Animales – 2009

20091219. Crueldad y descaro.

                                    “Si no te gusta que yo maltrate a un animal, no mires”. Ese desvergonzado argumento es el que ha utilizado nada menos que la portavoz del PP, Cospedal: “al que no le gusten los toros, que no vaya”. No se sabe si admirar más la irracionalidad o la crueldad de tal alta representante de algunos que pretenden definirse como “racionales”.

20091124. Bestias sueltas.

                        Dos heridos es el resultado de haberse escapado siete toros en la ciudad de Cádiz, mientras se rodaba una película cómica, que se proyectará en Estados Unidos, para que se puedan reír allí de cuanta bestia suelta queda todavía en España, donde se siguen soltando toros para que otros animales, que presumen de ser racionales, prueben si pueden huir de ellos sin ser heridos o muertos, conducta que no necesita comentarios.

20091020. Por amor propio.

                        Por amor propio, practico la norma fundamental de toda religión y gente de bien: “Amar al prójimo como a ti mismo”, para suscitar en lo posible una actitud recíproca, y podamos vivir mejor, en paz y solidaridad, sin que esto excluya precauciones contra quienes, por su maldad, locura o enfermedad, pueda intentar dañarme. Ese amor al prójimo incluye proporcionalmente a las otras especies “prójimas”, es decir, próximas, máxime si las que han sido especialmente criadas y seleccionadas por la nuestra, y procurar que las demás personas actúen así, siempre por propio interés bien entendido. Las encuestas recientes han confirmado las intuiciones del sentido común: que el ser cruel con animales lleva, “entrena” a ser cruel con las personas. De hay mi especial indignación contra esos indignos representantes parlamentarios que acaban de negarse a considerar lo evidente: que el maltrato a los animales prohibido por las leyes incluye torturas tan evidentes, innecesarias y sádicas como las corridas de toros. Ya lo dice el conocido lema: “Cruel con toros, cruel con todos”. No nos extrañemos de que “nuestros representantes” hagan una política tan despreciativa y cruel para con los ciudadanos de a pie cuando observamos ese comportamiento suyo, y constatamos que el grupo de parlamentarios y senadores pro tortura-toros es muy superior en número al de los que se oponen a esa barbarie.

20090907. Demandar a los responsables.

                             Un muerto más, y ya van al menos ocho este verano, en los encierros taurinos. Puesto que está probado que no tienen la sensatez y humanidad mínima para evitar esas muertes, sino que, por el contrario, las fomentan con dinero de todos, creo que procede que los familiares de las víctimas demanden daños y perjuicios a las autoridades responsables de tales eventos, y que paguen dichas indemnizaciones de su mal habido salario, sin burlarse de nuevo de nosotros pagándolas con el dinero de todos.

20090825. Toros, cultura y democracia.

               ¿Qué imagen da de sí un país en el que la ministra de Cultura –y es la segunda ministra del ramo que lo hace- alaba el espectáculo de torturar y matar animales por diversión, incluso contra la firme oposición de la gran mayoría de los españoles? ¿Y en el que hacen lo mismo otros altos cargos que debieran distinguirse por su imparcialidad y equilibrio, como el Defensor del Pueblo, y el rey? ¿Y en el que la Asociación Taurina del Parlamento es diez veces más numerosa que la antitaurina? En vez de fomentar la cultura y la democracia, esos dirigentes intentan rebajar el nivel de cultura y humanidad ya alcanzado por la ciudadanía española y por otros pueblos de nuestro entorno.

20090807. Taurino manipulador.

                                     La carta de un taurino, Ángel Santamaría, intenta “torear” la verdad, capeando a los ciudadanos. Pretende que los antitaurinos somos pocos, como si la razón tuviera que definirse por mayorías; por lo demás, nos manifestamos pocos, como pocos también proporcionalmente pocos nos manifestamos contra el excesivo precio de los pisos, o contra ETA; muchas veces, en este último caso, los mismos, contra lo que gratuitamente nos achaca ese Ángel difamador; pero todas las encuestas muestran que la gran mayoría de la población está con estos pocos manifestantes en estos tres problemas.  Por otra parte, es posible que haya excepciones, como en Bilbao, donde el ayuntamiento no emplee nuestros impuestos para torturar animales: pero los toreros que actúan ahí también se (de)forman en Escuelas de toreo estatales, que sí malgastan perversamente así los impuestos de todos. Por último, es humano –explicable, si no justificable, ni eficaz, y en eso estoy de acuerdo con él- que algunos ciudadanos insulten a los torturadores y sus cómplices, que a veces son tan descarados son ellos los que los provocan: ese Ángel tiene una extraña sordera, que le impide oír los insultos de los de su bando.

