20010724. Tras Mussolini, Berlusconi

La historia, trágicamente, se repite: a principios del siglo veinte, sirviéndose primero de un medio de comunicación importante, cuya ideología acabó traicionando, Mussolini se apoderó finalmente del mando en Italia y destruyó otros medios de comunicación, persiguiendo e incluso matando a sus adversarios.

A principios del siglo veintiuno, apoderándose también de medios de comunicación, Berlusconi ha conseguido llegar a mandar en Italia, y acabamos de ver cómo, con nocturnidad y alevosía, ha atacado la sede de medios de comunicación disconformes con su política, apaleado y ensangrentado a los periodistas y acompañantes, enviándolos a prisión y torturándolos, según ha podido relatar con detalles increíbles uno de los españoles finalmente liberados. Y todo para destruir las pruebas que incriminaban a su gobierno de masivos atropellos antidemocráticos, e incluso la muerte “accidental” (lo accidental es que sólo haya muerto uno) de un opositor político en una de las manifestaciones.

La Italia neofascista de Berlusconi avanza. ¿Hasta cuando Europa, hoy como ayer con Mussolini, permitirá esos desafueros, e incluso, en ciertos conocidos ambientes, se complacerá con poco disimulo por ello?