Varios – Varios

2021110 Falta lo peor de la nevada

         Tras una gran nevada, falta lo peor: su congelación. Durará más días y con un mayor aislamiento de las personas, al ser el frío mayor y porque su endurecimiento facilitará el resbalar sobre ella, con caídas a veces graves para la salud. Pero, al menos, ambos peligros son perceptibles desde casa o al poner un pie fuera de ella. Ojo a un tercer daño poco previsible: su caída, ya endurecida, al desprenderse de improviso desde pisos altos, en los que puede durar más y ser invisible al peatón, al por tanto importa mucho no andar esos días cerca de sus muros.

20210310 Un trabajo digno.

                           Se acerca el día mundial en que los trabajadores reivindican que se respete sus derechos humanos laborales. Algo tanto más necesario de impulsar cuanto que la crisis y multimillonario desempleo facilita a empresarios sin escrúpulos el deteriorar la calidad de las condiciones de trabajo. Y, en cierto sentido, hay que empezar por respetar una traducción adecuada de ese día en favor de “A decent work” traduciéndolo al español como se debe: “Un trabajo digno”.

                           El hablar de “un trabajo decente” es tan incorrecto como frecuente, no sólo por el castizo desconocimiento del inglés y traducir “a lo que suena”, sino porque lo de “decente” está ligado no menos castizamente a lamentables resabios clasistas y puritanos, que llevan, por ejemplo, aún reciente, a preocuparse más que el clero por la altura de las faldas de unas azafatas, en vez de hacerlo por el conjunto de sus condiciones laborales.

20200217 Las señales nos señalan.

Las señales que ponemos revelan detalles de sus autores. Las de tráfico, escritas en inglés en los EEUU, suponen que todos dominan allí ese idioma por escrito, al contrario de lo que ocurre en una Europa multilingüistica, donde abundan los dibujos y signos convencionales.

Analicemos, en particular, por qué hay dos signos ortográficos que sólo en castellano se colocan, no sólo al final, sino también al principio de la frase: el ‘¿’ y el ‘¡’.

Esta costumbre, ¿se introdujo por ser nuestras frases más largas? Esa opinión valdría casi solamente si las comparamos con el inglés. ¿Quizá por leer nosotros más pausado o despacio?  El aspecto espacio-temporal sí ha influido: La ‘¿’ y la ‘¡’ se ponían sólo cuando la frase era muy larga, pero las dudas de cuales lo eran llevaron a la Academia a imponerlas siempre, autoridad que en una democracia lingüística cabría disentir. La ¡! se calificaba hasta hace poco de signo de “admiración”, hasta que las reclamaciones llevaron a que se recalificara como signo de “exclamación”.

Esperemos que estas explicaciones ayuden a disipar con las habladurías que propagan el que duplicar la ‘?’ provino del tener que preguntar más por ignorancia (cuando la curiosidad es madre de la ciencia) y que duplicar la ‘!’ de que gritamos más, cuando eso parece deberse, sobre todo, a nuestro carácter más abierto y expresivo que el de otros.

20190829 Encerrados por pesados.

Doce alemanes han estado encerrados más de dos horas en el ascensor del metro Turia de Valencia, porque pesaban casi 1.000 kilos, cuando el máximo permitido era seis personas y 630 kilos. Eso dice demasiado de su inteligencia y de su respeto a las leyes; también del tipo de personas que, todavía por miles, participan, se ensucian y se revuelcan, como ellos esa misma mañana, en la vergonzosa Tomatina de Buñol. ¡Qué pesados!  Casualmente, el mismo medio informa que Boadella opina que condenaría a los separatistas por pesados. Ya veremos hasta dónde se hace aquí también justicia, incluso o empezando por Junqueras.

20180129 Viajar abre la mente.

                          El “cambiar de aires” no es sólo un gran descanso, sino, y en parte por eso, un modo de ampliar los propios horizontes mentales. “El nacionalismo se cura viajando” decía ya, entre otros, Pío Baroja. Y un cartel de la reciente Feria Internacional del turismo de este mes proclamaba, con cierto optimismo, que el viajar fomenta la paz. Porque no basta con un viaje relámpago, ni de alguien como el teólogo que se negaba a mirar por el anteojo de Galileo por si confundía al mirar y se le estropeaba su tan penosamente construido sistema mental.

                           Incluso en ese caso, al viajar, los personajes de sistemas cerrados, lejos de sus mil asesores y debiendo responder a de inmediato sucesos imprevistos, tienen reacciones reveladoras, al menos para los demás. Así Fidel Castro, al recibir en una cumbre en España la noticia del apresamiento de Pinochet en Inglaterra, se alegró primero; pero a las pocas horas, al pensar que le pudiera pasar a él algo parecido, denunció, como Fraga, que eso rompía el orden jurídico mundial.

                        Sin llegar a tanto, es curioso que el papa Francisco, al alejarse de la cúpula vaticana, haya hecho algunas declaraciones sorprendentes. Así, tras el ataque islamista a un semanario satírico francés, justificó la agresión física “si se insultaba a su madre” (la Iglesia); también, mientras viajaba, que “no hay que tener hijos como los conejos”; y, en el reciente viaje a Chile, contra lo que había afirmado tantas veces, puso de relieve, de palabra y obra, su pertinaz protección a los clérigos envueltos en casos de pederastia.

20171219 Un calendario razonable.

                           Hasta ayer mismo, a escala histórica, dependíamos casi por completo del sol como fuente de luz y calor. De ahí que la mayor fiesta en los diferentes pueblos coincidiera con su renacimiento anual, ya consideraran al sol como su principal o incluso único dios, ya fuera en agradecimiento al dios que lo otorgaba, ya se recordara en ese máximo momento el nacimiento de un dios más humanizado. Y, como es lógico, también se hizo lo mismo con Jesús de Nazaret.