20090819. Ser rey de todos.

                                   No se puede ser juez y parte, cobrar por ser imparcial y manifestar también rotundamente su opinión, como cualquiera en el bar. Sin duda, un ciudadano ordinario puede ir y manifestarse entusiasta de las corridas, en frases tan poco protocolarias como “me encanta apoyar la fiesta”, aunque la  gran mayoría de los españoles pensamos ya que ese es un espectáculo bochornoso de tortura animal, y que en otros países europeos iría directamente a la cárcel quien se atreviera a protagonizarlo. Pero no es aceptable que quien, pagado con más de ocho millones de euros al año, tiene como tarea representar realmente a todos los españoles, tome partido en favor de un tan sangriento y discutido espectáculo, no sólo presidiéndolo, sino haciendo declaraciones tan fuertes, como la reproducida más arriba y recogida con entusiasmo por la prensa de los taurinos, tal y como acaba de hacer Juan Carlos I. Los cargos tienen sus cargas, y nadie, repito, nadie puede olvidar sus obligaciones por sus aficiones, o por hacer un guiño –rompiendo con su papel arbitral-  a ciertos grupos que puedan apoyarle. Un monarca debe ser el rey de todos, no sólo el rey de toros.

20090819. Muertes irracionales.

                                      Cuando ocurre una muerte violenta, la sociedad intenta justamente protegerse, evitando su repetición. Ya no se dice que si una mujer muere a manos de su marido es culpa suya, por no obedecer al mandato bíblico de obedecerle, sino que la culpa es de la tiranía machista; y si muere un inmigrante por llegar en nuestras costas o trabajando, tampoco se recuerda el no menos paulino “el que sea esclavo no quiera dejar de serlo”, sino que se atribuye al racismo explotador. Pero cuando muere un corredor ante los toros, como acaba de suceder por segunda vez este año en Navarra, y más en otros lugares, todavía se le echa toda la culpa a él, “porque quiso”, y no  se investiga, denuncia y castiga a quienes, por irracionalidad o por intereses asociales, fomentan esa peligrosa actividad, más aún, nos obligan a todos los españoles a subvencionarla con impuestos municipales, o incluso estatales, a increíbles “Escuelas de toreo”; para no hablar de políticos que alaban e incluso asisten a esa aún pretendida “fiesta nacional”.

                                            Ya es hora de que los familiares de las víctimas y las ONGs reclamen responsabilidades ante los tribunales a los que fomentaron e incluso montaron con nuestros impuestos esos espectáculos sangrientos, bárbaros, mortales.

20090815. Festejos mortales.

                                    Una víctima mortal más este año, hoy en Peñafiel, de los toros soltados en la calle, en bárbaras “fiestas” pagadas con dinero de todos. ¿Cuántas van ya? ¿A qué esperan los ciudadanos así esquilmados de su dinero, y hechos cómplices involuntarios de esa insensatez, y también los familiares de las víctimas, a las que se invitó a participar en tan peligrosa actividad, en llevar a los tribunales a tan irresponsables autoridades?

20090803. Más muertes bárbaras.

                            A menos de un mes tras la “heroica muerte” de un joven madrileño, al que ya han dedicado una calle, han muerto también en encierros otras personas en Aragón, Valencia y Castilla y León, por citar sólo algunos de los casos más notorios. No seremos nosotros tan crueles como ellos lo son con los animales, brutalidad que después también ejercen contra las personas, según revelan estudios científicos: “cruel con toros, cruel con todos”.    No seguiremos, pues, el consejo cínico de dejar que perezcan así, confiando su desaparición a la selección natural darwiniana. Al contrario: exigimos a las autoridades que, lejos de fomentar, y con dinero sacado a todos, cuando la mayoría ya estamos decididamente contra esa barbarie, dediquen también sus esfuerzos a educar a esos marginales, y a defender de ellos a los animales y a los demás seres humanos. Los medios de difusión deben también plantearse no dar cobijo a tales barbaridades, como hacen algunos con los de Pamplona, sino denunciarlos como se merecen.

