Comunicación y Censura – 1999

19991002. El ABC, ilógico.

                                   Un enorme complejo de culpabilidad agobia a un diario archiconservador de Madrid, que acaba de modernizar un poco su formato (no, por desgracia, su contenido). Para disculparse, nos grita desde todos los medios de comunicación: «El que nada cambia, nada hace. Nada tiene. Nada es». Todo un ejemplo antológico de falta de lógica formal, a la que ya nos tiene acostumbrados. Por lo demás, su conclusión: «El que nada tiene, nada es» va directamente contra el abc del «espíritu cristiano» con el que de ordinario intenta justificarse, e incluso contra cualquier humanismo digno de ese nombre.

19990316. Ardillas en el Retiro.

               Casi toda una página, a seis columnas, dedica Ritama Muñoz-Rojas al «misterio-noticia»: «El Retiro de las ardillas. Los roedores del parque han descendido en un año de 145 a 37 sin que el Ayuntamiento conozca la causa» (El País, 15-III-1999).

               Ordenados los profusos datos, resulta simplemente que el número de ardillas «no puede superar nunca los 44,3 ejemplares por kilómetro cuadrado» (entre paréntesis: ¡qué ridiculez la de esos decimales!); y que, por tanto, el Retiro podría tener al máximo 51 ardillas en vez de 37. ¿Qué extraño es que tenga 37? Media columna sobraría para explicarlo bien todo, sin falsos misterios.

19980408. Autonomía privilegiadas.

¡Basta ya! Hay que respetar el pacto de convivencia nacional o, si se quiere, estatal. Una democracia sólo puede ser real si se muestra con los hechos un interés proporcional parecido por las diferentes autonomías. No es de recibo que los medios de difusión, en especial, por su misma contextura, radio y televisión, incluso estatales, dediquen mucho más tiempo siempre a Cataluña y el País Vasco de lo que corresponde a su proporción en población. Y es muy visible en radios y televisiones, donde -siendo más difícil seleccionar los contenidos concretos- cualquier desequilibrio resulta más grave.

Por supuesto, se pueden encontrar razones que expliquen esta preponderancia, pero no justificaciones. Ese mismo desequilibrio se retroalimenta y agrava con el tiempo, mostrando la perversa rentabilidad de la violencia y el abuso en distintos campos. Exijamos a los medios estatales más atención e interés para el resto de los españoles en todos los campos, y boicoteemos a los medios privados que aceptan o incluso fomentan ese grave desequilibrio, que tanto perjudica incluso a quienes a primera vista parecen sus beneficiarios.     

19971006. Anuncio insultante.

                                            Me alegro de que se haya protestado públicamente

de ese nuevo ejemplo de la actual «publicidad agresiva e insultante», en la que «unos cantamañanas yanquis que se ríen del inglés que habla un español acomplejado y servil». Como dice también Dolores Sandoval, lo menos que podemos hacer, por dignidad, es boicotear a las empresas que así nos insultan.

19970726. Aznar no necesita censurar ya más.

                                            Hizo bien el señor Aznar al reconocer su error y retirar el proyecto de Ley de Secretos Oficiales. Con su plan de acoso y derribo a los medios de difusión que no sean francamente adictos a su régimen esa ley resultaría pronto obsoleta; como, de poder completar el señor Aznar su plan, las protestas en los medios en favor de la libertad de expresión -ésta misma, por ejemplo- serán pronto una curiosa reliquia del pasado.

19970419. Abellán insulta a la inteligencia.

                                                           Señor director, le escribo esta carta, no con intención de que la publique, sino como felicitación personal. He visto, en efecto, con satisfacción, que se ha impuesto por fin el elemental principio de honestidad intelectual: «Amigo es Platón, pero más amiga es la verdad», respecto al señor Abellán, publicándose una carta que critica su último artículo sobre la clonación, que considero un auténtico insulto a la inteligencia.

                                                           Yo reprimí mi deseo de denunciarlo porque en dos ocasiones anteriores sendas cartas mías de critica a artículos con parecidos «razonamientos» suyos sobre otros temas no fueron publicadas, ni tampoco las cartas que muy probablemente enviaron al respecto otros lectores.