                           Nada, pues, más natural, que, en ese momento, literalmente estelar, cada cual celebre cuanto desee. El único problema, -para el que se han presentado ya centenares de propuestas de reforma, que incluyen también en otros aspectos del calendario-, es que esa fiesta del sol no coincide ahora con el solsticio (de invierno en el hemisferio norte, el 21 de diciembre), ni cuadra con el inicio del año predominante en el mundo, el 1 de enero, ni, como se quiso al instaurarla, con la celebración del nacimiento de Jesús para los cristianos, hoy el 25 de diciembre. Refórmese por fin el calendario y –sin comparaciones ni controversias inútiles- paz y felices fiestas para todos.

01012015 ESCÁNDALO DE NOCHEVIEJA.

                          Por primera vez, este año se cerraron la mayoría de los accesos a la Puerta del Sol en Nochevieja, “excepto en las calles principales”, que no los mismos policías sabían indicar cuales eran. Llegados a ellas tras mucho vagar –máxime, los turistas, desconocedores de la zona- estas calles se cerraban también durante periodos indeterminados, creando desconcierto y agobiantes tapones. Los agentes respondían a las incesantes protestas que se hacía “por razones de seguridad”, que nunca antes hicieron falta. El colmo eran los exhaustivos chequeos a los sufridos ciudadanos que conseguían pasar, medida este año ridículo, por cuanto que Sol estaba ya medio lleno cuando comenzaron. El único consuelo que tuvimos es la esperanza de que el año que viene ya no padeceremos el maltrato de esos irresponsables dirigentes madrileños.

07212016 Prepotencia de señoritos.

                     La Feria de Sevilla es un lugar clave en donde los caciques andaluces exhiben todavía sin pudor su prepotencia, maltratando a animales y ciudadanos en sus carísimos coches de caballos conducidos por lacayos. Sus caballos, muchos de ellos mal adiestrados, caen al tener que recorrer por suelos inadecuados, empedrados, en medio de un tumulto. Por su parte, los ciudadanos deben desplazarse, con riesgo de ser atropellados, entre coche y coche, y pisando la nada simbólica mierda que las bestias de los señoritos van dejando, ya que no hay ningún paso de peatones y dichos coches hacen gala de no ceder el paso a los peatones.

                     Tras la caída de un de esos caballos, sus dueños enviaron a la policía tras un señor mayor, acusándole de haber espantado a dicho animal por llevar una pancarta. Se puede discutir si esos señoritos querían sacar también ahí tajada económica a costa ajena, o si los más espantados eran ellos, porque la pancarta denunciaba los abusos del Gobierno. Pero si materializan su denuncian, ese ciudadano, no lo duden, les denunciará a ellos por el riesgo que tuvo de ser atropellado por un animal mal llevado, sin respetar su derecho de paso.

07202017 No “AGOSTAR” LAS VACACIONES.

                                        Cada vez se habla más en estas fechas de la saturación turística, que causa no pocas molestias y amenaza a esa esencial industria nuestra. Sin embargo, bastaría para evitar los agobios, e incluso aumentar sin molestias una provechosa llegada de extranjeros bastaría el que hubiera una adecuada concienciación ciudadana una decisión política que fuera desplazando las vacaciones oficiales y de grandes empresas hacia el mes de junio (y, en determinados casos, a septiembre). Así los españoles también tendríamos mejores vacaciones, al no tener competir con los de fuera por hoteles y servicios, cuyo precio también bajaría; incluso tendríamos vacaciones más largas en horas de luz. ¿Vencerá algún día la razón a una cada vez más nociva costumbre de “agostar” nuestras vacaciones, empeñados en tenerlas en julio y agosto?

20170221 Encerrado en Sevilla.

                                     Denuncié en el Juzgado de Guardia de Sevilla lo que juzgo que fue para mí, como para docenas de miles de sevillanos, una injusta y estúpida encerrona y detención. Fui muy perjudicado, porque, viajando de Madrid a Cádiz, al pasar por Sevilla, no pude de salir de ella por ninguno de las cinco partes que intenté, desde las 10,15 a las 11,15 de la mañana del 19 de febrero. La misma policía me confesó que era imposible salir, por lo que perdí mi viaje y todos los muchos objetos que lleva para un acto en favor de la sanidad pública a las 12 en Cádiz.

                                      El motivo de ese increíble despliegue no fue una catástrofe natural o un atentado terrorista, sino una maratón, en la que los (ir)responsables, por su incapacidad o por total desprecio a los ciudadanos, no habían prestado atención a ese “detalle”. Así conculcaron masivamente el derecho de tránsito por España que consagra nuestra Constitución Denuncio ahora esto enorme abuso y desprestigio para la capital andaluza gracias a la prensa libre, a fin de que los conozcan los ciudadanos y puedan actuar en consecuencia.

20160416 El colmo: los ultra corruptos.

                              Parecía que no podía llegar más lejos en esta increíble maratón de corrupción: tras Valencia y cercanías, Granada, el ministro Soria, el ex presidente Aznar, etc. Pero, rizando el rizo, la presunta ultra limpia Manos Limpias ha resultado ser un record de ultra corrupción. Y encima algunos se alegrarán de ello, no por buenas razones, sino porque un resto de conciencia les hacía avergonzarse de que esos extremistas persiguieran a corruptos como ellos no se atrevían a hacerlo. No es sólo una organización o un partido, sino todo un país el que –cada cual en su escala- hay que regenerar sin demora, para curarnos de esa peste que tanto nos daña en todos los sentidos.