20090726. Otro Héroe del toreo.

                         Ha muerto en los encierros otro héroe de la fiesta nacional. El que éste no pereciera en Pamplona, sino en un lugar de menos renombre, no hace sino aumentar su mérito; como el que fuera más desinteresado, porque no pretendía ser torero; como el que tuviera mucha más edad y, por tanto, mostrara mucho más valor. Por eso pido que, con mayor razón aún, también le dediquen a esta otra víctima voluntaria una calle, por mostrar a todos, especialmente a la juventud desempleada, como morir para mayor gloria de la fiesta nacional, mayor renombre de nuestro país y fomento del turismo más castizo.

20090717. La España que nos espera.

                                              Los romanos pagaban a algunos desesperados para contemplar divertidos cómo luchaban en el circo con animales, a ver quién mataba a quien. En la España negra algunos intentaban justificar otro espectáculo parecido con el “Más cornadas da el hambre”. En pleno siglo XXI, deseaba ser torero y corría gratis encierros, con camisa de rayas, para demostrar lo valiente que era, un joven alcalaíno tristemente muerto al exponerse ante un animal, “héroe” por cuya “machada” acabo de enterarme que las autoridades le van a dedicar una calle, que no consagran a quienes mueren por cuidar enfermos, salvar a otros de incendios, o desactivar bombas, auténticos héroes de nuestra sociedad. ¿Ese joven muerto tan inútilmente en la calle es el ejemplo que hay que proponer a la juventud, esa es la España que queremos, que nos espera?

20090712. El mejor epitafio.

                                El mejor epitafio para el joven “experto” en correr los encierros de Pamplona que acaba de morir sería el que advirtiera para que nadie más quisiera hacer así “carrera”, incluso pretender ser torero como él, exponiendo su salud y su vida tan inútilmente, imbuido de la peregrina idea de que es la manera de demostrarse o demostrar a otros tener un valor que, con ese insensato gesto de ponerse en peligro, muestra que duda el mismo tener.

20090710. Conviene que un hombre muera.

                           Conviene que un hombre muera, porque eso hace más emocionante y famosa la fiesta, más escuchados los informativos de radio y televisión, y todo eso da mucho dinero y prosperidad al pueblo. Dejémonos de escrúpulos monjiles: “conviene que un hombre muera en beneficio de todos”, decían ya los piadosos fariseos y los patrióticos saduceos. Hoy tenemos una víctima más, voluntaria, por supuesto, en el encierro de san Fermín; la semana pasada tuvimos otra víctima autoinmolada por su pueblo, el terrorista de turno, esta vez extranjero. ¡Y pensar que mientras torturamos por diversión a otros mamíferos, con la excusa de que son ellos los irracionales!

20090709. Extremistas antitaurinos.



                             En referencia a los múltiples comentarios extremistas tras la última corrida de José Tomás en Barcelona hay que tener en cuenta: 1) Que, contra lo que intentan afirmar intereses de uno u otro extremo, no se trata de “catalanismo”, ya que todas las encuestas científicas, realmente representativas, muestran desde hace tiempo que en el conjunto de España existe una oposición mayoritaria a ese sangriento espectáculo.  2) Que, por lo tanto, indica ignorancia o mala fe querer deducir del mayor o menor número de manifestantes ante una corrida concreta el grado de oposición de la población a ese acto. 3) Que todo movimiento social atrae a desequilibrados, como los “Pro Vida” que matan a médicos que practican aborto; y que, por lo tanto, es el colmo de la mala fe querer desacreditar a los antitaurinos, que precisamente denuncian todo tipo de crueldad, identificándolos con algunos que piden que el torero sufra la misma suerte a la que él condena al toro; son unos pobres insensatos, contradictorios y contraproducentes, que no se representan sino a sí mismos.

20090604- Escuelas de crueldad.

                                      La Audiencia Provincial de León ha confirmado la condena a un “valiente” torero que propinó un tortazo, del que tardó una semana en curarse, y en baja laboral, a una mujer que se manifestaba contra el torturar a los toros. Ese destacado… bárbaro es una prueba más de lo que demuestran diferentes estudios: que quien maltrata animales maltratará también fácilmente racionales. Colaborador de Cruz Roja, y distribuidor voluntario de folletos sanitarios en diferentes espectáculos, soy testigo de que una buena (mala) parte del público de las corridas no se distingue precisamente por su afabilidad, incluso con quienes, como en este caso, colaboramos en una obra altruista en su favor. Las corridas atraen a los más violentos y fomentan su agresividad: son escuelas de crueldad.

