imparcial y documentado, como alaba en su prólogo al mismo Victoria Prego, y con muy buenas razones, empleada que ella es en el diario del que él es vicedirector. Pero su abrumador responsabilidad en EL MUNDO diario le ha jugado una mala pasada a Garcí-Abadillo, y no a ningún negro, intelectualmente hablando, que pudiera haberle servido de modo distinto que a su director, y que hubiera podido también urdir una negra conspiración para dejarle en mal lugar. Seguro que ha sido él, personalmente y sin mala intención, el que ha perdido la ficha en la que figuraba, negro sobre blanco, y publicada en la misma prensa madrileña (La Razón….., y hasta en su mismo diario (el Mundo…) la “confesión explícita, detallada y firmada del protagonista real de otra pretendida conspiración. Esa “conspiración” que ya pretendió hacer creer a la ciudadanía el mismo día de las elecciones, con una foto en primera página a todo color en EL MUNDO el 14-M, y que ahora repite e insiste reproduciéndola incluso a doble página con un comentario, que repite también en el texto, dando por evidente que la multiplicidad de pancartas iguales demuestran una premeditación y conspiración de una siniestra organización. La realidad es mucho menos novelesca, muy sencilla. Se trataba simplemente de los remanentes de anteriores manifestaciones de la guerra contra Irak…., que todavía pretende defender insistiendo novelescamente en dos lugares de su libro, e una incluso con foto a doble página y c color, como hizo el 14 de marzo de 2004ía con la portada de EL MUNDO- su  protagonista explicaba cómo no demostraba que había habido tampoco ninguna conspiración planificada que revelaban las múltiples pancartas de paz –teoría novelesca de su agrado, que repite, incluso con foto en colores a dos páginas, en su obra, sino que se trataba de `pancartas remanentes de un conocido activista de las manifestaciones contra la guerra de Irak y muchas otras (contra ETA, Pinochet, la Deuda Externa, etcétera). Algo cuya veracidad podía comprobar con una llamada telefónica, o pinchando en cualquier buscador su nombre “Martín Sagrera”, en donde hasta sus adversarios corroboraban sus dichos achacándole precisamente su activismo. Así, sin querer, sin duda, García-Abadillo sigue fomentando en su libro el bulo de la “conspiración”, la crispación entre las dos Españas, lao más nocivo y antipatriótico que pueda darse.

20050219. Memoria selectiva radio.

                                   Resulta admirable la capacidad informativa de ciertos medios de difusión, incluida Radio Nacional, que el viernes 18 anunciaban la desarticulación de “la mayor fábrica de discos pirata de España”, lo que implica que ellos conocen todas las demás fábricas clandestinas, aunque el secreto profesional les impida denunciarlas.

                                   La fatiga por el esfuerzo mental que supone acumular tanta información hace comprensible, y en modo alguno atribuible a una amnesia selectiva, el que ese mismo día hablaran también detalladamente de los lugares donde se iban a celebrar los mítines finales sobre el referéndum por parte de Zapatero y Rajoy, pero que  –incluso a Radio Nacional y la cadena Ser- les fallara la memoria, e indicaran sólo que sería “en un hotel de Madrid”- cuando llegó el momento de informar sobre  el acto que protagonizaría Llamazares.

20050204. Libertad carteles.

                          Demostrando sin pudor una falta total de interés por la libertad de expresión… que no sea la de su negocio informático, diversos comentaristas comentan jocosamente estos días, sobre el referéndum de la Constitución, el que prácticamente es ya sólo virtual la pegada de carteles, al igual que el reparto de folletos y otros medios de expresión “modestos”, es decir, al libre alcance de muchos, para contribuir a un debate realmente democrático del tema.

                        Los politólogos nos advierten que se hace innecesario un fascismo de violencia física cuando se consigue que los medios de difusión informen preferentemente en la forma favorable para los poderes de hecho existentes. Al cabo de un tiempo, tampoco será necesario censurar lo que quede de oposición, cuyas críticas, como la de esta carta, podrán servir perversamente incluso como coartada para demostrar lo real y efectivo de esa democracia organizada.