19961102. Multados en Alicante.

                                                           El 31 de octubre hemos recibido el certificado con el número 242/96, en el que se nos notifica la incoación de expediente sancionador por la colocación de pasquines sobre farolas; documento en el que también se nos invita a presentar las alegaciones e informaciones que estimemos oportunas, lo que hacemos a continuación.

                                                           La Fundación Sexpol es una organización sin ánimo de lucro dedicada a la educación sexual. Desde hace diez años tiene un teléfono gratuito de información sexual sobre el SIDA, anticoncepción y otros temas sanitarios.  Reconociendo la utilidad pública de nuestra labor, tanto el anterior como el actual Gobierno central nos han apoyado y subvencionado, así como numerosas alcaldías y otras corporaciones locales.

                                                           Yendo más allá de los compromisos adquiridos por esas subvenciones, gracias a otros donativos de particulares y trabajo voluntario no remunerado, estamos difundiendo desde hace ocho años, en varios millones de ejemplares, un folleto -del que adjuntamos un ejemplar- sobre los citados temas sanitarios, con nuestro teléfono gratuito. El reparto de ese folleto lo hemos realizado en buzones, espectáculos y, en bolsas de plástico transparente fijadas con precinto asimismo transparente, en las vías públicas.

                                                           Creemos pues que debe haber habido algún malentendido sobre nuestra identidad o fines, ya que estimamos que nuestra labor es muy benéfica, según reconocen los organismos públicos antecitados, diarios como EL PAÍS, Diario 16 y otros que insertan gratuitamente a diario nuestros teléfonos. También nos apoyan en ello muchos particulares que, precisamente tras nuestra labor informativa voluntaria, empleando en ello parte de nuestras vacaciones, nos han llamado en mayor número de Alicante y otras localidades donde pudimos llegar en esa campaña educativa, tan necesaria en un país como el nuestro que, entre otros, tiene el triste récord de mortalidad por SIDA en Europa.

                                                           Esperamos pues que, dada la situación, el Ayuntamiento de Alicante, lejos de sancionarnos, nos apoye como otros en esta labor que beneficia a todos y cada uno de nosotros.

P.D. Confieso que me inspiró esta respuesta un policía que, al ser preguntado en su examen de admisión qué haría para disolver una manifestación hostil, dijo que se quitaría la gorra y se pondría a pedir para los huérfanos del Cuerpo. Santo remedio en ambos casos: él aprobó y nosotros no volvimos a oír nada del tema.

19961019. Aznar acalla las denuncias de abusos.

Hace poco en Corea, como antes en Italia, Brasil y otros países, hemos visto la rápida y estrepitosa caída de gobiernos que subieron por prometer falsamente combatir con la corrupción, haciéndose después sus cómplices. No se puede tapar el cielo con la mano, ni hechos tan enormes con una no menos indigna y reveladora ley-mordaza de secretos de Estado corrompido. Al tiempo.

PÑ.D: Al tiempo, en 2021, todavía esperamos que baje de verdad la censura gubernamental.

19960718. Arias.

             Mucho me alegro que por un error o por un resto de vergüenza haya salido estos días una carta que le pone un poco en su sitio. Sería más honesto que usted, señor Arias, pusiera por entero su verdadero cargo: el de ser EL DEFENSOR DE EL PAÍS CONTRA EL LECTOR. Parece mentira que no sepa ganarse el dinero sin ser un mero tiralevitas de quien le paga.

19960701. Lastimoso Defensor del Lector.

                                                           Mal está que nos hagan cornudos; pero, por favor, encima no nos apaleen. El «pobre» «Defensor del Lector» se excusa, ante muchas y repetidas peticiones, porque «no tiene competencia ni posibilidad» de dar un espacio «más generoso» a las cartas de los lectores. Pero es que además intenta vendernos la moto de que EL PAÍS se arruinaría admitiendo más cartas (sic), y que este diario dedica a los lectores un «relieve especial y muy superior al de otra prensa, incluso a nivel europeo». Si por «relieve» quiere decir «espacio», le aseguro que ha mirado mal la prensa internacional; e incluso parte de la nacional, habida cuenta el número de lectores. Por supuesto, hay casos peores; pero la democracia, el respeto a la opinión de los demás, se demuestra con hechos, no con excusas que prueban lo contrario.

Encima, añade la broma de sugerir la «solución» de poner las cartas (sólo) en Internet: ¿por qué no pone él su alegato (sólo) en Internet?