20090529. Animales acomplejados.

                           Todos sabemos que los perros que más ladran suelen ser los bajitos; y que de bajito acomplejados salen dictadores como Hitler y Franco. No es, pues, “insólito”, como lo titula algún medio de difusión, que un reciente estudio en la prestigiosa Universidad J. Hopkins revele que algunos de los que tienen el pene más pequeño intentan “compensarlo” aficionándose a cazar más que el resto de la población. También otro estudio reciente muestra que quien es cruel con los animales tiende también a serlo con las personas, según el conocido lema: “Cruel con toros, cruel con todos”. Nadie es culpable de ser corto de estatura o de lo otro; sí, de acomplejarse hasta el punto de descargar su insensata frustración sobre los demás seres vivos, menos irracionales, por lo que se ve, que él, aunque anden a cuatro patas.

20090513. La tragedia en los toros.

                                            No queriendo entrar en razón, un diario madrileño titulaba: “¡La tragedia rozó Las Ventas!” cuando, en realidad, ya estaba allí. Es cierto que esta vez no murió el banderillero gravemente corneado. Pero la gran tragedia ya existente la constituyen los miles de individuos que, como hace milenios en el circo romano, pagan por ver cómo otras personas se exponen a perder la vida ante otras fieras salvajemente torturadas para enfurecerlas.

                                            Todavía viven muchos que, proclamándose discípulos de Quien dijo que se conocería que eran seguidores suyos quienes amaran a los demás, aunque fueran sus enemigos han creído, y siguen creyendo que han hecho méritos para el Cielo apoyando fusilamientos masivos de “rojos”. Y hay otros, o los mismos, que se consideran buenas personas, a pesar de que pagan para que algunos pobres, cegados por el hambre o la ambición, arriesguen su vida para divertirles; y los cosos rebosan de ese tipo de “gente buena” tras la muerte de algún desgraciado en la arena.

20090501. Toros y nobleza.



                           A mí me parece de lo más congruente, y apto para reavivar en decaído turismo en esta crisis, el que la duquesa de Alba, como miembros de la Casa Real, vayan a los toros. En otros países tienen impresionantes museos de cera que reviven personajes y horrores del pasado; aquí, además, los tenemos en vivo y en directo.

20090415. Perra vida.


                                 Perra vida, mondo cane. Un país suramericano hizo una ley maravillosa o, como se dice allí, “para asombrar a los ingleses”, para proteger a la mujer trabajadora… con lo que su contratación cesó casi por completo, por ser demasiado cara. Ahora, perdonen, la comparación, señoras, el ayuntamiento de la capital de mi tierra quiere prohibir hasta con 400 euros de multa a quien no saque a pasear a su perro al menos durante veinte minutos al día, con lo que, como demógrafo, preveo que la adopción de canes descenderá a cifras infinitesimales.

                                 Nadie me malinterprete: soy ecologista de carnet, y defensor, por escrito y en manifestaciones, de sus derechos, como ahora sigo haciendo contra ese exceso contraproducente. Porque, ay, todo hay que decirlo: conozco bien el paño: confieso que soy de esa tierra de Dalí que –cada cual se enorgullece de lo que carece- no cesa de alabarse de su sentido común, de su seny… comparado con el del vecino, pobre víctima, al parecer, de la tramontana, o de hablar algo distinto. Así yo critico ahora a los promotores de esa antológica alcaldada, y ellos, sin duda, dirán que es a mí a quien le falta sentido común. Quizás ambos tengamos bastante razón; yo más, por supuesto, si todos así. ¡Pobres perros, tan injustamente calificados por nosotros de irracionales! Hay cariños que matan.

20090307. Por vergüenza no torera.

                               Quiero apoyar el gesto de dos toreros, José Tomás y Paco Camino, de devolver al Ministerio de Cultura sus Medallas de Oro de Bellas Artes, “por vergüenza”. Sólo deseo que llegue pronto el día en que ratifiquen su gesto, haciéndolo por vergüenza de verdad, y no, como ahora, como dicen, por “vergüenza torera”, por envidia a otro torero, premiado –dicen- por su cercanía a la casa de Alba.

                              Espero también que llegue pronto el día en que el Ministerio sea de Cultura no bárbara, y no premie a quienes por dinero martirizan hasta la muerte a un bello animal, lo que en otros países ya llevaría de cabeza a la cárcel a esos sádicos. “Si el torear es arte, el canibalismo es gastronomía”. En efecto: el toreo fomenta también la crueldad contra las personas en un sector ya predispuesto, según han confirmado recientes estudios científicos: “Cruel con toros, cruel con todos”.